{"id":3089,"date":"2024-08-06T01:46:29","date_gmt":"2024-08-06T01:46:29","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3089"},"modified":"2024-08-06T01:46:30","modified_gmt":"2024-08-06T01:46:30","slug":"estar-en-el-arroyo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/08\/06\/estar-en-el-arroyo\/","title":{"rendered":"ESTAR EN EL ARROYO"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Has salido de la ciudad, y ya has recorrido un camino que puede ir desde poco m\u00e1s de treinta minutos hasta varias horas, donde la vista ha descansado de las tonalidades grises del concreto y el acero en la ciudad, cambi\u00e1ndolas por un cielo amplio, cerros altos y vegetaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Si hiciste el camino lo suficientemente despacio, pudiste tener la suerte de escuchar el canto de las aves, o de ver a alguna liebre o tlacuache en el camino, hasta que finalmente llegas a ese lugar que ser\u00e1 el refugio mientras est\u00e1s en contacto con la naturaleza, desde una amplia hacienda por la que puedes pasear descalzo, disfrutando la frescura del lugar, hasta una discreta caba\u00f1a, con olor a humo de hornilla y madera h\u00fameda. <\/p>\n\n\n\n<p>El cuerpo descansa y la mente tambi\u00e9n, sabiendo ambas que se encuentran cerca de este para\u00edso: el arroyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Puedes ir tempranito, cuando el sol apenas sale, y sus rayos iluminan la tierra horizontalmente, desde un punto bajo del cielo, dibujando de color amarillo y blanco los bordes de los \u00e1rboles y las ramas. <\/p>\n\n\n\n<p>Si llovi\u00f3 el d\u00eda anterior, se respira un ambiente h\u00famedo, y el lugar reboza de vida, si es temporada seca, se pueden ver las huellas de los venados, armadillos y mapaches que buscaron agua durante la noche. <\/p>\n\n\n\n<p>Hay arroyos donde durante las primeras horas del d\u00eda, el panorama parece sacado de una pel\u00edcula, con neblina entre los cerros y un fr\u00edo por la sombra de las lomas, proyectada por la luz solar que a\u00fan no llega a la ribera. <\/p>\n\n\n\n<p>En particular hay uno en Guadalajara, de aguas termales en el bosque de La Primavera, donde pasas de ese ambiente fresco a un relajante calor en cuesti\u00f3n de segundos. <\/p>\n\n\n\n<p>Unos pocos minutos en las aguas de este arroyo son suficientes para alentar la respiraci\u00f3n, aflojar los m\u00fasculos del cuerpo, y borrar de la mente cualquier recuerdo preocupante. <\/p>\n\n\n\n<p>Tras lo cual, el contraste de regreso a una temperatura helada fortalece a la persona que goza de tal para\u00edso.<\/p>\n\n\n\n<p>En el coraz\u00f3n de Sinaloa, hay varios arroyos que desembocan en sus once r\u00edos, mismos que, a lo largo del a\u00f1o, se distinguen del clima seco que los rodea, dibuj\u00e1ndose como l\u00edneas de vegetaci\u00f3n verde en medio de un panorama \u00e1rido.<\/p>\n\n\n\n<p>Es ideal quitarte los zapatos, y sentir la arenita entre los dedos de los pies. <\/p>\n\n\n\n<p>El ambiente al bajar al cauce, generalmente seco, es m\u00e1s c\u00e1lido, y sofocado, y los insectos se mantienen cercanos a su \u00fanica fuente de agua. <\/p>\n\n\n\n<p>Es divertido bajar a estos arroyos, con ni\u00f1os, y pedirles escarbar en la arena, y ver sus rostros de asombro cuando, tras escarbar unos cent\u00edmetros, encuentran agua, esas mismas caras muestran incluso m\u00e1s sorpresa cuando tras un momento, el l\u00edquido sucio, se va tornando transparente, hasta parecer potable. <\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo momentos en la transici\u00f3n a la adolescencia, pescando en los profundos charcos que se formaban en los puntos donde giran los arroyos, caminando por sus riberas cortando chiltepines y balsamines, o encontrando aguamas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Hay ciertos arroyos en Vallarta, que cuando desembocan en el mar, forman peque\u00f1as playas v\u00edrgenes, de arena blanca, que no miden m\u00e1s de 20 metros de ancho, y escondidas entre los cerros que son golpeados por las olas marinas. <\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos que tienen mayor tama\u00f1o, forman pueblitos \u00fanicos, como Boca de Tomatl\u00e1n o Quimixto, donde edificios adecuados a un relieve agreste tienen vista al mar y al arroyo, creando panoramas m\u00e1gicos y ex\u00f3ticos, en los que a cualquier hora del d\u00eda pueden detectarse nuevos detalles, entre los r\u00fasticos hogares y las veredas paralelas al cauce. <\/p>\n\n\n\n<p>El ambiente de vacaciones permite disfrutar especialmente de estos lugares, combinando el plan de relajaci\u00f3n con el ejercicio, permitiendo el disfrute de un coco o un buen marisco al terminar la caminata.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la temporada de lluvias empieza, uno puede tener la suerte de observar la forma en que la corriente crece, y un arroyo seco toma vida, cuando una pared de agua aparece de la nada, bajando el l\u00edquido vital que se llueve en distintos puntos de la sierra, y amenazando a cualquiera que se encuentre en el cauce. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, aunque no llueva en el lugar donde uno se encuentra, es posible ver c\u00f3mo la tormenta en los cerros busca su camino al mar, recorriendo kil\u00f3metros por los riachuelos secos. <\/p>\n\n\n\n<p>Particularmente en Los Cabos y La Paz, es magn\u00edfico ver c\u00f3mo un panorama a\u00fan des\u00e9rtico, se ve de pronto inundado, recordando a todos los habitantes que la naturaleza siempre reclama lo que es suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier sierra, se suelen encontrar tambi\u00e9n arroyos peque\u00f1os y rocosos, perfectos para hacer senderismo, que te llevan a cascadas y ca\u00f1ones imponentes, este tipo de lugares toman una vida especial durante el verano, cuando toda la vegetaci\u00f3n brilla en tonalidades verdes. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta experiencia es especial cuando vas con amigos, y los recorres temprano, huyendo del agobiante calor mexicano.<\/p>\n\n\n\n<p>Este tipo de trayectos combina la magia del cauce que fluye entre cerros, tallando altas paredes y formando profundas charcas de aguas transparentes, con vistas altas de la ciudad o de la naturaleza misma al terminar de subir el cerro, llegando al punto elevado en que se forma el riachuelo. <\/p>\n\n\n\n<p>Unos momentos de calma permiten al cuerpo recuperar energ\u00edas para emprender el camino de regreso, y si llevas la ropa adecuada, es una obligaci\u00f3n darse un chapuz\u00f3n bajo la cascada o en las pozas que se forman, de una temperatura muy baja en comparaci\u00f3n con el calor del ambiente. <\/p>\n\n\n\n<p>Para llegar aqu\u00ed, uno puede transitar senderos peligrosos, al borde de un reliz abras\u00e1ndose de troncos de \u00e1rboles, o cuerdas y cadenas que alg\u00fan valiente puso ah\u00ed pensando en los dem\u00e1s senderistas, dando un aspecto retador a este tipo de recorridos. <\/p>\n\n\n\n<p>Sobran este tipo de arroyos, en Culiac\u00e1n las Siete Gotas y san Antonio, en Cosal\u00e1 Vado Hondo, en Vallarta Palo Mar\u00eda y el Nogalito, lo mismo pasa en Mexiquillo, Durango y Huaxtla en Zapopan.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cauce, atardece m\u00e1s temprano, porque la vegetaci\u00f3n que lo rodea y los cerros por los que corre, bloquean la luz del sol antes de que este se esconda en el horizonte. <\/p>\n\n\n\n<p>El viento corre y el olor a humedad toma fuerza, y esa ah\u00ed donde se debe de emprenderse el regreso, sabiendo que, si hay que recorrer algunos kil\u00f3metros entre el bosque o la selva, es mejor hacerlo mientras haya luz.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Al regresar al punto de salida, las piernas suelen sentirse cansadas, pero la mente se encuentra estimulada por todo lo que ha observado. <\/p>\n\n\n\n<p>Entre los amigos y la familia se platica de la experiencia, dependiendo de la hora, despu\u00e9s de esta actividad se puede comer, o tomar un caf\u00e9, o simplemente estirar las piernas y disfrutar de la naturaleza alrededor de uno. <\/p>\n\n\n\n<p>Se vive una estimulaci\u00f3n total de los sentidos, entre a mezcla de sonidos que incluyen el canto de las aves, el agua fluyendo y el viento agitando las hojas de los \u00e1rboles, aunado a la proyecci\u00f3n de luces y sombras que contrasta los rayos del sol con los reflejos en los charcos y los colores de la vegetaci\u00f3n sumando el olor a humedad y el contraste del calor propio del ejercicio con la frescura de mojarse. <\/p>\n\n\n\n<p>Es un para\u00edso \u00fanico, que la naturaleza nos regala y nos permite una desconexi\u00f3n total del ajetreo y las prisas de diario, caminar y descansar en un arroyo revitaliza alma, cuerpo, coraz\u00f3n y mente.<\/p>\n\n\n\n<p>20.54881911623785, -105.25236058659901<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 Jos\u00e9 Mar\u00eda Rinc\u00f3n Burboa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuerpo descansa y la mente tambi\u00e9n, sabiendo ambas que se encuentran cerca de este para\u00edso: el 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