Culiacán, Sinaloa, 11 de septiembre 2026.
Se entiende, desde luego, que los imperativos del “nuevo orden internacional”, las reglas emergentes de la globalización económica y las condiciones impuestas por la expansión de los mercados impliquen adecuaciones políticas, por así decirlo, necesarias.
Si un partido quisiera trascender esas limitaciones y formular una oferta política radicalmente distinta (lo que, en todo caso, es difícil pero no imposible) enfrentaría, por supuesto, problemas grandes en cuanto a la aceptación mayoritaria de sus propuestas, por aquello de los miedos instalados.
Pero lo que sí es factible, cuando menos, es marcar diferencias efectivas en lo que toca a las prácticas viciadas de hacer política.
Deslindarse, se diría, de todo aquello que ha pervertido la política convirtiéndola en descarnado juego por el acceso al poder.
El partido Morena lo ha venido intentando y ciertamente ha logrado establecer diferencias importantes, pero el mundanal ruido ya casi la alcanza (en varias partes, ya los alcanzó).
NOMÁS EN LA VÍSPERA (ELECTORERA)
Una consecuencia adicional de la distorsionada cultura política que se tiene en amplios sectores de la sociedad mexicana, es la ausencia de una evaluación o balance sistemático de la gestión gubernamental en todos sus niveles.
Las acciones u omisiones de los gobernantes, por lo general, comienzan a ser valoradas críticamente al final de un ejercicio, o después que el funcionario ha dejado el poder. Además, la crítica se mueve en los extremos, con el signo del nuevo momento político y su contraparte.
Las fidelidades, cuando se expresan, son garbanzos de a libra y lo que priva es la retirada vergonzante de aquellos que una vez dijeron compartir ideas y comulgaron juntos.
Muerto el rey viva el rey y los acomodos terrenales constituyen la única lógica del comportamiento político.
EN SINALOA, EL ESCENARIO
Se acerca el momento de las definiciones electoreras en nuestro estado y el panorama se corresponde con lo arriba señalado.
Ambiciones desatadas, oportunismo exacerbado, actorías de la circunstancia y ausencia de propuestas, definiciones que marquen la diferencia.
Lo “diferente” se circunscribe a las siglas y nombres, a la condena y satanización, sin más, desde una “oposición” que no sabe hacer política de altura (y que es corresponsable de lo que acusa); en la oficialidad, conservación de los espacios y alejamiento de la voz pública, enredadada y cautiva de la “radio bemba” cotidiana.
Y sin el menor rubor, los acomodos desafían a Fouché.
Véase si no: priistas en el PAN y al revés, movimientos que aparecen en cada periodo electoral, precandidatos descalificados desde el simple sentido común (PRI: las y los pluris que medran con el erario); alianzas en el olvido de los odios, sumas y restas de lo impensable (si de creer que son distintos se trata).
Y así van los desfiguros en pos de un electorado que va a “decidir” entre más de lo mismo.
LAS AUDIENCIAS CENSURADAS
Hace su lucha la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) y rechaza categóricamente que los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias “constituyan un mecanismo de censura”.
A que las audiencias tengan derechos se opone con energía la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) por el riesgo de “regresión democrática” y, sobre todo, por las posibles sanciones.
No sirve al entendimiento de quienes instalados están en el libertinaje “informativo” que la libertad de expresión esté garantizada “y que el objetivo principal es fortalecer los derechos de las audiencias con procedimientos claros y transparentes”.
Que no hay censura es inconcuso (nada más ver los extremos a que llegan los medios subsidiados por el prianismo y la privada iniciativa, sin que nada pase).
EN EL TINTERO
-El 11 de septiembre de 1973, hace 53 años, los neonazis chilenos asesinaron al presidente Salvador Allende, con la abierta complicidad de la embajada de Estados Unidos.
-Y hace 25 años, también el 11 de septiembre, con el atentado a las llamadas “torre gemelas” de Nueva York, la oligarquía mundial inició su escalada para el control mundial, con el pretexto del “combate al terrorismo”.
-Que la tal IA “atenta contra nuestras vidas”, porque “juega con ellas”, dice el ingeniero británico Jacob Coxson, que bien conoce el asunto, pues en eso trabajó. Como sea, IA y redes, hacen y deshacen, con el beneplácito de la oligarquía mundial.
–Un par de mamarrachos simplones, el cubano de Miami, Marco Rubio, y el vicepresidente de Estados Unidos, de apellido Vance, de nuevo, vociferando contra México.
(cano.1979@live.com).











