Consideraciones políticas de un hombre común, pero no corriente.

¿Pero, qué sucedería si su sucesora, totalmente contrario a lo que AMLO ha sido, se convierte en una verdadera dictadora?
BBANG
Hospital IMSS HORIZONTAL

Parte 3

En mi artículo anterior me atreví a afirmar que cualquier régimen de gobierno, por muy legítima y democráticamente que haya sido elegido, si cuenta con la mayoría absoluta en el Congreso y el apoyo irrestricto del Poder Judicial, de facto se convierte en un régimen dictatorial.

Asimismo, asenté que AMLO nos está dejando un país, el cual, de seguir el mismo ritmo de transformación del actual sexenio, lleva visos muy probables de convertirse en una potencia mundial tanto económica, como social y cultural, con libertad de expresión y manifestación absoluta.

Pero he aquí la paradoja, para que eso suceda, es necesario que nuestro voto y nuestra actitud le den a su virtual sucesora, la Dra. Sheinbaum, el poder completo en el Congreso de la Unión, es decir, en las dos cámaras, en principio, para de ahí poder reformar el Poder Judicial.

O sea, darle un poder prácticamente dictatorial.

¿Pero, que sucedería si su sucesora, totalmente contrario a lo que AMLO ha sido, se convierte en una verdadera dictadora, y procede a reprimir violentamente, cualquier expresión de protesta; aunque solo sea por las presiones de la poderosa fuerza conservadora, o por el sabotaje de los múltiples vende patrias que todavía pululan en todos los niveles de gobierno, y vuelve a las usanzas del viejo PRI, que solo favoreció al sector oligárquico, moche de por medio, y la fuente de oportunidades para las clases más vulnerables, fueron solamente estratagemas para mantener dormido  al grueso de la población?

¿Exagero? Puede que sí; pero como en el ajedrez, hay que imaginar las más atrevidas y perjudiciales movidas de nuestro contrincante y adelantarnos a ellas, si queremos vencerlo.

Afortunadamente, AMLO nos ha dejado reformas constitucionales que harán muy difícil que lo que expongo líneas arriba llegue a suceder. 

Pero si por negligencia o apatía política los ciudadanos no intervenimos enérgicamente al primer indicio de regresión libertaria, puede que sí ocurra.

Está visto, que, para los conservadores, con razón o sin ella, hablarles de los logros materiales de la actual administración federal es inútil, son como los peores ciegos: los que no quieren ver.

Quizá entonces, sobre todo a los jóvenes, hablar de los tiempos de represión brutal que existió, prácticamente desde el final del sexenio de Lázaro Cárdenas, hasta el advenimiento de la época Lopezobradorista, logre convencer a una gran mayoría, de que debemos cuidar la herencia de AMLO, y vigilar, presionar para que su sucesora, no solo mantenga incólume lo alcanzado, sino que agrande y profundice los alcances de la Cuarta Transformación. 

Para no hacer muy extensa la relación de hechos represivos brutales, procederé a presentar, los más cruentos, de manera esquemática:

Elecciones federales, julio de 1940: Robo de urnas, balaceras y muertos, para imponer en la presidencia al Gral. Manuel Ávila Camacho; aunque oficialmente nunca se han reconocido estos hechos.

2 de enero de 1946: Aproximadamente a la nueve de la noche, policías y soldados apostados en las azoteas de los edificios que rodean la principal plaza de León, Gto; después de un apagón, seguido de la ensordecedora explosión de una granada, comenzaron a disparar indiscriminadamente sobre la multitud, cerca de mil, que se había reunido para protestar por la imposición de un presidente municipal.

Cifras oficiales: cuarenta muertos y más de cuatrocientos lesionados, aunque, como se hizo costumbre, testigos presenciales hablaron de muchas más víctimas entre muertos y heridos.

Abril-septiembre de 1958: Represión a las manifestaciones del magisterio democrático, con múltiples lesionados. Muchos requirieron de hospitalización. Es detenido y encarcelado el Mtro. Othón Salazar acusado de disolución social. Presidente Constitucional: Adolfo López Mateos.

25 de marzo de 1959: Represión cruenta a los trabajadores ferrocarrileros. 

López Mateos dispone la intervención del ejército para terminar con la rebelión obrera (¿?). Los líderes obreros Demetrio Vallejo y Valentín Campa, pasaron once años en el siniestro penal de Lecumberri.

23 de mayo de 1962: Después de recibir amnistía de López Mateos, en entrevista personal en Palacio Nacional, asesinaron al líder campesino Rubén Jaramillo, a su esposa que estaba embarazada y a sus tres hijos, que dormían en su casa en Tlaquiltenango, Morelos.

“Los cinco cadáveres tenían el tiro de gracia” Este homicidio múltiple nunca fue aclarado, pero fue rumor general que lo cometieron elementos del ejército.

1964-1965: Movimiento Médico del IMSS, ISSSTE y SSA: Durante las manifestaciones públicas multitudinarias, de los médicos de las instituciones anotadas, infinidad de médicos, mujeres y hombres, fueron apaleados por el tristemente célebre Cuerpo de Granaderos del otrora Distrito Federal. Presidente Constitucional: Gustavo Díaz Ordaz. 

Agosto de 1967: Matanza de campesinos Copreros en Acapulco, Gro. Oficialmente el número de muertos fue de 35 personas y 150 fueron heridos. Como se sabe actualmente, en esta matanza participó el Ejército Mexicano.

2 de octubre de 1968: Matanza de estudiantes en Tlatelolco. No hay datos precisos de muertos. En la masacre participó el Batallón Olimpia y el Ejército Mexicano.

10 de junio de 1971: Represión a jóvenes estudiantes. Esta fecha es popularmente conocida como el “Halconazo” o masacre del “Jueves de Corpus”; al igual que la del 68, fue considerada por la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP) como, genocidio.

Guerra Sucia: De los años sesenta a mediados de los años ochenta del siglo pasado, la FEMOSPP dictaminó que en ese tiempo hubo evidencia de “tortura y desaparición de personas por parte de agentes del Estado que configuran delitos de lesa humanidad”. 

Este periodo se caracterizó por una respuesta represiva del Estado mexicano frente a las demandas políticas y sociales de distintos grupos y por la comisión de graves violaciones a los derechos humanos como ejecuciones extra judiciales  y  desapariciones forzadas en contra de éstos.

Para la Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (AFADEM), el número de personas desaparecidas durante la Guerra Sucia es de 1200; principalmente en el estado de Guerrero. 

Quien se interese por saber más de los inhumanos acontecimientos de esta guerra, le recomiendo lea el libro Guerra en el paraíso, del extinto escritor Carlos Montemayor. 

Gobierno de Salinas de Gortari (1988 y 1994).  Durante este gobierno fueron asesinados 300 militantes del PRD (Fundación Ovando y Gil).

28 de junio de 1995. Matanza de Aguas Blancas, Guerrero. Represión contra campesinos de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS). Fueron asesinados 17 campesinos y 14 fueron heridos. Actualmente la organización reclama la liberación de sus presos políticos encarcelados desde junio de 1995.

Gobierno de Ernesto Zedillo:

22 de diciembre de 1997: Matanza de Acteal. Incursión paramilitar en la localidad de Acteal, Chenalhó, Chiapas. En dicha incursión fueron asesinados 45 hombres, mujeres y niños, pertenecientes a la organización ‘Las Abejas’ que rezaban en una humilde iglesia.

(1994 a 1999). Durante su gobierno fueron asesinados 349 perredistas. (Fundación Ovando y Gil).

Los asesinatos de militantes del PRD en los sexenios de Salinas como en el de Zedillo, están hoy en el olvido, tanto por la cúpula perredista como por el movimiento social.

Mayo de 2006: Represión a los campesinos de Atenco.

Por órdenes del ex gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, se reprimió a campesinos de las comunidades de Texcoco y San Salvador que se oponían a la construcción de un nuevo aeropuerto.

25 de noviembre de 2006: Represión a los miembros de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) por parte de fuerzas represivas federales apoyadas por la policía estatal y de tránsito del estado. 

PRESIDENCIA DE Enrique Peña Nieto

 26 de septiembre de 2014: Desaparición de los 43 normalistas de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Gro. Fue, a decir de Alejandro Encinas, “un crimen de Estado” y “un encubrimiento al más alto nivel”.

19 de junio de 2016: Represión a los habitantes de la comunidad de Asunción Nochixtlán, Oax.

El pueblo de Nochixtlán fue atacado por centenares de elementos de las policías municipal, estatal y federal.

Estas y otras masacres que han pasado desapercibidas, por no dar la noticia los medios chayoteros, siguiendo órdenes de sus patrones oligárquicos, nunca han ocurrido en el actual régimen, por la sencilla razón de que, tal como declaró, ya retirado, el coronel Cano Martínez, responsable de la masacre en León, Gto;

“En el ejército las órdenes se cumplen, no se discuten, so pena de enfrentarse a una Corte Militar. Solo así se puede preservar la disciplina entre gente armada”. 

Cierto, pero el actual Comandante de las Fuerzas Armadas, AMLO, jamás dará una orden para que se cumplan actos tan inhumanos como los aquí anotados.

Entonces, después de leer lo anterior ¿Seguirás creyendo que los regímenes anteriores al actual fueron mejores? 

¿Votarás en 2024 por el cuadro completo de MORENA, y estarás pendiente de que la Cuarta Transformación no dé un giro de 180°?  

¡Contra la injusticia y la impunidad! Ni perdón ni olvido: Bertolt Brecht.

Si estás de acuerdo, comparte.

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Big Bang Fondo Negro

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