Culiacán, Sinaloa, 03 de enero 2026.
Ya lo hemos expuesto con referentes al canto:
No hay que ir muy lejos para entender lo que está pasando en Venezuela y el porqué del injerencismo injustificable y criminal de Estados Unidos, ante la pasividad cómplice de su mamotreto de la Organización de Estados Americanos (OEA), sumando a la inservible ONU.
Se valdrían de lo que se pudiera, sin importar leyes, tratados y demás yerbas que a la hora de la hora sirven para lo que se le unta al queso.
Así, amparados en su poder militar, y nada más (en realidad son una punta de cobardes), secuestraron al legítimo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su familia.
El resto del mundo, casi en su totalidad gobernado por pusilánimes, se remite a criticar o condenar la acción criminal del gobierno trumpiano y nada efectivo hace para impedir que el latrocinio estadounidense siga sin obstáculos alguno.
Y TODO MUNDO LO SABE
Hace unos meses referimos aquí que holandeses, españoles, ingleses y hasta suecos han participado en la concreción, o clara intención, de despojo territorial a Venezuela en la región conocida como Guayana Esequiba.
Ahora, es un hecho que, con la intervención del gobierno estadounidense, la petrolera Exxon Mobil pretende apoderarse de los yacimientos de la región, con el pretexto de defender concesiones y agarrándose de diferendos entre Guyana y Venezuela.
Sin asomo de duda, el imperialismo estadounidense, al servicio de las transnacionales, hace de las suyas y ahora roba, mata y secuestra sin recato, para concretar su objetivo de quedarse con lo que a Venezuela pertenece.
Para “justificar” el secuestro de Maduro y la absolutamente ilegal intervención, inventaron una acusación de “narcoterrorismo” que nadie en su sano juicio cree.
VENDIENDO LO ROBADO
Referimos que el diferendo del Esequibo data desde finales del siglo XV, cuando ingleses y holandeses desconocieron el tratado de Tordesillas (la división del continente americano entre españoles y portugueses) y se asentaron en la región de las Guayanas.
En obvio, los pobladores autóctonos tampoco reconocieron el tratado, ni aceptaron la intromisión de los otros colonialistas europeos, pero fueron ignorados.
En el siglo XIX, el Reino Unido (Inglaterra) “compró” a Holanda una franja de Sudamérica, que desde luego no era de ellos, y los ingleses se apropiaron de 160 mil kilómetros cuadrados, al oeste del río Esequibo, que pertenecen a Venezuela.
En 1966, los ingleses “concedieron” la independencia al territorio que ilegalmente ocupaban y se constituyó la República de Guyana.
No hace mucho, en el 2015, se descubrieron grandes reservas petroleras en la parte que en realidad pertenece a Venezuela y el “diferendo” territorial fue retomado.
INTERVENCIONISMO RAPAZ
La petrolera estadounidense Exxon Mobil ya estaba y está en Guyana, explotando las reservas del país, sin que los guyaneses reciban un beneficio proporcional, sino migajas, pero luego del descubrimiento de los yacimientos en el Esequibo, alientan al gobierno guyanés, prácticamente a su servicio, para que reclame el territorio que pertenece a Venezuela.
Urdieron su estrategia y ahora, con total desfachatez, el gobierno estadounidense presume su intervencionismo rapaz en un Estado soberano y lo más indignante es que hay voces en Latinoamérica, y las hemos escuchado en México, que se suman al festejo vulgar y dicen que lo mismo esperan para nuestro país.
Lo dicho:
Hace unas semanas me referí puntualmente a las razones del conflicto inventado por Estados Unidos cuyo gobierno, sin asomo de duda, está al servicio de las transnacionales:
robar territorio que le pertenece a Venezuela, para dárselo a la Exxon Mobil; derrocar al presidente Maduro, incluso matarlo, e imponer un gobierno títere.
EN EL TINTERO
-Bien lo ha dicho la profesora de leyes, Mary Ellen O’Connell, de la Universidad de Notre Dame: matar intencionalmente a sospechosos fuera de un conflicto armado (lo que ha hecho Trump) viola “principios fundamentales del derecho internacional”.
-Y la violación extrema de la carta de la ONU, ante un mundo pasmado.
(cano.1979@live.com).











