{"id":3425,"date":"2024-11-13T06:59:06","date_gmt":"2024-11-13T06:59:06","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3425"},"modified":"2024-11-13T07:00:33","modified_gmt":"2024-11-13T07:00:33","slug":"el-dia-de-muertos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/11\/13\/el-dia-de-muertos\/","title":{"rendered":"EL D\u00cdA DE MUERTOS"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Son contadas las culturas en las que se habla de la muerte con tono de amistad, menos a\u00fan se hace referencia a ella con voz de burla. <\/p>\n\n\n\n<p>A quienes que han trascendido esta vida, suele trat\u00e1rseles con respeto, hay quienes lo hacen con cierta lejan\u00eda que raya en la frialdad, en fechas donde domina el dolor o la a\u00f1oranza, pero en M\u00e9xico los recibimos todos los a\u00f1os, con la comida que les gustaba, las canciones que escuchaban y la compa\u00f1\u00eda de quienes los seguimos queriendo, con tonos de fiesta y alegr\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>Hoy quiero hablar de un para\u00edso que marca una temporada del calendario: el d\u00eda de muertos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La festividad suele empezar el d\u00eda previo, a veces desde antes, que se empiezan a levantar altares para aquellos que han partido. <\/p>\n\n\n\n<p>Con cari\u00f1o, y a\u00fan cierto dolor por extra\u00f1ar a ese familiar, se sigue la tradici\u00f3n de decorar, a veces una o varias mesas, a veces con jabas, y si no hay m\u00e1s, con cart\u00f3n, se pone un mantel blanco y se ponen sobre \u00e9l los elementos propios del recuerdo del fallecido: <\/p>\n\n\n\n<p>Alguna imagen de ellos, su comida y bebida favorita, dulces tradicionales de la festividad, y art\u00edculos que nos recuerden a la persona. <\/p>\n\n\n\n<p>Es el principal sello del d\u00eda de muertos, y uno de los pilares de esta celebraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es como llega la primera noche que le pertenece por completo a noviembre, esa en la que nuestro plano y el de los muertos se unen, y aquellos que han partido regresan a convivir con nosotros por algunas horas. <\/p>\n\n\n\n<p>En todo M\u00e9xico, empieza un fr\u00edo agradable, que se anhela desde que empez\u00f3 el oto\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n<p>Un su\u00e9ter o chamarra ligeros son m\u00e1s que suficientes, para empezar la festividad, donde las familias se re\u00fanen en los panteones, en torno a los lugares de descanso de sus familiares y amigos. Y as\u00ed es, como esta celebraci\u00f3n empieza.<\/p>\n\n\n\n<p>Las decoraciones elaboradas con flores de la temporada, particularmente cempas\u00fachiles, son impresionantes, impregnando el lugar por completo de su olor y vistiendo todo de un de un vivo color anaranjado. <\/p>\n\n\n\n<p>Las velas como \u00fanica fuente de iluminaci\u00f3n una vez que el sol se oculta, agregan un aura de misticismo al pante\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Se escucha tambi\u00e9n m\u00fasica, en el norte suele ser banda, m\u00e1s hacia el centro mariachi, y en cada regi\u00f3n del pa\u00eds tiene alg\u00fan distintivo, siguiendo ritmos llenos de tradici\u00f3n, que se han trasmitido de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Hay dos melod\u00edas que disfruto escuchar al llegar esta \u00e9poca del a\u00f1o, la primera es \u201cla Bruja\u201d interpretada con maestr\u00eda por Lila Downs, y la segunda es \u201cLa Llorona\u201d que en tanto en la voz de Lola Beltr\u00e1n como en la de \u00c1ngela Aguilar, logran transmitir un sentir muy propio de estos momentos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En una ocasi\u00f3n, comet\u00ed la que creo que fue una estupidez grande, adentr\u00e1ndome a las playas de la costa michoacana, pr\u00f3ximas a Colima, una noche de d\u00eda de muertos, con placas de un carro sinaloense. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero val\u00eda la pena cometer dicha locura, la promesa de lo que ver\u00edamos y vivir\u00edamos recorriendo pueblitos de esta zona del pa\u00eds, donde esta festividad est\u00e1 muy tan arraigada en la cultura, fue m\u00e1s fuerte que la prudencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El sol empezaba a ocultarse mientras pas\u00e1bamos Tecom\u00e1n, giramos a la izquierda orientados hacia Michoac\u00e1n, en un lugar donde sierra y mar se combinan, formando un ambiente verde por las a\u00fan recientes lluvias, pero con brisas fr\u00edas que no permit\u00edan disfrutar de la playa como en cualquier otra temporada se puede hacer. <\/p>\n\n\n\n<p>Por caminos curveados recorrimos desde san Juan de Alima hasta playa la Llorona, nombre del que platicar\u00e9 en unos momentos m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p>A parte de un panorama sorprendente, en el que los \u00faltimos rayos de sol nos permit\u00edan ver colores gris\u00e1ceos propios del atardecer de noviembre, lo realmente sorprendente ocurri\u00f3 cuando nos empezamos a detener en los poblados.<\/p>\n\n\n\n<p>Busc\u00e1bamos un lugar donde cenar, pero todo estaba cerrado. <\/p>\n\n\n\n<p>Los pueblos parec\u00edan fantasmas, y pocas personas paseaban por las calles. <\/p>\n\n\n\n<p>Inclusive en las plazas centrales, donde suelen convivir la iglesia y oficinas de gobierno alrededor de una explanada, no se ve\u00eda gente. <\/p>\n\n\n\n<p>Fue ah\u00ed que nos dimos cuenta que busc\u00e1bamos en el lugar incorrecto, y nos desviamos en b\u00fasqueda de los panteones de cada localidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Y en efecto, ah\u00ed se encontraban todos los lugare\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Y profundizar\u00e9 en el \u00faltimo punto al que llegamos, porque ya era totalmente de noche, y desde lejos, las veladoras encendidas nos clarificaban el lugar donde se encontraba el cementerio. <\/p>\n\n\n\n<p>Con cierta reserva, nos estacionamos a la distancia, temerosos de lo que la gente pudiera pensar de nosotros, y actuar en consecuencia. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero eso no ocurri\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p>Tan pronto pusimos un pie en la entrada del camposanto, la calidez de la gente se hizo evidente. <\/p>\n\n\n\n<p>Nos ofrec\u00edan tamales calientes, seguramente hechos a mano aquella misma tarde, tambi\u00e9n champurrado y algunos dulces tradicionales del lugar. <\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda decoraciones de papel china picado, con im\u00e1genes de d\u00eda de muertos, en colores anaranjados, verdes y morados. <\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda tambi\u00e9n un camino de aserr\u00edn que recorr\u00eda el pante\u00f3n completo, con todo tipo de figuras pintadas de color diferente, con velas y flores en sus costados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las voces de quienes ah\u00ed estaban inundaban el lugar, platicaban con alegr\u00eda, compartiendo recuerdos de sus seres queridos. <\/p>\n\n\n\n<p>Las tumbas luc\u00edan como nuevas, limpias, decoradas y con im\u00e1genes recientes de quienes ah\u00ed descansaban. <\/p>\n\n\n\n<p>Una que otra guitarra, en un tono tranquilo, acompa\u00f1aban aquel momento, en manos de personas mayores, que cantaban versos escritos d\u00e9cadas atr\u00e1s, y que les recordaban a bodas, cumplea\u00f1os y momentos felices ocurridos hac\u00eda mucho tiempo. <\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1oras mayores dirig\u00edan tambi\u00e9n el rezo del Rosario, recordando que este d\u00eda combina tradiciones prehisp\u00e1nicas con la religi\u00f3n Cat\u00f3lica. <\/p>\n\n\n\n<p>Elevaban sus oraciones esperando que sus familiares descansaran en paz, y que estuvieran en la gloria de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En un ambiente que en cualquier otra cultura pudiera ser considerado l\u00fagubre, y triste, nosotros disfrutamos de una fiesta que si bien, no era euf\u00f3rica, estaba llena de calidez, de familiaridad y una a\u00f1oranza alegre. <\/p>\n\n\n\n<p>Algo que solo en M\u00e9xico puede existir, un sincretismo lleno de misticismo y anhelo de la paz eterna para aquellos que han partido, en el que por unas horas nos abrieron la puerta para ser parte del recuerdo de esos seres queridos que han fallecido.<\/p>\n\n\n\n<p>Salimos ya de madrugada, rumbo a una playa conocida como la Llorona, donde acampar\u00edamos. Bajo un cielo estrellado, y un mar repleto de tortugas que sal\u00edan a la arena a desovar, ca\u00edmos dormidos. <\/p>\n\n\n\n<p>Afortunados de haber vivido aquella experiencia, y agradecidos con la gente por permitirnos acompa\u00f1arlos en una fiesta tan \u00edntima. <\/p>\n\n\n\n<p>Vivir el d\u00eda de muertos en diferentes lugares de M\u00e9xico te ense\u00f1a una cara distinta de nuestra cultura y tradici\u00f3n, y es un para\u00edso que vale la pena conocer. <\/p>\n\n\n\n<p>Personas de otros pa\u00edses vienen atra\u00eddos por esta fecha, sabiendo que conocer\u00e1n una festividad \u00fanica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que realmente morimos en el momento que nos han olvidado, y que se borra todo recuerdo nuestro en la tierra. <\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, el mexicano vive mucho tiempo m\u00e1s, en la memoria de sus seres queridos que, a\u00f1o con a\u00f1o, levantan un altar para conmemorarlo, y honrar lo que hizo mientras vivi\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p>Es un para\u00edso diferente a los dem\u00e1s, por ser tan \u00edntimo, por revivir recuerdos de un pasado lejano, y por dar un toque luminoso y colorido a la muerte. <\/p>\n\n\n\n<p>Es algo que solo los mexicanos podr\u00edamos hacer y disfrutar.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 Jos\u00e9 Mar\u00eda Rinc\u00f3n Burboa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En todo M\u00e9xico, empieza un fr\u00edo agradable, que se anhela desde que empez\u00f3 el oto\u00f1o. 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