Entre halcones te veas

Trump lo mandó como halcón, no como paloma.
LIC PERMANENTE CORTA

Hablando en Plata.

Le pedí a mi modelo de inteligencia artificial de cabecera (Meta ) me mandara el currículum vitae del embajador estadounidense en México, Ronald “Ron “ Johnson y en la parte final de su mensaje me hizo una aclaración digna de tomar en cuenta: no es diplomático de carrera.

Es militar, boina verde, y agente de la CIA con más de 40 años en seguridad e inteligencia.

Su experiencia (remató Meta) es combatir el narco y el terrorismo, no firmar acuerdos comerciales.

Trump lo mandó como halcón, no como paloma. Fin de la cita.

Los últimos hechos que han cimbrado al país son en buena medida gracias a los negros oficios del embajador gringo.

Cuando adviertes que el embajador tiene una maestría por la Universidad de inteligencia Nacional, y que esta institución es el semillero de la CIA y que la nutre de “capital humano” para la realización de “operaciones especiales”, que no es otra cosa que la inteligencia militar utilizada para desestabilizar un país, no puedes dejar de pensar que el asunto de Chihuahua es parte de una estrategia consolidada para intervenir en México sin necesidad de pedir permiso a nadie.

El azar, el accidente donde fallecieron dos agentes estadounidenses de la CIA reveló la punta del iceberg: una montaña de complicidades entre la oposición reaccionaria y traicionera y las agencias de inteligencia estadounidense.

La consonancia entre el discurso histérico de la senadora panista Lily Téllez y de otros comunicadores de la derecha mexicana con las declaraciones del embajador gringo acreditan la conspiración abierta para desestabilizar al país.

Ya no hay ninguna duda que la oposición en México tiene un vaso comunicante con la embajada gringa y que muchos de ellos conspiran en contra de los intereses del pueblo de México y llaman a la intervención de los gringos en nuestro país de forma descarada.

Quieren hacer de México otra Venezuela.

El último memorándum del embajador así lo revela.

La narrativa de que el gobierno de Morena es un narcogobierno se ha cocinado a fuego lento en las oficinas de Ronald Johnson.

Hay que ser muy estúpido o estar muy ideologizado, o las dos cosa a la vez, para no ver la realidad de los hechos.

La Presidenta Claudia Sheimbaum ha mostrado su desacuerdo con la forma tramposa del embajador, para dar un descontón mediático, al haber abierto al público un expediente que debió guardar secrecía:

El asunto de la petición de detención con fines de extradición de Rocha Moya y otros indiciados era un asunto de máxima reserva de acuerdo con la ley de extradición.

Al no haberlo hecho así, el embajador rompió el protocolo básico de reserva, y propinó un ilegal golpe político al gobierno de México.

Todo se había venido planchando con meses de antelación, por eso la insistencia de las oposiciones al régimen de la renuncia de Rocha Moya al gobierno de Sinaloa.

Ellos ya tenían la información del expediente por ser agentes informales de la inteligencia gringa.

Más claro ni el agua.

La CIA hace su labor de zapa.

Se reúne con opositores y con emblemáticos comunicadores de la derecha mexicana.

De eso no hay ninguna duda ni reserva. Esto no es ciencia ficción, es ciencia de la conspiración aplicada por doctores en la materia como el embajador Johnson.

CSP en su mañanera de hoy recordaba un pasaje del libro de ex Presidente Miguel de la Madrid, en donde se quejaba de la brutal intervención en política nacional del entonces embajador gringo John Gavin.

La cita de la Presidenta fue para dejar constancia de la certeza que ella y muchos mexicanos tenemos del contubernio de agentes de la CIA en el país con diversos actores políticos y mediáticos relevantes.

La traición a la patria se cocina en un perol a cielo abierto.

Ni duda tengo: la historia los condenará.

LIC PERMA

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