Sergio Esquer Peiro: precandidatura líquida

Sergio se decantó profesionalmente por la vida empresarial, en particular la empresa agrícola.
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A usted que corre tras el éxito / ejecutivo de película/ hombre agresivo y enérgico / con ambiciones políticas…

A los empresarios. Joan Manuel Serrat. 

Como dice una canción de José Alfredo Jiménez (El Coyote), a Sergio lo conocí desde niño, fuimos juntos a la escuela.

Cursé con él primaria y secundaria en el Instituto Chapultepec. Atildado, serio, aplicado y pulcro, es la imagen que tengo de él en esos lejanos ayeres y la que el se ha encargado de cultivar con esmero hasta nuestros días. 

Abogado por la Universidad Panamericana, Sergio se decantó profesionalmente por la vida empresarial, en particular la empresa agrícola, logrando un notable éxito con su empresa exportadora de legumbres denominada” Chaparral”. 

En el 2021 irrumpió en el escenario político buscando una diputación federal por un distrito de Culiacán, obteniendo 54 mil votos –buenísimos para una primera contienda electoral– pero que no le alcanzaron para alzarse con la victoria ante la morenista Yadira Marcos, que lo superó por 20 mil votos gracias al fenómeno político que genera el obradorismo en amplios sectores de la población. 

La semana pasada Sergio se pronunció públicamente para buscar una candidatura al Senado de la República por el Frente Amplio por Mexico (FAM), lo que ha causado revuelo entre la “comentocracia” local.

Sin embargo, más allá de ciertos sesgos periodísticos para presentar la precandidatura de mi ex compañero de escuela como una candidatura rompedora, que según algunos periodistas vendría a modificar las variables de la ecuación política del FAM en Sinaloa, a mi me parece que el lance de Sergio se inscribe en un elemental “Quid Pro Quo”, o en términos llanos, en la emisión de una factura política que el empresario descontará con el FAM, para conseguir o negociar una candidatura a una diputación federal o a la alcaldía de Culiacán

De no ser ciertas mis sospechas, Sergio estaría cometiendo un craso error: Mario Zamora del PRI es mano para repetir en el senado.

Y lo más grave para el líder empresarial, es que el oriundo de Los Mochis va ir como primer lugar de la fórmula, así que incluso perdiendo, llegaría a la cámara alta.

Para nadie es desconocido que Mario tiene una relación cercana con el impresentable dueño de PRI, el inefable Alito Moreno, y es de los pocos senadores que le quedan al otrora partido invencible.

La fidelidad paga, aunque con Alito no hay nada seguro, por aquello de su naturaleza arácnida. La cuota o paridad de género es otro escollo para el novel político sesentón. 

Mario podría llevar como fórmula a Erika Sánchez o Paola Garate, don jóvenes priístas con amplia experiencia política e importante rentabilidad electoral. La ley así lo exige. 

Aunado a lo anterior, a mi me parece que la implantación de Mario en el electorado de Sinaloa es mayor que el de Sergio, puesto que tiene en su haber político dos campañas electorales de carácter estatal, una para senador y otra para gobernador, dónde en esta última (2021), obtuvo la nada despreciable cantidad de 330 mil votos.

Así las cosas dudo mucho que le vayan a regalar la candidatura al senado inscribiéndolo en primer lugar del tándem que competiría para esa posición, ya que registrarlo como segundo de la fórmula sería una sentencia de muerte política, en virtud de que es altamente probable que MORENA repita en el Senado con Imelda Castro liderando la fórmula.

Los números del partido guinda no dejan lugar a dudas: tiene el 78 por ciento de aceptación ciudadana y amenaza con arrasar de nuevo en el 2024. 

No tengo claro si el equipo de mercadotecnia electoral de Sergio haya realizado un árbol de decisión para definir cuál es el mejor escenario político/ electoral para conseguir una candidatura por el FAM, porque de antemano, el lance por la senaduría se ve altamente perdedor.

Tampoco entiendo por qué su equipo político está aferrado en posicionar a Sergio en el imaginario público bajo su sobrenombre “el Pío”.

A mi me parece absurda la campaña, basada en ese apelativo: eventualmente de lograr una candidatura el nombre que aparecerá en las boletas electorales consignará su nombre y para nada su sobrenombre.

Es equivocado pensar que un sobrenombre te da popularidad, sobretodo en un individuo que tiene un acusado déficit de carisma.

Ese déficit se puede suplir con propuestas políticas innovadoras, las que brillan por su ausencia en el inicial discurso político de Sergio.

Si quiere tener una campaña rompedora, debe evitar las generalizaciones y los mercados electorales acotados. Dice representar a los agricultores de Sinaloa, qué bien, pero los de altos recursos no son más 15 mil, los otros 15 mil son del sector social y están con Morena. 

Dice que quiere representar a las familias sinaloenses, pero suena solo a declaración de buenas intenciones, además la política actual es pro persona, no pro familia, que es un concepto manejado por la derecha, que si bien es cierto tiene una importante resonancia en la clases medias, nada le dice a la base de la pirámide social dónde está lo grueso del mercado electoral.

La gramática empresarial es distinta a la gramática política. Hay que ser muy fino para escoger el lenguaje, incluido el gestural y corporal. 

Sergio tiene que innovar, pero la creatividad política no se recibe por ósmosis inversa: es un asunto intelectual y cultural.

El discurso opositor a las políticas públicas de López Obrador es una pésima idea, es más, es un boomerang, sino que pregunte a Xóchitl y su bajón impresionante en las encuestas:

Está a 30 puntos de distancia de Claudia Sheimbaum, según la más seria encuestadora del país: Buendía / Marques y Asociados. 

Ideas frescas, innovadoras, que rompan los banales clichés de la política convencional, ideas que no son exclusivas de los gabinetes académicos.

La reforma económica estructural, profunda que necesita el estado mexicano, implica un pensamiento intelectual creativo e informado.

No los rollos de siempre, como es el discurso gastado de la agricultura, con su bajísimo rendimiento político/ electoral.

Por lo que aprovecho estas líneas para sugerirle Sergio y a sus adversarios políticos de izquierda o de derecha, el estudio de una obra seminal: El Estado Emprendedor, de la economista de la innovación Mariana Mazzucato, texto en donde se desmonta con genialidad los mitos de la oposición de lo público contra lo privado.

Un político sin lecturas es un pobre político. ¡A leer se ha dicho compañero Sergio! 

Así las cosas.

La precandidatura al Senado de Sergio Esquer Peiro no está sustentada en bases firmes, sino más bien sobre una base líquida.

Lo que no lo excluye por supuesto de recomponer la estrategia política para buscar otra posición electoral en donde no tengo duda, puede presentar una candidatura muy competitiva, ya local o federal.

A lo mejor me equivoco, pero me atrevería a apostar que por el FAM no va a ser candidato al senado.

¡Van mil! ¿Te animas?…. 

IMSS-BIEN 728
Big Bang Fondo Negro

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