{"id":4774,"date":"2026-05-02T19:41:12","date_gmt":"2026-05-02T19:41:12","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=4774"},"modified":"2026-05-02T19:44:55","modified_gmt":"2026-05-02T19:44:55","slug":"no-hubo-fin-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2026\/05\/02\/no-hubo-fin-de-la-historia\/","title":{"rendered":"No hubo fin de la historia"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Si uno se pone a hacer un repaso de la historia de nuestro pa\u00eds, se podr\u00eda constatar que los ejemplos de entreguismo datan de la \u00e9poca de la Segunda Intervenci\u00f3n Francesa en M\u00e9xico cuando los conservadores fueron a buscar al Emperador Napol\u00e9on III a europa con el objetivo de\u00a0instalar a su similar de Maximiliano de Habsburgo como monarca de M\u00e9xico, tras la Guerra de Reforma perdida por estos ante los liberales y la suspensi\u00f3n del pago de la deuda externa a las potencias, con dichos conservadores inconformes con el liberalismo del presidente Ju\u00e1rez, asunto que eventualmente no les sali\u00f3 muy bien porque el archiduque Maximiliano result\u00f3 ser una eminencia para su tiempo en cuanto al establecimiento de leyes liberales.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso no resulta sorprendente, volviendo a la actualidad, que actores pol\u00edticos propongan abiertamente o disimuladamente la intervenci\u00f3n norteamericana en nuestro pa\u00eds, considerando las documentadas alianzas que por d\u00e9cadas primaron en el territorio mexicano entre las autoridades y las agencias estadounidenses. <\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier persona con dos dedos de frente no puede omitir la relaci\u00f3n de complicidad que el antiguo r\u00e9gimen sosten\u00eda con la CIA y la DEA, en el marco, por ejemplo, del Plan C\u00f3ndor implementado en Latinoam\u00e9rica en los a\u00f1os setenta por las dictaduras del Cono Sur, que cont\u00f3 como principal aliado a dichas agencias de inteligencia del vecino pa\u00eds del norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Querer simplificar la realidad vi\u00e9ndola solamente a trav\u00e9s de la perspectiva local es en el mejor de los casos ingenuo y en el peor ignorante. <\/p>\n\n\n\n<p>No hay que olvidar lo que Oswaldo Zavala se\u00f1ala en <em>Los Carteles No Existen, <\/em>quien en esa obra desaf\u00eda las nociones establecidas en el imaginario colectivo sobre lo que conocemos como narcotr\u00e1fico o crimen organizado, y propone que estas se basan en prejuicios e im\u00e1genes poco fidedignas respecto al crimen, reproducidas a trav\u00e9s de la cultura, el cine y las artes, en donde se legitima la violencia. <\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 muy claro que esta cuesti\u00f3n es binacional, en donde EEUU pone las armas y M\u00e9xico los muertos. Por otro lado, la propaganda es un mecanismo imprescindible que influye en la visi\u00f3n tanto de mexicanos como de norteamericanos. Sin ella, el adoctrinamiento no tendr\u00eda lugar. El llamado<em> soft power<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la academia y los medios de comunicaci\u00f3n tienen cierta responsabilidad al compartir el ideario hegem\u00f3nico de la violencia armada, con la proliferaci\u00f3n del periodismo de la nota roja que claramente violenta la dignidad de las personas mientras lucra con las ventas del amarillismo, plantea Zavala. <\/p>\n\n\n\n<p>La terminolog\u00eda utilizada en las notas de los peri\u00f3dicos, palabras a las que malamente ya nos hemos acostumbrado:<em> levantado, n*rc*manta, dec*p*tado<\/em>, son solo algunos ejemplos que el autor refiere en los que bajo su perspectiva se empobrece el entendimiento profundo de esta problem\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>La econom\u00eda es otro aspecto clave en el cual se inserta esta problem\u00e1tica y que se suele relegar a un segundo plano. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, si uno revisa los datos, puede constatar que cuando se desregul\u00f3 la econom\u00eda junto con los controles, abriendo paso a lo que Stiglitz llam\u00f3 \u201cfundamentalismo de mercado\u201d, fue justamente el momento de mayor crecimiento de estas organizaciones, pues el elemento estatal fue relegado para dar primac\u00eda al mercado (a\u00f1os 80)<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, la relaci\u00f3n entre M\u00e9xico y Estados Unidos ha sido una de dominaci\u00f3n y asimetr\u00edas, una claramente desigual. Hay que decirlo: no solamente el gobierno de ese pa\u00eds nos desprecia, especialmente a los migrantes mexicanos, sino que tambi\u00e9n buena parte de su gente tambi\u00e9n le tiene cierto recelo al mexicano. <\/p>\n\n\n\n<p>Me atrever\u00eda a decir que ni al mexicano blanco clasemediero lo ven como igual, mucho menos a las personas que provienen de los pueblos originarios.<\/p>\n\n\n\n<p>El gringo promedio no nos ve como iguales. <\/p>\n\n\n\n<p>La asimetr\u00eda data desde mediados del siglo 19, cuando M\u00e9xico perdi\u00f3 casi la mitad de su territorio con el Tratado de Guadalupe Hidalgo que se firm\u00f3 en el marco de los objetivos expansionistas del vecino del Norte.<\/p>\n\n\n\n<p>Analizar las aristas del narcotr\u00e1fico requiere el estudio de la trama de relaciones y complicidades en ambos lados de la frontera, con la pol\u00edtica exterior de EEUU queriendo hist\u00f3ricamente imponer agenda en la manera en que M\u00e9xico enfrenta sus asuntos dom\u00e9sticos. <\/p>\n\n\n\n<p>Hay en la palabra narco, una evidente invenci\u00f3n -se\u00f1ala Zavala- con definidos fines pol\u00edticos y la interpretaci\u00f3n de este tema tan complejo requiere una perspectiva multidimensional para evitar caer en sesgos de confirmaci\u00f3n o imprecisiones que desalientan su comprensi\u00f3n profunda.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, habr\u00eda que replantear la relevancia de algunos asuntos actuales e hist\u00f3ricos vinculados con el narcotr\u00e1fico: <\/p>\n\n\n\n<p>1. La econom\u00eda es el factor primordial para su proliferaci\u00f3n y como ya se se\u00f1al\u00f3, la desarticulaci\u00f3n de los controles y funciones estatales para la comercializaci\u00f3n de narc\u00f3ticos en el nombre de la mano invisible del mercado (Adam Smith); <\/p>\n\n\n\n<p>2. La narco-cultura como fen\u00f3meno producido por el narcotr\u00e1fico y no al rev\u00e9s. Es decir, esta es consecuencia y no causa. La causa son las condiciones materiales: \u201cNo es la conciencia del hombre lo que determina su ser social, es el ser social lo que determina su conciencia\u201d (Marx). <\/p>\n\n\n\n<p>3. Las ya mencionadas asimetr\u00edas y autojustificadas intervenciones norteamericanas en la regi\u00f3n, con el objetivo de \u201cajustar\u201d a aquellos gobiernos que no est\u00e9n alineados con Washington (A\u00f1os 70: golpe de Estado al democr\u00e1ticamente electo presidente Salvador Allende de Chile, implementaci\u00f3n de las ideas econ\u00f3micas de los Chicago Boys a lo Milton Friedman; golpe a Isabel Per\u00f3n e instauraci\u00f3n de la dictadura c\u00edvico-militar de Videla, tambi\u00e9n A\u00f1os 70, en el Plan C\u00f3ndor y en el marco de la guerra fr\u00eda); <\/p>\n\n\n\n<p>4. El negocio multimillonario de las empresas armament\u00edsticas de EEUU que las venden a las organizaciones y las trasiegan del otro lado de la frontera; esto aunado al lobby que la NRA realiza en el Congreso de EEUU. <\/p>\n\n\n\n<p>5. La desesperaci\u00f3n de Washington por retomar la hegemon\u00eda perdida ante el avance de la Rep\u00fablica Popular China, que los ha superado en diversos indicadores. <\/p>\n\n\n\n<p>6. Los bajos niveles de aprobaci\u00f3n de Trump ante las ya cercanas elecciones intermedias de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Gramsci dec\u00eda que las crisis surgen cuando lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, el pensador italiano sigue vigente y esta frase sintetiza muy bien las patadas de ahogado que el imperialismo est\u00e1 soltando librando guerras en donde no las hay, amparado en su poder\u00edo militar y con la evidente complicidad del mundo occidental, especialmente del Estado de Israel y el resto de derechas internacionales. <\/p>\n\n\n\n<p>El caos y la desestabilidad a nivel mundial tiene un solo responsable. El hegem\u00f3n est\u00e1 en decadencia, pero no quiere soltar el poder. <\/p>\n\n\n\n<p>Al final, no hubo fin de la historia (Fukuyama).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La relaci\u00f3n hist\u00f3rica M\u00e9xico-EEUU ha sido de asimetr\u00edas.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":4775,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[4,2,7],"tags":[],"class_list":["post-4774","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","category-nacional","category-opinion"],"aioseo_notices":[],"views":53,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4774"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4774\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4777,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4774\/revisions\/4777"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4775"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}