¿Se perdió la memoria? 

El 19 de abril de 1914, Woodrow Wilson obtuvo autorización del Congreso yanqui para emplear la fuerza en México.
DIF CAMPAÑA

Culiacán, Sinaloa, 12 de enero 2026.

Ya lo hemos referido con las evidencias al canto: la historia de las relaciones entre México y Estados Unidos es una historia de infamias.  

Pero en el rejuego electorero previo a la elección de Sheinbaum el batidillo comandado por la privada iniciativa, en el colmo de la inconsecuencia y el despropósito, propuso pedir a Estados Unidos que interviniera en las elecciones generales de ese año en México.

Lo hicieron, de hecho y, aunque no directamente, el gobierno gringo metió su cuchara en todo lo que pudo, con sus “medios” falsarios, las “redes” y los epígonos de sus falacias.

Escribí entonces que los vendepatrias, en la plena ignorancia de la historia, su escaso o nulo entendimiento, no dimensionan lo que han sido las relaciones México-Estados Unidos. 

SÓLO ALGUNOS BOTONES

Necesario recordar algunos (solo unos cuantos) referentes incontestables.

No se olvida, por ejemplo, que, declarada la guerra a México, el 11 de mayo de 1846, por el presidente yanqui James K. Polk, con el motivo “formal” del conflicto texano-mexicano, los estadounidenses se comportaron como vulgares bandoleros en nuestro territorio.

Antes, desde enero de ese año y sin declaración de por medio, el ejército norteamericano había ocupado los puertos de San Francisco, California (que pertenecía a nuestro país), Mazatlán y Acapulco.

También, sin previa declaración de hostilidades, el 27 de marzo del mismo año, los estadounidenses tomaron el puerto de Veracruz luego de disparar más de 6 mil 700 proyectiles sobre la población civil. 

UN TRATO INDIGNO

En septiembre de 1846 cayó la ciudad de México y los soldados del “vecino del norte” incurrieron en tal pillaje que ni los templos se escaparon.

Durante la ocupación, Polk estableció impuestos extraordinarios a los mexicanos argumentando “derecho de conquista” y que la población era sujeta de “vasallaje temporal”. 

Cuando las hostilidades cesaron oficialmente, el general Winfield Scott, al mando de la tropa estadounidense, permitió que su tropa agrediera a la población y ordenó azotar a los rebeldes en la calle.

Y HAY MUCHO MÁS

James Monroe fue presidente de los Estados Unidos entre 1817 y 1825.

Fue el creador de la llamada “doctrina” que lleva su nombre y se le atribuye la frase: “América para los americanos”.

Desde entonces, el gobierno de ese ese país ha venido asumiendo que América le pertenece y esa es, matices y formas aparte, la perspectiva que guía sus actos.  

El 19 de abril de 1914, Woodrow Wilson obtuvo autorización del Congreso yanqui para emplear la fuerza en México y dos días después mil 500 soldados, perfectamente armados, se posesionaron de Veracruz.

El 21 de abril, 300 mexicanos fueron asesinados por los agresores extranjeros.

En 1919, México no fue admitido en la recién creada Sociedad de las Naciones (antecedente de la ONU) por presiones directas de Washington; años después, cuando la expropiación petrolera, el diputado Joseph Kennedy, fundador de la famosa dinastía, dijo que México era “una nación de bandidos”. Lo siguen diciendo.

Así las cosas, y dadas las agresiones más recientes, ¿cómo calificar a los prianistas vergonzantes que siguen pidiendo la ocupación trumpiana de nuestro país?

EN EL TINTERO

-La semana pasada, los agentes del tragicómico ICE gringo, mataron a una ciudadana estadounidense. La barbarie y la impunidad continúan en ese país con una sociedad pasmada.  

-De nuevo, los “grandes medios” de Estados Unidos, como el “Washington Post”, el “New York Times” y el “Wall Street Journal”, todos ellos y más, exhibiendo su falta de objetividad y de ética (con los medios “nacionales” a su cola) tratando de chantajear con sus versiones y amenazas al gobierno mexicano.

Blandengue, y bajo sospecha de complicidad, las respuestas de rusos y chinos a las atrabiliarias medidas trumpianas; en Venezuela, el chavismo en franca retirada.  

-Los historiadores del porvenir calificarán esta época como la vergüenza mundial, la de los países, casi todos, que han dejado hacer y pasar al atrabiliario Trump y sus vulgares acciones, abusos y descalificación colectiva. 

-Y la insolencia y vulgaridad extrema de Trump solo pueden ser en un mundo pasmado y gobiernos pusilánimes. 

-Los concesionarios de aeropuertos del país, abusan no solo con la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA) que cobran, sino prácticamente en todo, desde estacionamientos a servicios en general. 

-Los principales son el Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur), el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) y el Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA, que opera el de Culiacán, entre otros. Seguirán, mientras los dejen. (cano.1979@live.com).

DIF 2

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