{"id":3115,"date":"2024-08-11T18:54:06","date_gmt":"2024-08-11T18:54:06","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3115"},"modified":"2024-08-11T19:00:31","modified_gmt":"2024-08-11T19:00:31","slug":"avanti-popolo-el-primer-don-de-tijuana-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/08\/11\/avanti-popolo-el-primer-don-de-tijuana-ii\/","title":{"rendered":"\u00a1AVANTI POPOLO! El Primer Don de Tijuana: II"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n fue o es; Alberto Sicilia Falc\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una tibia madrugada del caribe, lo sorprendi\u00f3 a bordo de una balsa remando furiosamente con un rumbo fijo: <\/p>\n\n\n\n<p>A pocos kil\u00f3metros las luces de Cayo Hueso fueron el faro orientador, pero eran otras las luces que lo hab\u00edan seducido y los esperaban: <\/p>\n\n\n\n<p>Un tanto m\u00e1s lejos a\u00fan brillaban las luces que tantas noches los hicieron so\u00f1ar despiertos con Miami.<\/p>\n\n\n\n<p>Se hab\u00eda hecho a la mar aherrojado en su insurgencia juvenil y amparado en el valor aventurero de otros compatriotas; que aquella noche en el sigilo de la huida, ahogaron un grito de libertad, al abandonar furtivamente la isla de Cuba. <\/p>\n\n\n\n<p>Era el verano de 1960.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus sue\u00f1os lo llevar\u00edan m\u00e1s lejos, pero por el momento se conform\u00f3 con las bondades del exilio voluntario en Florida.<\/p>\n\n\n\n<p>Permaneci\u00f3 ah\u00ed durante una larga temporada, conociendo la gran ciudad y dej\u00e1ndose ver por los turistas europeos que descend\u00edan de los cruceros en PortMiami. <\/p>\n\n\n\n<p>Fue ah\u00ed donde fue visto por primera vez por Miguel Battle Sr e invitado por \u00e9l; en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n subi\u00f3 a bordo para imantarse con la burbuja de confort y del glamour con el que el que viajan los turistas del gran mundo del jet set \u00a0internacional. <\/p>\n\n\n\n<p>Aquel glamour del que yo nunca logr\u00e9 contagiarme a pesar de que tambi\u00e9n viaj\u00e9 llevando mis ojos azules y permanec\u00ed en Miami luciendo mi buena percha tantas veces con esa misma ilusi\u00f3n: <\/p>\n\n\n\n<p>Lo recuerdo tanto y no puedo evitar decirlo, con un dejo de envidia y admiraci\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Pues no tuve la oportunidad de conocer a Alberto; si no hasta que \u00e9l viaj\u00f3 a Las Vegas para esconderse y evitar la venganza de quienes deseaban acabar con \u00e9l; para que ya no los siguiera delatando con las agencias secretas del espionaje norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron muchos d\u00edas de encierro, de tenebra y nerviosismo, siempre esperando ser descubiertos. Con la desconfianza a flor de piel, arrastrando las palabras y limitando el tono de la voz a un susurro. <\/p>\n\n\n\n<p>Nadie actuaba por su cuenta y tampoco ten\u00eda la opci\u00f3n de abandonar el grupo; ya est\u00e1bamos metidos y la tragedia se cern\u00eda sobre aquel improvisado equipo de protecci\u00f3n, a quienes el peligro hermanar\u00eda para siempre convirti\u00e9ndolo en una gran familia que llegamos a querernos de verdad y que permaneci\u00f3 unida por lealtad y por largos a\u00f1os; durante el cu\u00e1l, solo la c\u00e1rcel o la muerte nos fue lentamente separando\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>A la postre; de todo aquel desastre que le caus\u00f3 al grupo que ocult\u00f3 y protegi\u00f3 a Alberto en Las Vegas, Nevada; lleg\u00f3 la recompensa y el alivio de poder ver de nuevo el sol; y volver a pisar las calles de d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues \u00c1ngel, que desde hac\u00eda un mes y diez d\u00edas, hab\u00eda desaparecido de entre nosotros: <\/p>\n\n\n\n<p>Bajo el amparo de las sombras de aquella noche hab\u00eda regresado con buenas noticias, y entre abrazo y aspavientos de alegr\u00eda; me relev\u00f3 de la tarea que \u00e9l mismo me asign\u00f3 al marcharse: <\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda yo quien acompa\u00f1ar\u00eda a Alberto en sus habitaciones\u2026 para hacerme cargo de su seguridad que le garantizaba con mi propia vida. <\/p>\n\n\n\n<p>De su atenci\u00f3n personal, de alimentarlo, protegerlo y velar su sue\u00f1o cuando lograra\u00a0 quedarse dormido; y para distraerlo con el juego de ajedrez, las damas chinas y la baraja; para escucharlo con atenci\u00f3n cuando proyectara \u00e9l futuro, pues le gustaba planear de viva voz. <\/p>\n\n\n\n<p>Para escucharse y comprometerse consigo mismo de ejecutar lo planeado; y para que fuera yo quien transmitiera sus \u00f3rdenes a los dem\u00e1s; porque solo el grupo m\u00e1s cercano conoc\u00eda su verdadera identidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Inform\u00e1ndolo de todo y\u2026 para encenderle una varita de aroma relajante en las tardes\u2026 para darle su masaje corporal con aquel\u00a0linimento milagroso, tra\u00eddo desde Los Cabos Sud California; donde\u00a0exist\u00eda una curandera que sanaba todos los males del cuerpo y del alma; apaciguando los demonios de la mente. <\/p>\n\n\n\n<p>Y todo aquello era lo que garantizaba con mi propia vida\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, al t\u00e9rmino de su peligroso y fruct\u00edfero periplo: <\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1ngel hab\u00eda regresado, despu\u00e9s de haber negociado el perd\u00f3n del padrino Miguel Battle Sr a cambio de que Alberto guardara silencio respecto a \u00e9l y todos sus negocios; de entregarle todas las propiedades que Alberto tuviera en Florida; m\u00e1s un veinte por ciento de todos los negocios que hiciera Alberto en Nevada y\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p>De seguir informando a la Cia las actividades de sus enemigos y las actividades subversivas de los cubanos infiltrados en Florida\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Y yo, Oscar, el mojado mexicano, \u201cel ojoaz\u00fa\u201d sumiso y modosito, volv\u00ed a pasar a la segunda fila, es decir al dugout para seguir esperando mi siguiente turno; ya fuera al bate o a la loma de los disparos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un tanto m\u00e1s lejos a\u00fan brillaban las luces que tantas noches los hicieron so\u00f1ar despiertos con Miami.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":3116,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center 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