{"id":4253,"date":"2025-10-22T22:01:45","date_gmt":"2025-10-22T22:01:45","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=4253"},"modified":"2025-10-22T22:03:04","modified_gmt":"2025-10-22T22:03:04","slug":"el-paraiso-de-los-banqueros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2025\/10\/22\/el-paraiso-de-los-banqueros\/","title":{"rendered":"El para\u00edso de los banqueros"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Culiac\u00e1n de las encuestas pagadas, 22 de octubre 2025<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Que ya no es noticia, pero es noticia: entre enero y julio de este a\u00f1o, los bancos que operan en M\u00e9xico <strong>obtuvieron ganancias por 178 mil 430 millones de pesos<\/strong>, seg\u00fan la Comisi\u00f3n Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).<\/p>\n\n\n\n<p>Comparados con los 171 mil 839 millones de pesos que se embolsaron en los primeros siete meses de 2024, hay un crecimiento de 0.8 por ciento en t\u00e9rminos reales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que denominan <strong>el margen financiero lleg\u00f3 a 524 mil 827 millones de pesos<\/strong>, mientras que a\u00f1o pasado fue de 487 mil 133 millones.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s <strong>por concepto de intereses los bancos obtuvieron un bill\u00f3n 69 mil 476 millones<\/strong> de pesos, mientras que sus gastos reportados fueron de 544 mil 649 millones de pesos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una barbaridad, las ganancias estratosf\u00e9ricas<\/strong>, gracias a la ancha manga que el gobierno les otorga, vaya Usted a saber por qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>UNA FORMA DE CORRUPCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con las ganancias exorbitantes, en un pa\u00eds que lucha por superar sus ancestrales problemas ocasionados por la inequidad y la abusiva, por decir lo menos, concentraci\u00f3n de la ganancia, <strong>se env\u00eda un mensaje oprobioso de que con el poder financiero todo se puede y todo se vale.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Un llamado a la corrupci\u00f3n les guste o no.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, en efecto, l<strong>os m\u00e1rgenes de ganancia de los bancos que operan en M\u00e9xico ser\u00edan ilegales en otros pa\u00edses<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed cobran por todo aplicando \u201ccomisiones\u201d grotescas, con \u201cadelantos tecnol\u00f3gicos\u201d que <strong>no logran ocultar su ineficiencia y mal servicio, aparte<\/strong>.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQue exigir que los pongan en orden, les limiten su avaricia y les impidan abusar de sus clientes equivale a \u201csocialismo\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p>Solo una supina ignorancia puede endilgar la especie. Nada de eso: <strong>lo que se requiere es aplicar la ley, proteger el inter\u00e9s general de la poblaci\u00f3n<\/strong>, combatir la impunidad del gran capital y nada m\u00e1s.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Eso no se hace y los banqueros siguen en su para\u00edso, con un gobierno \u201camigable\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>RIDICULECES DE LA ONU<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Incapaz de poner orden en el ca\u00f3tico escenario internacional<\/strong>, mientras sus \u201cresoluciones\u201d son ignoradas por las grandes potencias y sus funcionarios est\u00e1n bajo sospecha de inclinarse o no <strong>hacia alg\u00fan pa\u00eds seg\u00fan sus preferencias o intereses<\/strong>, la ONU aparece formulando \u201crecomendaciones\u201d a los pa\u00edses que, por lo general, callados se quedan.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, por ejemplo, la relatora especial de las Naciones Unidas sobre la Independencia de los Magistrados y Abogados, la jurista estadunidense Margaret Satterthwaite, aunque a toro pasado, se refiri\u00f3 a que \u201cM\u00e9xico debe prohibir la distribuci\u00f3n de los llamados acordeones y evitar as\u00ed comprometer las futuras elecciones judiciales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SIGUIENDO LA CONSIGNA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nada sabe do\u00f1a Margaret de lo que antes ven\u00eda sucediendo en M\u00e9xico<\/strong> con un poder judicial corrompido hasta la m\u00e9dula, o pretende no saberlo, y as\u00ed se atreve a se\u00f1alar que, desde el primero de septiembre pasado, cuando iniciaron las funciones de los juzgadores electos por voto popular, \u201cla justicia en M\u00e9xico sufrir\u00e1 un cambio dr\u00e1stico que implicar\u00e1 un riesgo en las resoluciones que se dicten\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Habrase visto, <strong>mientras en Estados Unidos el aparato de justicia est\u00e1 notoriamente corrompido y al servicio incondicional del se\u00f1or Trump<\/strong>, lo que la se\u00f1ora Satterthwaite desde luego no puede ver.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mejor voltear a donde nada conoce y a seguir <strong>la consigna del departamento de estado gringo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>EN EL TINTERO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-El prianismo se puede desgajar formalmente, pero no en el fondo. <strong>Seguir\u00e1n por el mismo camino, PRI y PAN, una derivaci\u00f3n natural de su condici\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Contra Venezuela, Colombia y los que no le hagan reverencias, el se\u00f1or Trump, el de las tempestades escatol\u00f3gicas, sigue actuando como un reyezuelo prepotente y vulgar. Que no durar\u00e1 mucho, dicen analistas de por all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;<strong>Mensajes racistas, pronazis y supremacistas est\u00e1n a la orden del d\u00eda<\/strong> entre los miembros del Partido Republicano de Estados Unidos. M\u00e9xico sigue siendo blanco electorero y, en mi opini\u00f3n, <strong>no hay respuesta apropiada por parte de nuestro gobierno<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Don Jos\u00e9 Castro env\u00eda de nuevo un correo para quejarse del reverendo desmadre vial de Culiac\u00e1n. \u00bfQu\u00e9 se puede hacer? Pregunta. Nada, <strong>aqu\u00ed la autoridad no solo es incapaz, ineficiente, impreparada, adem\u00e1s no est\u00e1 por parte alguna (aparte de las encuestas pagadas).&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Las agencias, los grandes medios de las metr\u00f3polis (y sus imitadores nacionales): no pasan de un \u201cperiodismo\u201d rapaz y entregado al gran capital. <\/p>\n\n\n\n<p>(<a href=\"mailto:cano.1979@live.com\">cano.1979@live.com<\/a>).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una barbaridad las ganancias estratosf\u00e9ricas<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":4254,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[2,7],"tags":[],"class_list":["post-4253","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacional","category-opinion"],"aioseo_notices":[],"views":15,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4253"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4253\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4256,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4253\/revisions\/4256"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4254"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}