{"id":3092,"date":"2024-08-06T02:00:00","date_gmt":"2024-08-06T02:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3092"},"modified":"2024-08-06T02:00:01","modified_gmt":"2024-08-06T02:00:01","slug":"el-triunfo-cultural-del-narco-y-la-uas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/08\/06\/el-triunfo-cultural-del-narco-y-la-uas\/","title":{"rendered":"EL TRIUNFO CULTURAL DEL NARCO Y LA UAS"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>POR: ARTURO SANTAMAR\u00cdA<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los grandes triunfos del narco sinaloense fue penetrar instituciones y campos sociales que grupos criminales de otras partes del mundo ignoraron o nunca pensaron en influir. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero, lo inusitado, lo sorprendentemente anormal es que no entr\u00f3 por su propio pie o ambici\u00f3n propia, sino que lo invitaron. <\/p>\n\n\n\n<p>Eso fue lo sucedi\u00f3 en la UAS por lo menos a partir de la d\u00e9cada de los 80 del siglo anterior.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es, hace aproximadamente 44 a\u00f1os, es decir, casi medio siglo, las autoridades de la UAS invitaron a Miguel \u00c1ngel F\u00e9lix Gallardo a financiar la construcci\u00f3n de la biblioteca central de la principal universidad p\u00fablica del estado. <\/p>\n\n\n\n<p>Una placa qued\u00f3 como testimonio de tal hecho. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando eso sucedi\u00f3 nadie protest\u00f3 p\u00fablicamente ni en Culiac\u00e1n ni en ninguna ciudad de Sinaloa. <\/p>\n\n\n\n<p>Nueve a\u00f1os despu\u00e9s de ese hecho, un grupo de estudiantes de Leyes de la UAS, a\u00fan y cuando F\u00e9lix Gallardo ya hab\u00eda sido apresado en Guadalajara, le entreg\u00f3 un reconocimiento, nos dice el periodista Diego Enrique Osorno en su libro \u201cBienvenidos a Sinaloa\u201d. Osorno lo escribi\u00f3 de esta manera:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl viejo capo fue padrino de la generaci\u00f3n 1984-1989 de la escuela de Derecho y Ciencias Pol\u00edticas de la UAS y en correspondencia, el 21 de julio de 1989, en representaci\u00f3n de los alumnos graduados, Arnulfo Espinoza Flores le dio un diploma por ser el impulsor de nuestra alma m\u00e1ter\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, y quiz\u00e1 desde antes, tanto algunas autoridades como grupos de estudiantes les dieron la bienvenida a los capos del narco. <\/p>\n\n\n\n<p>Fuera de Sinaloa ese hecho, en el resto de M\u00e9xico y en el mundo, hubiese provocado un esc\u00e1ndalo social y, sin duda medi\u00e1tico, pero en Sinaloa, no.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? Pues, porque las actividades del narcotr\u00e1fico sinaloense, despu\u00e9s de una larga vida, ya en ese momento, de m\u00e1s de 50 a\u00f1os, se hab\u00edan \u201cnaturalizado\u201d en amplias capas del estado de los once r\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la tierra de Eustaquio Buelna, para entonces el narco no necesitaba usar siempre la violencia para imponer sus intereses, porque ya hab\u00eda echado profundas ra\u00edces sociales al grado de que hab\u00eda penetrado el imaginario sinaloense, vi\u00e9ndosele como algo \u201cnatural\u201d. Los ejemplos que damos as\u00ed lo demuestran.<\/p>\n\n\n\n<p>El narco sinaloense en su propio terru\u00f1o ya ten\u00eda tal nivel de presencia y poder que no necesitaba siempre del uso de la violencia para extender sus redes porque, al menos entre amplias capas de habitantes del estado, ya gozaba de la suficiente legitimidad social y cultural como para que lo invitaran a actuar o apoyar campos sociales e instituciones que parecer\u00edan muy lejanas de sus intereses.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran problema es que quienes llevaron al narco a otros campos, incluyendo en primer lugar la UAS, se les olvidaba que, por m\u00e1s que estuviera culturalmente legitimizado en Sinaloa, segu\u00eda siendo una actividad criminal que no pod\u00eda dejar de utilizar la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente todo se agrav\u00f3 cuando a la UAS, ya en este siglo, tambi\u00e9n se le vio como un instrumento pol\u00edtico, y quienes as\u00ed lo hicieron recurrieron nuevamente al apoyo del narco, primero para llegar a controlar la instituci\u00f3n y despu\u00e9s para utilizarla en la disputa del poder pol\u00edtico del Gobierno de Sinaloa.<\/p>\n\n\n\n<p>Desnaturalizar la misi\u00f3n educativa, cient\u00edfica y cultural de una universidad en pos de objetivos pol\u00edticos ya era un acto contra natura, pero, adem\u00e1s, hacerlo gestionando el respaldo del narco, romp\u00eda todo l\u00edmite de racionalidad y civilidad. Jugar con ellos implicaba jugar con sus reglas y m\u00e9todos de actuaci\u00f3n, y, como es obvio, eso conlleva todos los riesgos del mundo. Pedirle su intervenci\u00f3n significa, de manera inevitable, aceptar su juego. <\/p>\n\n\n\n<p>El juego m\u00e1s peligroso del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>A ninguna sociedad, a ning\u00fan grupo social con miras largas le conviene que sus centros educativos y cient\u00edficos se les desvi\u00e9 de sus funciones naturales. <\/p>\n\n\n\n<p>El poder en la pol\u00edtica tiene un tejido muy diferente al de la educaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>El poder de la ciencia y la educaci\u00f3n, para poder desarrollarse plenamente, tiene que estar al margen de los juegos pol\u00edticos partidarios y, sobre todo, lejos de cualquier actividad il\u00edcita. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se mezclan y se confunde a una instituci\u00f3n escolar, como a la UAS, con la pol\u00edtica partidaria y los juegos il\u00edcitos, inevitablemente se contaminan y se empobrecen la educaci\u00f3n y la ciencia. <\/p>\n\n\n\n<p>Y, por lo mismo, se empobrece y envilece a una sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>La sociedad sinaloense, o al menos sus grupos m\u00e1s influyentes, incluyendo a aquellos que tienen a sus hijos estudiando en universidades privadas, debe convencerse que este es el momento de que la Universidad Aut\u00f3noma de Sinaloa debe dejarse en manos exclusivas de los universitarios m\u00e1s comprometidos con la educaci\u00f3n, la ciencia y la cultura, al margen de cualquier compromiso partidario y desligados totalmente del crimen organizado. <\/p>\n\n\n\n<p>La ganadora ser\u00eda Sinaloa entera porque los criterios partidarios no determinar\u00edan sus estructuras de mando, ni la distribuci\u00f3n de plazas acad\u00e9micas, ni su manejo financiero, ni se utilizar\u00edan a su personal administrativo y acad\u00e9mico, ni a sus estudiantes, en campa\u00f1as electorales. <\/p>\n\n\n\n<p>A todos conviene una universidad limpia y aut\u00f3noma a cualquier poder externo.<\/p>\n\n\n\n<p>Posdata<\/p>\n\n\n\n<p>En la democracia compiten diferentes signos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos. <\/p>\n\n\n\n<p>A veces ganan uno y a veces otros. As\u00ed es siempre. En Venezuela todo indica que gan\u00f3 una derecha recalcitrante porque as\u00ed lo quiso su pueblo. <\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda lamentable que la gobierna ha hecho muy mal las cosas desde hace varios a\u00f1os y por eso perdi\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p>La postura de AMLO en un principio parec\u00eda de respaldo a Maduro, antes las movilizaciones populares ante lo que parece un fraude grotesco, se acerca a Lula y a Petro, con una propuesta conjunta para resolver con transparencia el grave conflicto electoral venezolano. (Noroeste)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la tierra de Eustaquio Buelna, para entonces el narco no necesitaba usar siempre la violencia para imponer sus intereses.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3093,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[2,7],"tags":[],"class_list":["post-3092","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacional","category-opinion"],"aioseo_notices":[],"views":27,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3092","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3092"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3092\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3094,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3092\/revisions\/3094"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3093"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3092"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3092"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3092"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}