{"id":3061,"date":"2024-07-30T01:53:24","date_gmt":"2024-07-30T01:53:24","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3061"},"modified":"2024-07-30T01:53:25","modified_gmt":"2024-07-30T01:53:25","slug":"atardeceres-en-el-pacifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/07\/30\/atardeceres-en-el-pacifico\/","title":{"rendered":"ATARDECERES EN EL PAC\u00cdFICO"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1ntas veces he buscado en internet la hora exacta del atardecer en internet, para programarme y estar listo en el momento en que el sol se oculte tras el horizonte. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya sea de forma planificada en la playa, en lo alto de un cerro, o en la cuenca vac\u00eda de una presa, y tambi\u00e9n de forma sorpresiva, en la carretera o al salir de las oficinas despu\u00e9s de un arduo d\u00eda de trabajo. <\/p>\n\n\n\n<p>Este momento en el que el d\u00eda agoniza, para permitir un dominio moment\u00e1neo de la oscuridad nocturna, cuando ocurre el para\u00edso del que quiero hablar: los atardeceres en el Pac\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e1s conocido de todos es aquel en el que hay nubes esponjoso en el cielo, que conforme se oculta el sol, se pintan de tonalidades rosa fuego, o anaranjado dulce, que contrasta con morados oscuros, m\u00e1s alejados al punto en el que se encuentra astro rey. <\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto, frente a un cielo que cruza todos los colores posibles entre el azul m\u00e1s sombr\u00edo, pr\u00e1cticamente negro, en el punto diametralmente opuesto del cielo, hasta tonalidades rojizas intensas que se concentran en el punto del horizonte donde el sol deja de hacerse visible. <\/p>\n\n\n\n<p>Este atardecer es especial en Culiac\u00e1n, porque la magia de esta visi\u00f3n ocurre cuando regresas cansado del trabajo, y el tr\u00e1fico te hace frenar en un puente, y detenido sobre el Tamazula, ves al fondo el Puente Negro, por el que cruza el tren. <\/p>\n\n\n\n<p>El reflejo de estas estructuras humanas en el agua del r\u00edo y los contrastes de los verdes brillantes del parque las Riberas, lleno de vida en esas horas. <\/p>\n\n\n\n<p>En cuesti\u00f3n de instantes, la mente se relaja, y el cuerpo se olvida del cansancio del d\u00eda, para recordar lo afortunado que es uno de vivir en estas tierras. <\/p>\n\n\n\n<p>Donde este paisaje se vuelve m\u00e1gico tambi\u00e9n, es en un punto en medio de la nada, entre Guaymas y san Carlos, en una vista que combina el paisaje rocoso y des\u00e9rtico al pie del Tetakawi, contrastado con los verdes oscuros del estero, y un cielo colorido reflejado en el mar, con la silueta de una peque\u00f1a urbe y sus luces que empiezan a encenderse, y la calma de saber que nada puede salir mal en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro atardecer magn\u00edfico, es el que ocurre en Vallarta o Mazatl\u00e1n, cuando viendo el mar, en tiempo de verano, ves que las nubes oscuras, de lluvia, impedir\u00e1n una visi\u00f3n clara del momento en que el sol salga de la b\u00f3veda celeste. <\/p>\n\n\n\n<p>Suelen ser nubarrones oscuros y densos, que traen a la costa un viento distinto al habitual, no el propio de la brisa marina, sino uno que augura una tormenta segura en la noche. <\/p>\n\n\n\n<p>Pero es preciso que esta lluvia inicie hasta en la noche, para que se aprecie este segundo atardecer, en el que el sol se esconde prematuramente tras la formaci\u00f3n de tormenta, y en el cielo se contrastan colores elegantes de dos tonalidades: <\/p>\n\n\n\n<p>Dorados claros y brillantes, emitidos desde el sol, que parecieran poderse tocar por su forma de l\u00edneas rectas, que emanan con rectitud desde las nubes, irradiando un aura celestial, contrario al de los filamentos grises que se ven cuando llueve. <\/p>\n\n\n\n<p>Los bordes de las formaciones de tormenta se ti\u00f1en tambi\u00e9n de un dorado, casi blanco, delineando los contornos de las nubes, y contrastando con su negro gris\u00e1ceo. <\/p>\n\n\n\n<p>Esto reflejado en el mar, que parece un espejo de dos colores, el oscuro y el brillante, con vida propia, que solo expande la magn\u00edfica visi\u00f3n de lo que ocurre en el cielo. <\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones, cuando hay un poco de lluvia a lo lejos, y el \u00e1ngulo de la luz solar lo permite, se forma un arco\u00edris que rompe con la bicrom\u00eda del escenario, dando un toque m\u00e1gico a la vista.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Un panorama a\u00fan m\u00e1s extra\u00f1o de observar y que ocurre cuando se est\u00e1 cambiando de la temporada de calor a la de fr\u00edo, por all\u00e1 de octubre, es cuando el sol se esconde sin dar un espect\u00e1culo fuera de lo normal, pero algunas nubes delgadas, que parecieran m\u00e1s ligeras que las dem\u00e1s, reflejan sus colores en todo lo que est\u00e1 en el suelo. <\/p>\n\n\n\n<p>Son tardes donde todo se pinta de tonalidades naranjas y rosadas, en una escala pastel. <\/p>\n\n\n\n<p>En la sierra, estos atardeceres son \u00fanicos, porque las flores alcanzan colores de alta saturaci\u00f3n, que en ning\u00fan otro momento tomar\u00edan, las paredes blancas se vuelven c\u00e1lidas, mientras los verdes y azules de la naturaleza contrastan en comparaci\u00f3n con todo lo que los rodea. <\/p>\n\n\n\n<p>Esas tardes son geniales para sacar una silla a la terraza, con caf\u00e9, y pan, o en su defecto, coricos, observando c\u00f3mo los animales regresan a los escondites donde pasar\u00e1n la noche, y apreciando que el clima fr\u00edo regresa poco a poco tras un verano intenso, despidiendo a alg\u00fan vecino que vuelve del trabajo, y observando como con lentitud, la paleta de colores va torn\u00e1ndose cada vez m\u00e1s oscura. <\/p>\n\n\n\n<p>Este tipo de atardeceres en pueblos m\u00e1gicos como \u00c1lamos, El Fuerte y Cosal\u00e1, son especiales, porque la magia de estos lugares se mezcla con la del atardecer, creando un efecto \u00fanico de sentir que se regresa al pasado, cuando en la plazuela central, y frente a una Iglesia colonial, los ni\u00f1os juegan y los mayores observan desde las bancas, disfrutando de un raspado, mientras los turistas sue\u00f1an con poder quedarse a vivir ah\u00ed, lejos de la civilizaci\u00f3n y del caos de la ciudad.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto atardecer es uno de los m\u00e1s extra\u00f1os, pero ocurre cuando hay una fuerte lluvia durante la tarde, pero por alg\u00fan motivo, las nubes desaparecen en los momentos que siguen a la desaparici\u00f3n del sol tras el horizonte. <\/p>\n\n\n\n<p>Aun escuchando el goteo de los remanentes de la lluvia, con charcos en el suelo, y sintiendo r\u00e1fagas de un aire fresco que trae consigo olor a tierra mojada, se respira calma porque la tormenta ha terminado y la noche ha llegado. <\/p>\n\n\n\n<p>Es en este ambiente tan especial, donde todo se pinta de tonalidades azul rey oscuro, y negro. <\/p>\n\n\n\n<p>No gobierna la noche todav\u00eda, pero esta se adelanta a trav\u00e9s de estos colores. <\/p>\n\n\n\n<p>El azul rey es mi favorito, y por eso, aprecio mucho los escasos atardeceres de este estilo cuando llegan a ocurrir. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta visi\u00f3n es especial en las presas, o cerca de lagos, por la frescura del momento, y el sentimiento de libertad al estar en un espacio abierto.<\/p>\n\n\n\n<p>El momento en el que el sol se oculta es \u00fanico. <\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 por qu\u00e9, pero independientemente de con qui\u00e9n est\u00e9s, o de la acci\u00f3n que se est\u00e9 haciendo, siempre genera la misma sensaci\u00f3n: calma. <\/p>\n\n\n\n<p>Ver el \u00faltimo mil\u00edmetro del astro rey ocultarse tras la l\u00ednea del horizonte, causa en el coraz\u00f3n sentimientos de paz y de tranquilidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Es como poner el punto final a una historia, o escuchar la \u00faltima nota de una melod\u00eda, da la misma sensaci\u00f3n de admirar los detalles finales de una pintura al \u00f3leo, o de disfrutar el \u00faltimo bocado de tu postre favorito.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los conocedores, saben que ah\u00ed no acaba el atardecer, al contrario, ah\u00ed es donde comienza, toda la gama de colores en el cielo y en las nubes, ocurre despu\u00e9s de que se ha ocultado el sol. <\/p>\n\n\n\n<p>En los siguientes minutos, los \u00faltimos momentos de luz diurna, la b\u00f3veda se pinta de todos los colores posibles, la luz y la oscuridad se combinan para crear aut\u00e9nticas obras de arte, y la vista se recrea ante aquel espect\u00e1culo de la naturaleza. <\/p>\n\n\n\n<p>Es el momento de contemplar el panorama y sublimar el alma.<\/p>\n\n\n\n<p>No es hasta que la primera estrella se vislumbra, y la oscuridad domina m\u00e1s de tres cuartas partes del cielo, cuando podemos decir que el espect\u00e1culo a ha terminado. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando las siluetas de todo se pintan de negro, y se vuelve dif\u00edcil distinguir lo que hay frente de uno, cuando podemos decir que este para\u00edso ha terminado. <\/p>\n\n\n\n<p>Con la calma propia de quien lo ha podido admirar, y el recuerdo reciente de los momentos coloridos de un atardecer sinaloense \u00fanico, la mente y el cuerpo se encuentran en el estado adecuado para ir a descansar, y terminar el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>27.93429059778272, -110.97045826864334<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 Jos\u00e9 Mar\u00eda Rinc\u00f3n Burboa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es en este ambiente tan especial, donde todo se pinta de tonalidades azul rey oscuro y negro. 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