{"id":3299,"date":"2024-10-02T17:19:26","date_gmt":"2024-10-02T17:19:26","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3299"},"modified":"2024-10-02T17:19:27","modified_gmt":"2024-10-02T17:19:27","slug":"imposible-olvidar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/10\/02\/imposible-olvidar\/","title":{"rendered":"Imposible olvidar"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Culiac\u00e1n, Sinaloa, 02 de octubre 2023. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hoy se cumplen 56 a\u00f1os de la matanza de estudiantes y pueblo que el entonces gobierno federal perpetr\u00f3 en la plaza de las tres culturas, en Tlatelolco 1968, sin que la justicia haya aparecido por parte alguna. Como cada a\u00f1o, publico esta columna en recuerdo de muertos y sobrevivientes (soy uno de ellos).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>***<\/p>\n\n\n\n<p>Ren\u00e9 Descartes (Renatus Cartesius) encontr\u00f3 que todo lo que hab\u00eda aprendido en el <em>Colegio de la Fleche<\/em>, donde estudi\u00f3 a principios del siglo XVII, pr\u00e1cticamente no le hab\u00eda servido de nada en la vida ni le hab\u00eda dotado de criterios seguros para distinguir lo verdadero de lo falso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1968, m\u00e1s de 350 a\u00f1os despu\u00e9s, <strong>la juventud del mundo ten\u00eda reclamos<\/strong> muy parecidos (y los sigue teniendo).<\/p>\n\n\n\n<p>La educaci\u00f3n superior en todas partes se mov\u00eda en la promesa de un progreso asim\u00e9trico que se distanciaba, por una parte, de la vida real y sus problemas; por otra, <strong>se alejaba de su funci\u00f3n social en el sentido amplio (y as\u00ed sigue).&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>AQUEL ESTUDIANTADO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por aquellos d\u00edas del 68, en casi todo el mundo, la asepsia, la incontaminaci\u00f3n, las miradas \u201cneutrales\u201d del proceso educativo se enfrentaron con las visiones cr\u00edticas, que no se conformaban con aquel marco de apariencias, enga\u00f1oso y frustrante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ramos entonces, los estudiantes (como lo son ahora) la \u201ctabula rasa\u201d en la que el poder delegado escrib\u00eda la historia de <strong>vidas futuras que se perd\u00edan en la confusi\u00f3n<\/strong>. Pero el lugar, la funci\u00f3n designada del <em>ser estudiante<\/em> entraba en crisis inexorablemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Empezamos a reconocernos como actores centrales del proceso educativo y, por lo mismo, <strong>exigimos ser tomados en cuenta.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Junto con ese reconocimiento se hac\u00eda conciencia del papel no asumido en otra actor\u00eda, mucho m\u00e1s amplia, consecuente y ambiciosa: <\/p>\n\n\n\n<p>La social y el compromiso con los de abajo, los jodidos de la historia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>HERO\u00cdSMO EN RETIRADA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cincuenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s del <strong>crimen oficial contra el movimiento estudiantil-popular del 68 en M\u00e9xico<\/strong>, una mirada sobre aquella generaci\u00f3n de la que formamos parte revela que el hero\u00edsmo, en la gran mayor\u00eda de los casos, se bati\u00f3 en retirada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda sido el signo, o la divisa, de una generaci\u00f3n que quer\u00eda asumir su compromiso con la lucha por mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>A fin de cuentas, <strong>eso fue el 68 para nosotros, para m\u00ed<\/strong>, que se mantiene en el recuerdo de cada d\u00eda, en la emoci\u00f3n y el coraje; tambi\u00e9n, la definici\u00f3n de <strong>nuestras vidas dedicadas a un futuro mejor para nuestro pueblo<\/strong>, el que mantiene a nuestras universidades, el que poco o nada pide y al que se olvida ante la arremetida de los \u201cvalores\u201d del capitalismo salvaje.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora es la globalizaci\u00f3n (o las estrategias que convengan al gran capital) que generaliza las miserias y concentra en unas cuantas manos la riqueza; la imposici\u00f3n de las nuevas reglas de la productividad, la competencia, la agresividad, <strong>la eficacia y la eficiencia entendidas en su forma m\u00e1s cruda, utilitaria y ego\u00edsta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>O la protecci\u00f3n del imperio, en la falacia de un progreso que nunca ha sido de todos, que nunca lo ser\u00e1 mientras el capital imponga sus reglas, su violenta voluntad, su ego\u00edsmo y su rapacidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LOS ESTUDIANTES, AHORA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No hace mucho, al final de una conferencia, un estudiante me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 el sentido y la herencia del 68 estaban <strong>casi ausentes en la generaci\u00f3n actual<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Le respond\u00ed que esa cuesti\u00f3n era v\u00e1lida y se ligaba estrechamente a otra que los j\u00f3venes de hoy tienen ante s\u00ed: \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1n <strong>pr\u00e1cticamente cooptados, ajenos a las causas m\u00e1s profundas<\/strong> de la poblaci\u00f3n y perdidos en la coyuntura inconsecuente?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQue hay excepciones? Las hay, pero son eso.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, los \u00faltimos \u201cmovimientos\u201d no han ido m\u00e1s all\u00e1 del inter\u00e9s circunstancial de unos cuantos y su beneficio. A la presi\u00f3n que ejercen algunos grupos le siguen, casi invariablemente hasta ahora, salidas o <strong>arreglos cuyos t\u00e9rminos nada tienen que ver con luchas leg\u00edtimas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tal situaci\u00f3n resulta bastante atractiva para los gobiernos de todas partes. De ah\u00ed que su mantenimiento no sea en modo alguno coincidental o gratuito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Habiendo sobrevivido a Tlatelolco, con el recuerdo que pesa, nada m\u00e1s que decir.&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>EN EL TINTERO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>-Ayer, toma de protesta de la primera mujer presidenta de M\u00e9xico. Grandes expectativas. (cano.1979@live.com).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1968, m\u00e1s de 350 a\u00f1os despu\u00e9s, la juventud del mundo ten\u00eda reclamos muy parecidos (y los sigue teniendo).<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":3300,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[2,7],"tags":[],"class_list":["post-3299","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacional","category-opinion"],"aioseo_notices":[],"views":30,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3299"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3301,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3299\/revisions\/3301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}