{"id":960,"date":"2023-07-21T04:01:53","date_gmt":"2023-07-21T04:01:53","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=960"},"modified":"2023-07-21T04:07:16","modified_gmt":"2023-07-21T04:07:16","slug":"palco-premier-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2023\/07\/21\/palco-premier-3\/","title":{"rendered":"Palco Premier"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Tomateros de Culiac\u00e1n y la Breve Historia de un Estelar y de un Automovil solitario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>= Sa\u00fal Mendoza Cespedes, el veracruzano m\u00e1s culichi.<br>= De aquellos guindas de la d\u00e9cada de los setentas<br>= Las grandes diferencias entre el hoy y el ayer<br>= Estadio \u201c\u00c1ngel Flores\u201d por siempre y para siempre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es d\u00eda de beisbol. Llego, temprano, al estacionamiento del que para mi ser\u00e1 siempre el estadio \u201cAngel Flores\u201d, el nombre de un militar que gobern\u00f3 Sinaloa en la \u00e9poca postrevolucionaria y que aspir\u00f3 a ser presidente de M\u00e9xico; pero que a lo mejor ni le gustaba el beisbol. <\/p>\n\n\n\n<p>Supongamos que no; pero, de cualquier forma, mi piel se enchinaba, cuando, noche a noche, en el tr\u00e1nsito del verano al invierno, el locutor en turno, en la XENW, despu\u00e9s del gustadisimo programa de \u201cFarji el Barato\u201d, cantaba: \u201cy se\u00f1oras y se\u00f1ores, lleg\u00f3 la hora: nuestros micr\u00f3fonos vuelan hasta el estadio \u201cGeneral \u00c1ngel Flores. \u00a1Ah\u00ed te van Agust\u00edn\u2026!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Curiosamente, se trata del \u00fanico parque de la Liga Arco Mexicana del Pac\u00edfico que carece de nombre, por razones que desconozco. Le llaman \u201cla casa de la Naci\u00f3n Guinda\u201d, el \u201cEstadio Tomateros\u201d y de alg\u00fan modo m\u00e1s. Ning\u00fan nombre ha podido pegar. Ser\u00e1 por siempre el \u201c\u00c1ngel Flores\u201d. Para m\u00ed y para un chingo de gente m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Y recuerdo cuando, all\u00e1 en la Ciudad de M\u00e9xico, hace ya algunos a\u00f1os, uno de los que nunca faltan, tuvo la grandiosa idea de rebautizar el estadio \u201cAzteca\u201d como \u201cGuillermo Ca\u00f1edo\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>El nombre no duro m\u00e1s de una semana. Guillermo Ca\u00f1edo, a quien se le debe la candidatura del Mundial M\u00e9xico-70, seguramente ten\u00eda m\u00e9ritos sobrados para ello; pero la reacci\u00f3n de la familia futbolera fue impresionante, ante tama\u00f1o desprop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, llego pues al \u201c\u00c1ngel Flores\u201d, para uno de los juegos de la serie final entre Tomateros de Culiac\u00e1n y Charros de Jalisco, con suficiente antelaci\u00f3n para el arranque del partido, con la adrenalina alborotada por el empate a una victoria por bando en la confrontaci\u00f3n titular.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de la \u201cpluma\u201d de seguridad, el responsable de ordenar la circulaci\u00f3n, me ordena doblar a la izquierda, porque a la derecha ya no existe disponibilidad alguna de espacio. <\/p>\n\n\n\n<p>Todos los lugares est\u00e1n reservados y personalizados para los jugadores del club Tomateros de Culiac\u00e1n: Joey Meneses, Sebasti\u00e1n Elizalde, Ramiro Pe\u00f1a, Jos\u00e9 Guadalupe Ch\u00e1vez, Efr\u00e9n Navarro, Emmanuel Avila, Rom\u00e1n Al\u00ed Sol\u00eds. En fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Transito a la izquierda y hacia mi perfil derecho, veo m\u00e1s sitios reservados para los beisbolistas del equipo local: Manny Barreda, Oliver P\u00e9rez, Alex Wilson, Aldo Montes, Jes\u00fas Favela, Francisco Lugo. <\/p>\n\n\n\n<p>Casi todo el roster del plantel. \u201c\u00bfY todos tienen carro?\u201d le pregunto a Melissa Urrecha, la siempre amable recepcionista de las oficinas de la franquicia, ubicadas en la parte baja del inmueble, cuya respuesta no me deja lugar a dudas: \u201ccarros no, \u00a1carrazos se\u00f1or Jorge\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras circulo, a vuelta de rueda, en busca de un lugar para el \u201cparqueo\u201d de mi auto, mi mente, siempre inquieta, vuela 50 a\u00f1os atr\u00e1s, hasta 1972, cuando iniciaba mi trayectoria como cronista deportivo, al lado de quienes, con el tiempo, se convertir\u00edan en grandes compa\u00f1eros y mejores amigos como:<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Roberto Riveros, Heriberto Mill\u00e1n, Mart\u00edn Mendoza, Juan Manuel Pineda, Leonel Sol\u00eds, Antonio Vel\u00e1zquez, Fausto Casta\u00f1os, Guillermo Aguilar, Trinidad Altamirano y algunos m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p>Y recuerdo, con profunda nostalgia, aquellos tiempos, cuando solo uno de entre todos los integrantes del roster gozaban del privilegio de tener carro propio. Era short-stop y se llamaba Sa\u00fal Mendoza, veracruzano, como casi todos los beisbolistas de entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>Los aficionados de la \u00e9poca deben recordarlo bien porque era muy bueno. Fino, elegante y seguro a la defensiva; pero adem\u00e1s era un bateador consistente, que disparaba cuadrangulares con regularidad, a pesar de su baja estatura. <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl Rico Petrocelli mexicano\u201d, le escuch\u00e9 decir una vez a Alfonso Araujo, el legendario cronista oficial de los Yaquis de Obreg\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando conclu\u00eda la temporada de la Liga Mexicana de Beisbol, hacia finales de agosto, donde jugaba para los Petroleros de Poza Rica, Sa\u00fal Mendoza -luego del descanso obligado \u2013 abordaba su autom\u00f3vil (Valiant, creo) y se trasladaba a la ciudad de Culiac\u00e1n. <\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda lo hac\u00edan en autob\u00fas, excepto los que ven\u00edan de los Estados Unidos. Viajar en avi\u00f3n no era tan f\u00e1cil ni tan econ\u00f3mico como ahora. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya aqu\u00ed, Sa\u00fal solo utilizaba el cami\u00f3n, solo cuando de giras se trataba. Se mov\u00eda en su propio coche del hotel -a mitad de la cuadra, por la calle Hidalgo, entre las avenidas Rub\u00ed y Morelos- al estadio. <\/p>\n\n\n\n<p>No se lo prestaba a nadie; pero sub\u00eda, invariablemente, a sus mejores amigos: Domingo Cruz, Nicol\u00e1s V\u00e1zquez, Abelardo Vega, Horacio Pi\u00f1a y Joel Serna, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Sa\u00fal no tenia sitio reservado en el viejo estadio \u201c\u00c1ngel Flores\u201d porque el estacionamiento no representaba, por aquel entonces, mayores problemas. Era el \u00fanico con auto y siempre hab\u00eda quien se lo cuidase, a cambio de ser invitado a disfrutar gratuitamente de las \u00faltimas tres entradas del partido. <\/p>\n\n\n\n<p>De alg\u00fan modo era un estatus acorde a su nivel de estelar como beisbolista mexicano. Evidentemente los de ahora son otros tiempos. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya los peloteros mexicanos proceden, en su mayor\u00eda, del movimiento de Ligas Peque\u00f1as de Beisbol -ya no del Ejido, de la colonia o del callej\u00f3n -, donde, desde los 4 o 5 a\u00f1os de edad, estudian sus cualidades, exploran sus virtudes y facultades; les ense\u00f1an este deporte como ciencia y ahora lo vinculan de manera directa a las estad\u00edsticas y a las leyes de las probabilidades. <\/p>\n\n\n\n<p>Les dejan en claro que el orden, la disciplina y el entrenamiento permanente, constituyen la clave del \u00e9xito, lo que se refleja en buenos salarios, comodidades y niveles de vida infinitamente superiores a los de anta\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n<p>Quienes gustamos de este deporte, nos regocijamos por el avance del beisbol en nuestro pa\u00eds y por el progreso de los beisbolistas de hoy; pero caray \u00bfC\u00f3mo olvidar aquellos tiempos? En fin.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y recuerdo, con profunda nostalgia,  cuando solo uno de entre todos los integrantes del roster gozaban del privilegio de tener carro propio.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":961,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-960","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-deportes"],"aioseo_notices":[],"views":69,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=960"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/960\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":963,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/960\/revisions\/963"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/961"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}