{"id":3785,"date":"2025-03-07T19:10:20","date_gmt":"2025-03-07T19:10:20","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3785"},"modified":"2025-03-07T19:11:07","modified_gmt":"2025-03-07T19:11:07","slug":"la-historia-que-se-repite","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2025\/03\/07\/la-historia-que-se-repite\/","title":{"rendered":"La historia que se repite"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Culiac\u00e1n, Sinaloa, 07 de marzo 2025<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la visita del emperador Caracalla a Roma era de car\u00e1cter p\u00fablico, aparte de las termas se dejaba ver por el Foro, <strong>a donde previamente enviaba informantes<\/strong>, pues bien se cuidaba de estar al tanto de todo lo que suced\u00eda en la metr\u00f3poli y en las provincias.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, <strong>la informaci\u00f3n que recib\u00eda estaba naturalmente contaminada<\/strong> y se daba de acuerdo con los intereses de quien promoviera las especies, fueran c\u00f3nsules, senadores o patricios poderosos, todos aquellos que tambi\u00e9n ten\u00edan a su servicio informantes y propagandistas, de modo que <strong>lo que se recib\u00eda de era de dudosa credibilidad<\/strong>, para unos y otros, lo que daba lugar con frecuencia a problemas que no ten\u00edan un origen sustentable, fuera de las habladur\u00edas propaladas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora que, en cierta medida, <strong>la manipulaci\u00f3n de buena parte de la informaci\u00f3n<\/strong> que llegaba al emperador era un tanto contrarrestada por sus propios canales oficiales, a cargo de empleados de la mayor confianza, de modo que le era posible contrastar versiones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De cualquier manera, esos mismos canales <strong>encontraban limitaciones en su apego a la verdad<\/strong>, pues <strong>el \u00e1nimo del jerarca determinaba<\/strong> con frecuencia su reacci\u00f3n al escucharla, as\u00ed que la precauci\u00f3n llevaba, de nuevo, a <strong>maquillarlo todo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DE LA PIEDRA AL PAPIRO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero aquello no inici\u00f3 con Caracalla pues desde antes, en tiempos de Julio C\u00e9sar, <strong>se publicaba en Roma el <\/strong><strong><em>acta diurna<\/em><\/strong>, con los avisos oficiales, de juicios y procesos legales; se destacaban los sucesos de mayor importancia, se anunciaban nacimientos, matrimonios y decesos; se contaban las haza\u00f1as de los gladiadores y los resultados de los juegos, e incluso <strong>el acta inclu\u00eda partes destinadas al entretenimiento y la simple relator\u00eda de esc\u00e1ndalos y chismes<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las actas se colocaban en los lugares p\u00fablicos, en las termas y en los mercados. Al principio, en el siglo II, antes de Cristo, <strong>el acta era grabada en piedra, o en metal<\/strong>, pero ya en el siglo uno de nuestra era se escrib\u00eda a mano, en papiro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LOS INICIOS DE LA MANIPULACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fue Julio C\u00e9sar quien decidi\u00f3 que tambi\u00e9n se hicieran p\u00fablicos en el acta los acuerdos y negocios tratados en el Senado; despu\u00e9s se incluyeron los asuntos de los tribunales, de las asambleas populares, <strong>y avisos de casi todo tipo, hasta de matrimonios y fallecimientos, que en tablillas se colocaban en el Foro.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Toda la informaci\u00f3n era previamente seleccionada por las autoridades<\/strong>, de modo que lo que se divulgaba era de su conveniencia, as\u00ed que <strong>la libertad de expresi\u00f3n no se daba<\/strong>, como tampoco en la que recib\u00edan los amos de sus esclavos griegos que les contaban los ires y venires del Foro, buscando siempre el halago, el elogio del amo y, por lo mismo, <strong>se guardaban toda expresi\u00f3n negativa, que las hab\u00eda.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>EN M\u00c9XICO, LA MISMA FUNCI\u00d3N.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, con otros patrones (la oficialidad les ha cancelado en buena medida dinero y privilegios) pasa lo<strong> mismo con propagandistas de igual funci\u00f3n y prop\u00f3sito.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, la prensa de la manipulaci\u00f3n y el enga\u00f1o sigue al servicio de intereses localizados, que <strong>no son los oficiales<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los voceros de la \u201coposici\u00f3n\u201d mexicana se alinean con las oligarqu\u00edas de all\u00e1 y de ac\u00e1, con la corrupci\u00f3n pol\u00edtica y con el gobierno de Estados Unidos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esa es la realidad, d\u00edgase lo que se diga.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>IRRACIONALIDAD Y DISPARATES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, <strong>no hay congruencia en los disparates trumpianos<\/strong> y, como lo he venido diciendo, no va a comer lumbre.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las mentiras, el autoelogio, un mesianismo rid\u00edculo<\/strong> y la adherencia de lo m\u00e1s inculto del pueblo estadounidense, con el servilismo extremo del partido republicano, <strong>Trump se adentra en aguas cuya profundidad no ha calculado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de M\u00e9xico, desde siempre vilipendiado por la oligarqu\u00eda gringa y los extremistas irresponsables, se est\u00e1 equivocando y perder\u00e1, <strong>si el gobierno pone en primer lugar la defensa, con todo y sus consecuencias, de la soberan\u00eda nacional.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estados Unidos se acerca m\u00e1s a ser un narco estado<\/strong>: nada hace por desmantelar la red de distribuidores de drogas que operan en cada esquina de sus grandes ciudades.<\/p>\n\n\n\n<p>Pretende ignorar que <strong>la epidemia del fentanilo fue provocada por su propio gobierno<\/strong>, al autorizar a las grandes farmac\u00e9uticas a lucrar con la droga.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Est\u00e1, ese gobierno, a la orden de los armeros y su sistema bancario<\/strong> y financiero al servicio de los lavadores de dinero.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EN EL TINTERO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-M\u00e1s se hunde lo que del PRI queda con su negativa a defender a M\u00e9xico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-J. D. Vance, el vicepresidente de Estados Unidos, es lisa y llanamente un tonto \u00fatil. (cano.1979@live.com).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pretende ignorar que la epidemia del fentanilo fue provocada por su propio gobierno, al autorizar a las grandes farmac\u00e9uticas a lucrar con la droga.<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":3786,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[4,7],"tags":[],"class_list":["post-3785","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","category-opinion"],"aioseo_notices":[],"views":13,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3785","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3785"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3785\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3787,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3785\/revisions\/3787"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3786"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3785"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3785"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3785"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}