Culiacán, Sinaloa, 20 de mayo 2026.
Como si no supieran decir otra cosa, los políticos gringos, particularmente del Partido Republicano, incondicionales del delincuente Trump, un día sí y otro también repiten como pericos que la corrupción en México está desatada y que el narco gobierna.
Sin marginar que hay problemas de corrupción que no han sido resueltos y que la narco delincuencia, alimentada durante décadas por el prianismo sigue activa, en más de un sentido esos dichos son exageraciones con otro propósito.
En menor medida se suman los europeos cuando no tienen otra cosa que hacer, países que nos siguen viendo como su colonia: el llamado “primer mundo” de pacotilla que también tiene problemas de corrupción muy graves (pero esos no los ven).
Natural, entonces, que México siga siendo el país peor evaluado de los 38 que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), pero habría que evaluar a los evaluadores.
PERO NO VEN LA VIGA
No hace mucho, según el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, México tenía una calificación de 31 puntos (de cien posibles) y así se ubicaba en el lugar 124 de 180 países evaluados.
De lo que se trata, a fin de cuentas, es hacer de la corrupción en México un argumento de negociaciones leoninas (como todas las del capital) en lo que toca a tratados comerciales y otras yerbas.
Esa generalización bien sirve a la oligarquía de allá y de acá para descalificar al gobierno actual y al país todo.
Y hay múltiples referentes de la desatada corrupción en ese “primer mundo” que se siente con derecho a satanizar al “tercero”.
A VER HASTA CUÁNDO
Terrance C. Cole, ex empleado de Aperia Solutions, simpatizante de grupos supremacistas, ahora jefe de la corrupta DEA, amenaza de nuevo a México, confiado en la impunidad que las diatribas gringas han tenido hasta ahora.
En una audiencia en el Senado estadounidense, sin prueba alguna, como siempre lo hacen, vinculó el caso Rocha Moya, la infamia en su contra, con “una relación estructural entre cárteles y autoridades en México”.
“No hay duda de que los narcotraficantes y altos funcionarios del Gobierno en México han estado en la misma cama durante años”, dijo, reiterando la ofensa y la mentira que no ha sido debidamente respondida por el gobierno mexicano.
A ver hasta cuándo.
LA HERENCIA DEL PRIANATO
Durante el prianato nuestra capacidad de asombro fue rebasada.
Ahora, la herencia de sexenios y décadas de prianismo, la internalización de las prácticas corruptas, su casi generalización, está cobrando factura.
Se normalizó la corrupción y no había asunto que se pudiera atender de otra manera.
En juzgados, agencias, corporaciones, empresas privadas, de servicios, todo se resolvía con la mordida, el chantaje, el tráfico de influencias.
El regreso incondicional de esa dinámica corrupta (y por eso están contra lo que se está haciendo para combatirla) es lo que pretenden la “oposición” prianista, los medios del negocio “informativo” y la cúpula oligárquica. Es un hecho inconcuso.
PERO NO VEN NI OYEN
De nuevo, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, reiteró que el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, no era “objeto de investigación por parte de autoridades mexicanas antes de que surgieran los señalamientos emitidos desde Estados Unidos”.
No hay indicios, siquiera, y el pasado 12 de mayo de 2026, el funcionario federal sostuvo que, por el contrario, “existió una coordinación operativa constante entre las instituciones de seguridad y el gobierno estatal, sin que se presentaran obstáculos para el desarrollo de acciones en materia de seguridad”.
Además, la FGR dio por terminado el análisis de las “pruebas” gringas y las desestimó por completo, pues carecen de base y no tienen sustento alguno.
Pero nada de eso importa a los calumniadores a sueldo.
EN EL TINTERO
-Es sencillo: los acusadores deben presentar pruebas, si no lo hacen están difamando y calumniando, lo que es un delito y, dado el caso, debe ser sancionado.
El libertinaje tiene que ser enfrentado, basta de impunidad.
-Está comprobado pero los “grandes medios” guardan silencio cómplice: Trump, Netanyahu, el cómico Milei, el gringo de Ecuador, Noboa y el narco ex presidente de Honduras, Hernández, instalaron un centro de operaciones para desestabilizar las democracias de México, Colombia y Brasil.
-Desde las embajadas de Estados Unidos (la de Johnson en nuestro país es de las más activas en ese sentido) se ha contratado a “analistas”, “periodistas” y personajes aprontados que participan en esas campañas sucias.
(cano.1979@live.com).











