{"id":3452,"date":"2024-11-21T17:28:08","date_gmt":"2024-11-21T17:28:08","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3452"},"modified":"2024-11-21T17:28:08","modified_gmt":"2024-11-21T17:28:08","slug":"el-asesinato-de-kennedy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/11\/21\/el-asesinato-de-kennedy\/","title":{"rendered":"El asesinato de Kennedy"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Culiac\u00e1n, Sinaloa, 22 de noviembre 2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este 22 de noviembre se cumplen 61 a\u00f1os del asesinato de John Fitzgerald Kennedy, en Dallas, Texas. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>La duda, la desconfianza y la falta de credibilidad en el informe<\/strong> que, en su momento, presentara la Comisi\u00f3n Warren, especialmente designada para aclarar el crimen, siguen siendo el com\u00fan denominador del caso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los nombres de Lee Harvey Oswald, Jack Ruby y Sam Giancana<\/strong>, este \u00faltimo conocido jefe de la mafia, se mezclan en un entramado donde las sospechas adquieren sustento y referentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En varios sentidos, la crisis de la democracia estadounidense inici\u00f3 hace 61 a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La verdad (contraria al informe oficial) que sostiene en sus alegatos el fiscal de Nueva Orleans, <strong>Jim Garrison,<\/strong> que dedic\u00f3 su vida (muri\u00f3 en octubre de 1992) a tratar de probar que hubo complot para asesinar a Kennedy, dentro de poco podr\u00e1 ser evaluada.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sea, \u201casesino solitario\u201d (Oswald) o complot, el hecho es que el 22 de noviembre de 1963, a las 12 del mediod\u00eda con 30 minutos, el&nbsp; trig\u00e9simo quinto presidente de los Estados Unidos, <strong>John Fitzgerald Kennedy, fue asesinado <\/strong>frente a la plaza Dealey, de Dallas, Texas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ALTERARON LA RUTA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Kennedy fue a Dallas, ciudad donde la mayor\u00eda no era proclive al mandatario del Partido Dem\u00f3crata, en <strong>una escala de su gira electoral para las presidenciales de 1964.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No era aconsejable que se desplazara en una limusina descapotable, dir\u00edan despu\u00e9s miembros de su equipo de seguridad, pero <strong>nadie hizo algo al respecto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1963, Texas, y particularmente la ciudad de Dallas, eran basti\u00f3n del Partido Republicano, contrario a Kennedy, y ah\u00ed se ubicaban varios <strong>grupos radicales de extrema derecha<\/strong>, como la John Birch Society y los Minutemen.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas antes de la visita presidencial, circularon por la ciudad m\u00e1s de 5 mil carteles, estilo policiaco, con la foto de Kennedy&nbsp; y la leyenda: \u201cse busca por traidor\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la derecha estadounidense, siempre confundida y dada al esc\u00e1ndalo sin sustento, como todas, Kennedy estaba vendiendo el pa\u00eds a los comunistas y a los negros.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>AMBIENTE HOSTIL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda del atentado se public\u00f3 un desplegado a toda plana en el peri\u00f3dico derechista Dallas News, <strong>criticando duramente al presidente<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<p>La tensi\u00f3n lleg\u00f3 a tal punto que el jefe de polic\u00eda de la ciudad, Jesse Curry, por televisi\u00f3n llam\u00f3, la ma\u00f1ana del d\u00eda 22 de noviembre, al \u201ccivismo\u201d de los opositores al presidente.<\/p>\n\n\n\n<p>En el plan original del recorrido de Kennedy por la ciudad de Dallas, no estaba previsto que pasara por la plaza Dealey y, por lo tanto, no habr\u00eda circulado frente al dep\u00f3sito de libros <strong>desde cuyo sexto piso supuestamente le dispar\u00f3 Lee Harvey Oswald.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La ruta fue alterada la noche del d\u00eda 21, unas horas antes del asesinato.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quienes podr\u00edan haber determinado la modificaci\u00f3n de la ruta eran el Servicio Secreto, a cargo precisamente de la protecci\u00f3n del presidente, o el alcalde de Dallas, Earle Cabell, que era hermano del ex-vicedirector de la CIA, James Cabell.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cabell (James) hab\u00eda sido cesado<\/strong> por Kennedy tras el fracaso de la invasi\u00f3n a Cuba por la&nbsp; Bah\u00eda de Cochinos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DESCUIDOS INEXPLICABLES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El hecho es que tanto el Servicio Secreto, como el FBI y la Polic\u00eda de Dallas, <strong>descuidaron inexplicablemente aspectos cruciales de la protecci\u00f3n al presidente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La propia Comisi\u00f3n Warren admiti\u00f3 que, contrariando lo dispuesto en los manuales, no hab\u00eda agentes apostados a lo largo del recorrido presidencial, y que <strong>tampoco se puso vigilancia<\/strong> en edificios desde los cuales se pod\u00eda disparar a la comitiva presidencial.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, finalmente, la Comisi\u00f3n Warren concluy\u00f3 que Oswald, un supuesto comunista pro castrista, ex-desertor en la URSS, hab\u00eda sido el \u00fanico asesino, disparando tres tiros contra el presidente desde el sexto piso del almac\u00e9n de libros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La gran cantidad de contrasentidos y la falta de explicaciones razonables en torno al homicidio de Kennedy, siguen dejando grandes dudas y <strong>la sospecha sigue presente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Oswald, aseguran los cr\u00edticos de la versi\u00f3n oficial, fue un chivo expiatorio y a Kennedy lo mataron grupos de inter\u00e9s de los propios Estados Unidos, con la combinaci\u00f3n de mafiosos, jefes de seguridad y militares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EN EL TINTERO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;<strong>Alguien tiene que revisar los procedimientos de la SEDENA<\/strong> para la aplicaci\u00f3n de sus ex\u00e1menes de confianza a polic\u00edas municipales y agentes de tr\u00e1nsito. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>A Culiac\u00e1n lo tuvieron semanas sin polic\u00eda (a\u00fan las operaciones normales no se recuperan)<\/strong> y los agentes son obligados a trasladarse a la Ciudad de M\u00e9xico, en cami\u00f3n de l\u00ednea, sin log\u00edstica adecuada y sin vi\u00e1ticos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>-Veremos <strong>si la intocada SEDENA pone remedio<\/strong> a una situaci\u00f3n evidentemente irregular. (cano.1979@live.com).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En varios sentidos, la crisis de la democracia estadounidense inici\u00f3 hace 61 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":3453,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[4,7],"tags":[],"class_list":["post-3452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","category-opinion"],"aioseo_notices":[],"views":49,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3452"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3454,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3452\/revisions\/3454"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3453"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}