{"id":3604,"date":"2025-01-06T20:12:26","date_gmt":"2025-01-06T20:12:26","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3604"},"modified":"2025-01-06T20:12:27","modified_gmt":"2025-01-06T20:12:27","slug":"capsula-para-mascar-no-142","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2025\/01\/06\/capsula-para-mascar-no-142\/","title":{"rendered":"C\u00e1psula para mascar No. 142"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Culiac\u00e1n, Sinaloa a 6 de diciembre 2025.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>LOS SUE\u00d1OS\u2026SUE\u00d1OS SON: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pedro Calder\u00f3n de la Barca, Espa\u00f1a 1600-1681 Poeta y dramaturgo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Padre Jeringas, personaje que deambula por las calles de Culiac\u00e1n a altas horas de la noche; su misi\u00f3n es dar auxilio a enfermos terminales; dicen, ya saben, la gente inventa, dicen que tiene el don de la <em>bilocaci\u00f3n<\/em>, quiere decir que se aparece\u00a0en dos hospitales al mismo tiempo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un d\u00eda, al no poder conciliar el sue\u00f1o, sali\u00f3 de su casa y fue a visitar a su amigo El Dr\u00e1cula, y obvio, lo encontr\u00f3 dormido. Batall\u00f3 mucho pero al fin, despu\u00e9s de tocar con una piedra la poderosa puerta de roble, su amigo abri\u00f3 y apareci\u00f3 limpi\u00e1ndose las lega\u00f1as.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Pinche wey, qu\u00e9 pedo padrecito Jeringas! <\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQue andas haciendo,\u00a0tan de madrugada? \u00bfMe tienes alg\u00fan agonizante al que pueda chupar\u2026la sangre? \u2013No, mi querido Dracu, traigo una cruda b\u00e1rbara, y vengo a invitarte al Guayabo. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Nooo\u00a0 wey, a ese lugar ya no voy. \u2013Y eso, \u00bfpor qu\u00e9? \u2013La \u00faltima vez que fui, saqu\u00e9 a una<em> cirujiada<\/em>, la vi tan apetecible que no dud\u00e9 en llev\u00e1rmela. <\/p>\n\n\n\n<p>No aguant\u00e9 y all\u00ed cerca, en el jard\u00edn de la casa siniestra de la esquina. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00bfTe refieres a la mansi\u00f3n donde mora el simp\u00e1tico y modesto cantor V\u00edctor Franco? \u2013Ujum. -\u00bfY qu\u00e9 pas\u00f3 mi Dracu? \u2013- &#8212; \u00a1Nooo wey! <\/p>\n\n\n\n<p>Le pegue una subsionada criminal, pero le saqu\u00e9 puro silic\u00f3n; y anduve con el hocico pegado \u00a1dos semanas! \u00a1Te imaginas wey! Tanto tiempo sin poder chupar\u2026 \u00a1est\u00e1 cabr\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>-Calma, calma mi Dracu, te invito al Periodista. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Ya est\u00e1 wey, ese lugar es m\u00e1s tranquilo. \u2013Pero no te vayas a quedar dormido m\u00ed Jeringas; dicen que en ese lugar tienen al servicio al de la <em>carruchita<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY ese qui\u00e9n es? \u2013 No s\u00e9 wey, pero el que te puede informar, porque lo conoce bien, es Jos\u00e9 de Victoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Apenas tomaron asiento, lleg\u00f3 la mesera y los atendi\u00f3 con exagerada amabilidad; sin duda sab\u00eda que aquellos parroquianos, por su forma de vestir y conducirse, eran gente distinguida. <\/p>\n\n\n\n<p>El reloj marcaba las 13:13 horas, el padre Jeringas ech\u00f3 una mirada al entorno, dio cuenta de solamente de dos que se encontraban hasta el fondo; la resolana evitaba ver con claridad y no distingui\u00f3 sus rostros; pero s\u00ed, que uno ten\u00eda sombrero y el otro no.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminaban aquella primera tanda cuando la mesera se present\u00f3 con la segunda, y antes de que le reclamaran inform\u00f3: <\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Los se\u00f1ores que est\u00e1n all\u00e1 les mandan esta tan\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p>Ambos voltearon, y vieron como aquellos alzaban sendas botellas. <\/p>\n\n\n\n<p>Y el del sombrero dijo con voz determinante: -\u00a1Vienen o vamos!<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Pa\u00b4 su mecha, El Mayo Zambada y H\u00e9ctor Melesio!<\/em> \u2013Expres\u00f3 para s\u00ed el padre Jeringas. Intentando calmar el impacto de su sorpresa, atin\u00f3 a decir al tiempo que tomaba del brazo a su compa\u00f1ero:<\/p>\n\n\n\n<p> -\u00a1Se\u00f1ores, que gusto verlos! Llegaron hasta ellos e intercambiaron frases y abrazos con palmadas, que\u00a0sonaron como <em>tabletazos<\/em> sobre los hombros de las chamarras de cuero de los inesperados personajes. \u2013Se\u00f1ores, que gusto verles. \u2013De verdad, padre, \u00bfle da gusto vernos? <\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Claro que s\u00ed, se\u00f1or Zambada! Mire, le presento a mi amigo Dr\u00e1cula. \u2013Padre, este compa no necesita presentaci\u00f3n, es m\u00e1s famoso que todos nosotros juntos. \u2013Favor que me hace, se\u00f1or.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Expres\u00f3 Dr\u00e1cula mostrando sonrisa amable y sus colmillos. \u2013Dej\u00e9monos de formulismos, padre, qu\u00e9 me responde a la pregunta. \u2013Pues, la verdad si me da gusto, se\u00f1or. \u00a1Oiga! Ese arguende que armaron ustedes, \u00bfno cualquiera he? \u2013Lo de la carta, fue una buena idea; eso aviv\u00f3 el mitote, le puso pimienta\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p>-Oiga padre, pero ese pecadillo, \u00bfme lo puede perdonar? \u2013Usted se\u00f1or, no necesita perd\u00f3n, o mejor dicho, lo que usted haga, de antemano ya est\u00e1 perdonado\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfLo dice padre porque entrego maletas con d\u00f3lares? \u2013Por eso y muchas otras cosas m\u00e1s\u2026 -Padre, \u00bfentonces, usted cree, que yo no voy a ir al infierno? <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 Y si va, \u00a1el Diablo lo recibir\u00e1 con fanfarrias! \u00a1Padre, no se pase! \u2013Ay la dejamos pues, se\u00f1or. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero d\u00edgame, \u00bfle mand\u00f3 usted maletas al se\u00f1or AMLO? <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013S\u00ed, pero el viejo no quiso tranzar, lo que sea de cada qui\u00e9n, es un idealista que hizo lo mejor que pudo M\u00e9xico; sobre todo, meti\u00f3 en cintura a mucho pol\u00edtico corrupto; mis respetos para ese gran presidente. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Pero, \u00bfy las maletas? \u2013Padre, la cabrona de la Anabel se qued\u00f3 con ellas, es larga esa pinche vieja.\u00a0 <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Se\u00f1or, \u00bfQu\u00e9 le deja esa experiencia? \u2013Que es posible ser bueno. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Y usted se\u00f1or, \u00bfest\u00e1 dispuesto a serlo? \u2013Quiero que sepa, padre Jeringas, que siempre he actuado con honestidad; aunque nadie lo pueda creer. Mire, lo que pas\u00f3 con mi entrega a los gringos fue un plan; ya estoy de salida y quiero dejar las cosas en paz, y de paso, aproveche pa\u00b4 quitarle a la UAS a esta lacra. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Dijo el se\u00f1or Zambada d\u00e1ndole un jal\u00f3n en una oreja a H\u00e9ctor Melesio, qui\u00e9n casi se cae, pero no dijo ni p\u00edo. \u2013Ustedes dos me van acompa\u00f1ar para darle fin a esta encomienda. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Se\u00f1or, \u00bfque pretende? Recuerde que soy representante de Dios y\u2026 &#8211; No se preocupe Padre Jeringas, mis respetos para usted y su admirable amigo. \u2013 Agradezco su deferencia, se\u00f1or. Dijo Dracu con tono amable. <\/p>\n\n\n\n<p>El se\u00f1or Zambada s\u00f3lo le ech\u00f3 una mirada y sigui\u00f3. \u2013Vamos a ir a un lugar, afuera nos est\u00e1 esperando mi chofer.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Caminaron hacia la salida, y ya en la calle los estaba esperando una carroza Lincoln, como reci\u00e9n salida de agencia. Subieron y enfilaron rumbo a la salida sur, al llegar al El Salado, viraron a la izquierda, y en la bifurcaci\u00f3n del poblado Los \u00c1lamos y la carretera a Monteverde, los esperaba otro veh\u00edculo. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013<em>\u00a1El helic\u00f3ptero negro! <\/em>\u00a0Expres\u00f3 para s\u00ed con notable asombro, el Padre. <\/p>\n\n\n\n<p>En silencio subieron, y el piloto al notar que todos ten\u00edan bien abrochado los cinturones, con suavidad elev\u00f3 la poderosa nave.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>-Padre, mire bien el panorama. Le dijo el se\u00f1or Zambada, se\u00f1alando con el \u00edndice. -No va a encontrar ni un solo <em>sembra<\/em>d\u00edo de amapola, ni de <em>mariguana<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>La gente serrana, que ahora s\u00ed tiene atenci\u00f3n y apoyos, han aceptado la oferta del se\u00f1or AMLO; puro \u00e1rbol frutal y maderable. <\/p>\n\n\n\n<p>La gente es buena y trabajadora. <\/p>\n\n\n\n<p>Los que nos hab\u00edan echado a perder fueron los gobernantes corruptos, algunos de ellos, nos quisieron convencer que ser narco era bueno; y s\u00ed era bueno, pero pa unos cuantos, pa miles era atraso y muerte. <\/p>\n\n\n\n<p>Esto que usted ve, es una muestra, pero hay m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>-\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s se\u00f1or? \u2013Usted lo va a ver. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta lacra. Dijo d\u00e1ndole otro jal\u00f3n de orejas a H\u00e9ctor Melesio. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo vamos a dejar lejos de toda posibilidad de que vuelva a la UAS, lo que hizo a la universidad no tiene nombre; se dedic\u00f3 a explotarla, corrompi\u00f3 a miles, los envenen\u00f3 pa que trabajaran en beneficio suyo; no le import\u00f3 desviar a miles de\u00a0 j\u00f3venes a quienes hizo creer: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Que ganara ganar, a como diera,<\/em> era lo mejor pa progresar, sin importar pisotear a los dem\u00e1s. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo he condenado a dejarlo ac\u00e1, para siempre en Vascogil. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aqu\u00ed se ense\u00f1ar\u00e1 a sembrar \u00e1rboles, vivir\u00e1 con el producto, ahora s\u00ed, gan\u00e1ndose su sustento con el sudor de su frente.\u00a0<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Piloto inform\u00f3:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>-Se\u00f1ores, atentos al aterrizaje, mant\u00e9nganse en la nave hasta que yo les indique bajar. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El verdor y las inmensas monta\u00f1as del lugar, impresionaron al padre Jeringas, no as\u00ed a Dr\u00e1cula, quien en un descuido, aprovech\u00f3 para echar vuelo. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desde lo alto, ech\u00f3 una mirada siniestra; el \u00fanico que se dio cuenta fue H\u00e9ctor Melesio, sinti\u00f3 escalofr\u00edo cuando vio que el alado lo se\u00f1al\u00f3 amenazante con el \u00edndice. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Agachado sigui\u00f3 al Se\u00f1or Zambada, al Padre Jeringa y al Piloto quienes caminaban hacia el gran porche de una incre\u00edble mansi\u00f3n; sonrientes los esperaban tres mujeres ante una mesa con viandas y vinos&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Todo aquello, pareci\u00f3 como un sue\u00f1o inefable\u2026porque los sue\u00f1os\u2026 sue\u00f1os son.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda, al no poder conciliar el sue\u00f1o, sali\u00f3 de su casa y 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