{"id":753,"date":"2023-07-06T06:43:17","date_gmt":"2023-07-06T06:43:17","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=753"},"modified":"2023-07-06T06:48:01","modified_gmt":"2023-07-06T06:48:01","slug":"mijita-hazme-dormir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2023\/07\/06\/mijita-hazme-dormir\/","title":{"rendered":"Mijita, hazme dormir."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Por: Ricardo Espinosa de los Monteros Zazueta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201c\u00bfEra pecado matar a alguien si el \u00fanico beneficiado era el fallecido?\u201c Cien Cuyes, novela de Gustavo Rodr\u00edguez.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cSi Dios no juega a los dados: \u00bfpor qu\u00e9 demonios habr\u00eda de querer el sufrimiento para unos y para otros no?\u201d &#8211; REMZ.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cTodo el mundo est\u00e1 acostumbrado a mi silencioso dolor menos yo. Me vienen a visitar de vez en vez y de cuatro a siete como dijera el poeta;&nbsp;me hablan al o\u00eddo, me hacen cari\u00f1os, charlan entre ellos y se van; pero yo tambi\u00e9n me quiero ir, aunque no me dejan. Estoy en un abismo. No hablo, pero siento\u2026. y todo lo escucho, porque soy un muerto en vida;&nbsp;\u00bfdoblan las campanas? S\u00ed, lastima, pero no es por mi\u2026..\u201d &#8211; Ricardo.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo est\u00e1 dedicado a todos aquellos que se quieren ir y no los dejan. Este escrito est\u00e1 dedicado a todos aquellos que viven sumidos en un abismo silencioso y a sus familias que sufren la pena negra de un dolor extendido m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites naturales. Estas letras est\u00e1n escritas a favor del amor verdadero y en contra del dolor innecesario convertido en una falsa ideolog\u00eda religiosa. Este panfleto es en contra de la industria del sufrimiento, iglesias incluidas, y de la medicina imp\u00eda y su cruel mercantilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La legislaci\u00f3n sobre la eutanasia en M\u00e9xico distingue entre eutanasia activa y pasiva. La eutanasia activa a\u00fan no est\u00e1 permitida en ning\u00fan estado. Sin embargo, la eutanasia pasiva, es decir el rechazo de tratamientos para alargar la vida, est\u00e1 regulada en las entidades federativas de CDMX, Coahuila, Aguascalientes, San Luis Potos\u00ed, Michoac\u00e1n, Tabasco, Hidalgo, Guanajuato, Guerrero, Nayarit, M\u00e9xico, Colima, Oaxaca, Yucat\u00e1n, Tlaxcala, Zacatecas Veracruz y Sonora.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el procedimiento exacto puede variar las leyes regionales que tratan sobre los \u201ctestamentos en vida\u201d,&nbsp; normalmente denominados&nbsp;de \u201cVoluntad Anticipada\u201d, generalmente requieren que un notario p\u00fablico atestig\u00fce las instrucciones dejadas por el paciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la eutanasia activa, los partidos pol\u00edticos PRD y PRI han introducido proyectos de ley para descriminizarla en el Senado (2007) y la Asamblea Legislativa de CDMX (2009), pero no han podido cambiar el art\u00edculo 166 bis y 21 de la Ley General de Salud, que define la eutanasia como homicidio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, en 2010 hab\u00eda 18 estados donde la presi\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica hab\u00eda conseguido modificar la Constituci\u00f3n Local para proteger lo que se denomina \u201cderecho a la vida\u201d, descartando as\u00ed cualquier iniciativa que contemple la eutanasia activa en aquellos estados\u201d hasta aqu\u00ed la cita. Wikipedia.<\/p>\n\n\n\n<p>Chico favor nos ha hecho la iglesia cat\u00f3lica en la promoci\u00f3n de la la extensi\u00f3n del sufrimiento dentro\u201d del valle del l\u00e1grimas\u201d para seguir penando en vida. Rechazo absolutamente la obligaci\u00f3n de sufrir para ganar una gloria de dudosa certeza. A la&nbsp;Iglesia Cat\u00f3lica, con todas sus injusticias pasadas y presentes la respeto, al igual que otras iglesias que han tra\u00eddo confort y consuelo a la humanidad ante el vac\u00edo existencial, pero rechazo su sesgo anti humanista y cruel.<\/p>\n\n\n\n<p>El derecho a la voluntad de decidir la forma y los t\u00e9rminos en que habremos de morir deber\u00eda consagrarse como un derecho humano. Ninguna iglesia deber\u00eda promover el dolor humano innecesario, por que eso atenta contra los fundamentos del humanismo y el elemental derecho a dejar de sufrir dolor. El dolor no redime a nadie. El dolor castiga injustamente a quien lo sufre de forma innecesaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La medicina para extender la vida de muchos muertos en vida se deber\u00eda de prohibir o limitar. Esa medicina imp\u00eda es hija de un capitalismo salvaje y abusivo. La imposici\u00f3n del pensamiento m\u00e1gico no debe de sobreponerse a la facultad de los seres humanos de decidir&nbsp; una muerte pl\u00e1cida, indolora. La muerte es consustancial a la vida, no es un fen\u00f3meno extra\u00f1o, ni ajeno,&nbsp;sino un evento natural, con el que tenemos que convivir y acaso consentir. Nadie deber\u00eda tener el derecho de provocar sufrimiento a nadie, as\u00ed alegue derechos divinos de dif\u00edcil comprobaci\u00f3n terrenal.<\/p>\n\n\n\n<p>Sinaloa carece de una legislaci\u00f3n que nos garantice una muerte de voluntad anticipada en beneficio del enfermo terminal o de quien ya no tiene forma de regresar a un estado normal de vida. La justicia terrenal se debe de imponer a las disquisiciones y a las doctrinas ideol\u00f3gicas de car\u00e1cter religioso. La prolongaci\u00f3n del dolor se ha convertido en una industria imp\u00eda, pero muy lucrativa que sangra al enfermo y a su familia; y la sangra f\u00edsica, emocional y econ\u00f3micamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy que tenemos a lo largo y ancho de nuestro pa\u00eds, gobiernos de izquierda que se autonombran humanistas, deber\u00edan abocarse en promoci\u00f3n del derecho a morir en los t\u00e9rminos que cada quien lo decida. El humanismo no debe de estar sujeto a interpretaciones del realismo m\u00e1gico religioso. La vida tiene un mont\u00f3n de sinsabores, de enfermedad y de dolor f\u00edsico, es absolutamente injusto despojar a los seres humanos su elemental derecho a dejar de sufrir en el momento que lo decidamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sinaloa carece de legislaci\u00f3n en la materia y para que mi voluntad anticipada y la tuya se materialice tendr\u00edamos que irnos a morir a otro estado, con los inconvenientes&nbsp; y gastos que eso conlleva. La actual legislatura tiene la oportunidad de demostrar una verdadera piedad humana, legislando al efecto. Pongamos fin a tanto abuso de la ideolog\u00eda obtusa y enfermiza. El humanismo usa la raz\u00f3n y la raz\u00f3n est\u00e1 del lado de quienes deseamos morir en la forma y t\u00e9rminos que dispongamos siempre y cuando no afectemos derechos de terceros.<\/p>\n\n\n\n<p>Diputados de Morena Sinaloa:&nbsp;h\u00e1ganos ese enorme favor. No nos asustemos, la muerte es ubicua, ah\u00ed est\u00e1 siempre. Convivamos con ella con alegr\u00eda, incluso. Lo antinatural es vivir para siempre, aqu\u00ed o all\u00e1. El sufrimiento es evitable, la muerte no prescribe nunca. Muerte por piedad muchos exigimos.<\/p>\n\n\n\n<p>A mayor abundamiento, recomiendo una imprescindible lectura, que de forma l\u00fadica, simp\u00e1tica y dram\u00e1tica al mismo tiempo, aborda el tema de la eutanasia. Divierte y a la vez produce concientiza sobre el tema: Cien Cuyes, del novelista colombiano Gustavo Rodr\u00edguez, la encuentran en Gonvill o en Amazon.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Ricardo Espinosa de los Monteros Zazueta. \u201c\u00bfEra pecado matar a alguien si el \u00fanico beneficiado era el fallecido?\u201c Cien Cuyes, novela de Gustavo Rodr\u00edguez. \u201cSi Dios no juega a los dados: \u00bfpor qu\u00e9 demonios habr\u00eda de querer el sufrimiento para unos y para otros no?\u201d &#8211; REMZ. \u201cTodo el mundo est\u00e1 acostumbrado a mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":754,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[2,7],"tags":[],"class_list":["post-753","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacional","category-opinion"],"aioseo_notices":[],"views":24,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=753"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/753\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":758,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/753\/revisions\/758"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}