{"id":3296,"date":"2024-10-01T19:50:52","date_gmt":"2024-10-01T19:50:52","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3296"},"modified":"2024-10-01T19:50:53","modified_gmt":"2024-10-01T19:50:53","slug":"ser-de-familia-grande","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/10\/01\/ser-de-familia-grande\/","title":{"rendered":"SER DE FAMILIA GRANDE"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque me miren raro y se escuchen murmullos de fondo, me gusta presumir que en mi casa somos cinco hermanos. <\/p>\n\n\n\n<p>En la familia de mi madre son seis, y en la de mi padre tambi\u00e9n. <\/p>\n\n\n\n<p>El para\u00edso de esta semana se ha perdido en los \u00faltimos a\u00f1os, y cada vez evoca m\u00e1s a tiempos pasados, pero es un grupo bello, incomparable, un lugar seguro al que siempre se podr\u00e1 regresar, donde se recuerda con cari\u00f1o, y se sue\u00f1a con esperanza, donde el amor no tiene l\u00edmites, y la uni\u00f3n es m\u00e1s fuerte que en ning\u00fan otro lugar. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta semana hablar\u00e9 de las familias grandes.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que no existe nada como el recuerdo de ser ni\u00f1o en una familia numerosa. <\/p>\n\n\n\n<p>Hay quienes no tuvieron esta dicha, pero vivieron la experiencia con t\u00edos, parientes o amigos de la familia, donde hab\u00eda muchos hermanos. <\/p>\n\n\n\n<p>Estar en el mont\u00f3n, aseguraba diversi\u00f3n los fines de semana. Invent\u00e1bamos juegos, y a veces termin\u00e1bamos peleados por los mismos. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero es parte del aprendizaje de ser de una familia grande, desde ni\u00f1o se aprende a negociar, a hacer equipo, a perder y a reconocer las batallas que vale la pena luchar. <\/p>\n\n\n\n<p>Durante las vacaciones era a\u00fan mejor, cuando los primos de cierta edad se iban a casa de un t\u00edo y los de otra edad ven\u00edan a la tuya: <\/p>\n\n\n\n<p>Eran semanas de rotar por todas las casas, y de sacarle todo el jugo posible a los veranos. Cada d\u00eda era una aventura nueva.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los hermanos se forman relaciones de todo tipo. <\/p>\n\n\n\n<p>Yo soy el mayor de cinco, y con el menor tom\u00e9 posturas m\u00e1s protectoras que con ning\u00fan otro, lo acompa\u00f1\u00e9 a viajes, iba a verlo a sus partidos y pod\u00edamos pasar horas jugando videojuegos, unos a\u00f1os m\u00e1s adelante, hasta me toc\u00f3 ser su profesor. <\/p>\n\n\n\n<p>Con mis hermanas recuerdo los primeros a\u00f1os que vivimos en Guadalajara, donde le hac\u00edamos caldo de pollo y le compr\u00e1bamos medicamentos al que estuviera enfermo, nos preocup\u00e1bamos por quien tronaba con su pareja y pasaba noches llorando en su cuarto, celebr\u00e1bamos los cumplea\u00f1os con peque\u00f1as sorpresas e hicimos corajes juntos cuando se metieron a robar a la casa. <\/p>\n\n\n\n<p>Y con cada uno de ellos, se va formando un lazo diferente, por una historia que los rodea, y momentos de todo tipo donde la uni\u00f3n familiar los sac\u00f3 adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>De la misma forma, este para\u00edso tiene su parte nost\u00e1lgica, cuando los hermanos van saliendo de casa, y la familia se reparte en muchas ciudades, llegando en ocasiones a diferentes pa\u00edses. <\/p>\n\n\n\n<p>Y cada uno va siguiendo su propio camino. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esto propicia que los momentos de reencuentro sean \u00fanicos, conforme cada integrante va llegando de esas experiencias, y va contando lo que ha vivido. <\/p>\n\n\n\n<p>Estas vivencias parecieran separar a los hermanos y a los padres, llegando incluso a costar el entendimiento de temas que pueden ser ajenos a ciertos integrantes de la familia, pero no es as\u00ed. <\/p>\n\n\n\n<p>En los rostros de los padres se esbozan sonrisas, orgullosos de ver que los horizontes de los hijos son m\u00e1s profundos que los propios, y que han cumplido con su misi\u00f3n de educar a la siguiente generaci\u00f3n mejor de lo que ellos fueron educados. <\/p>\n\n\n\n<p>Con el paso de los a\u00f1os, cada vez son menos estas ocasiones de reuni\u00f3n, y por lo mismo, se van volviendo m\u00e1s valiosas, y m\u00e1s entra\u00f1ables.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces, el hecho de que los hijos est\u00e9n en diferentes lugares propicia peque\u00f1as reuniones inesperadas. <\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00e1n estar en una ciudad donde ninguno vive, pero en cuyo aeropuerto coinciden al tomar alguna conexi\u00f3n, o darse cuenta de que asistir\u00e1n a una misma boda, de pronto la sorpresa ocurre en reuniones informales a las que no ten\u00edas planeado asistir, y por alg\u00fan motivo, terminas top\u00e1ndote con ese hermano o hermana.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia va creciendo con el pasar de los a\u00f1os, y de pronto, a la mesa se van uniendo las parejas, y despu\u00e9s, los hijos. <\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque no hayas crecido con ellos, me atrevo a decir que el amor hacia estos nuevos integrantes est\u00e1 ah\u00ed como si siempre hubieran estado. <\/p>\n\n\n\n<p>Los cu\u00f1ados se van convirtiendo en tus hermanos, y los sobrinos en hijos, al grado de decir que estar\u00edas dispuesto a hacer lo que sea por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este para\u00edso tambi\u00e9n se manifiesta en momentos dif\u00edciles: <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se sientan a platicar de un momento econ\u00f3mico complicado, o de un fallecimiento. <\/p>\n\n\n\n<p>No hay nada como el sentimiento de cercan\u00eda, de apoyo mutuo y de total transparencia, para salir de las tristezas moment\u00e1neas de los momentos m\u00e1s vulnerables de nuestras vidas. <\/p>\n\n\n\n<p>Es en estas familias grandes donde todos pueden ver la tragedia de forma diferente, y tanto los recuerdos, como la visi\u00f3n sobrenatural y la empat\u00eda hacia el otro, ayudan a salir adelante despu\u00e9s de esos momentos donde pareciera que todo est\u00e1 perdido. <\/p>\n\n\n\n<p>Es este abrazo y estas palabras de aliento las que uno agradece, tomando \u00e1nimo y siguiendo adelante en el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ciertas perspectivas, pareciera que en estas familias faltan muchas cosas, porque se viaja poco y al menor le toca heredar la ropa que antes ya hab\u00eda sido heredada, los libros de la escuela no deben rayarse para que el siguiente en la l\u00ednea pueda usarlos, y ante la necesidad de darse abasto, las madres preparan alimentos sencillos y r\u00e1pidos, que alcancen para todos. <\/p>\n\n\n\n<p>Hay otras opiniones, que dicen que cuando los hermanos son muchos, habr\u00e1 peleas constantes o que los padres no pueden darse el tiempo de darles la atenci\u00f3n necesaria. <\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez todo esto tenga un poco de verdad, pero se ignoran muchas otras cosas que solamente ocurren en las familias numerosas, donde a diario se aprende a ayudar, a cumplir con tus responsabilidades, a disfrutar de la compa\u00f1\u00eda de otros y reconocer la importancia de mantenerse unidos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que sea un para\u00edso en extinci\u00f3n, creo que vale la pena dedicarle el escrito de una semana. <\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 desapareciendo no solamente porque el mundo pareciera verlo con malos ojos, tambi\u00e9n porque cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil para aquellos que desean formarlo, en un mundo de ritmo acelerado y precios elevados. <\/p>\n\n\n\n<p>Es aqu\u00ed donde pienso en los fundadores de estas familias grandes. <\/p>\n\n\n\n<p>En esos padres generosos, dispuestos a darlo todo por sus hijos, que asumen la responsabilidad de crear una vida y formarla. <\/p>\n\n\n\n<p>Es la labor m\u00e1s noble del mundo, y entre mayor sea la descendencia, es a\u00fan m\u00e1s notorio el amor hacia cada uno de los nuevos integrantes que llegan a la familia. <\/p>\n\n\n\n<p>Algo que agradezco a mis padres, y a mis abuelos. Que me dieran el regalo de formar parte de este para\u00edso.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 Jos\u00e9 Mar\u00eda Rinc\u00f3n Burboa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y es que no existe nada como el recuerdo de ser ni\u00f1o en una familia numerosa. <\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":3297,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-3296","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entretenimiento"],"aioseo_notices":[],"views":12,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3296"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3296\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3298,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3296\/revisions\/3298"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3297"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}