La Calumnia.
“Puede una gota de lodo
sobre un diamante caer;
puede también de este modo
su fulgor oscurecer;
pero aunque el diamante todo
se encuentre de fango lleno,
el valor que lo hace bueno
no perderá ni un instante,
y ha de ser siempre diamante
por más que lo manche el cieno”
Rubén Darío
En política, el ruido no es accidental; es instrumental. Y el silencio no siempre es vacío; es cálculo político.
Tanta veces se ha recurrido a la amenaza soflamera para intimidar, que el refranero popular le ha dedicado a ésta conducta humana todo un capitulo que comienza con la frase del célebre Don Quijote de La Mancha:
“Ladran los perros Sancho” y termina con otra más vulgar pero igual de representativa: “perro que ladra no muerde”
Las acusaciones sin pruebas son dichos que no rompen panza.
Por eso los anuncios contra el gobernador Rubén Rocha Moya no debe leerse como un expediente jurídico sino como un intento estridente de implantar una narrativa con envoltura penal; pero con naturaleza política.
Y cuando una acusación se construye más para los titulares de la prensa que para los tribunales:
El mensaje no está en el contenido, sino en el timing político, y está buscando el impacto electoral: y es que “la temporada de zopilotes” ya está a la vista…
¿Por qué reactivar piezas discursivas del pasado como si fueran hallazgos recientes? ¿Por qué cuando estamos en la antesala de una reorganización electoral? ¿A quién pretenden engañar?
La política mexicana tan costumbrista—se mueve más entre los pasillos que sobre los estrados— encierra costumbre arraigadas que son reglas muy conocidas y eficaces para impulsar conductas deleznables:
Cuando el calendario electoral se acelera, brotan las intrigas disfrazadas de denuncias públicas.
No buscan sentencia; buscan difamar y enrarecer la atmósfera. No buscan verdad; buscan sembrar la duda.
No buscan justicia; buscan sacar ventaja política.
Es la hipocresía que se desliza sonriente y venenosa…
El gobernador Rubén Rocha no es un político de pacotilla.
Él construyo su trayectoria desde la adversidad, su formación política es tan sólida como su formación académica.
Él no proviene del caudillismo regional ni del empresariado fáctico; él es producto de la lucha política que transitó por la izquierda y se consolidó dentro del sistema sin abandonar sus ideales, sin rendir sus causas y sin olvidar sus principios.
“Ni fue dejando cachitos de dignidad por el camino”
Nadie podrán encontrar en su historia lo que no hay. Si lo que buscan es difamarlo achacándole infundios, no lo van lograr.
A estas alturas de su gobierno él ya está vacunado contra la infamia.
Cuando las acusaciones descansan en reinterpretaciones discursivas y no en pruebas materiales, estamos frente a una disputa de narrativa, no frente a un caso judicial robusto.
Aquí el fondo es otro: es la disputa por la sucesión del gobierno.
Se trata de sacudir el tapete para alterar la percepción del titular del Ejecutivo, mover el centro de carga y alterar el equilibrio interno de su partido Morena.
Es ajedrez político, la jugada intermedia que busca debilitar al rey no derrocarlo; intentar distraerlo y ponerlo en Jaque…











