{"id":3044,"date":"2024-07-24T18:50:35","date_gmt":"2024-07-24T18:50:35","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=3044"},"modified":"2024-07-24T18:58:23","modified_gmt":"2024-07-24T18:58:23","slug":"temporada-de-frutas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/07\/24\/temporada-de-frutas\/","title":{"rendered":"TEMPORADA DE FRUTAS"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Este para\u00edso ocurre en momentos muy puntuales del a\u00f1o, cuando el clima c\u00e1lido seco, que a\u00fan puede disfrutarse a la sombra, y todav\u00eda permite la actividad f\u00edsica, migra a un calor sofocante y agobiante, que ataca igual de d\u00eda y de noche, y obliga a pagar un alto impuesto de sudor por simplemente respirar.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Tiene sabor a vacaciones de verano, a sol de playa, y olor a lluvia.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo empez\u00f3 meses atr\u00e1s, cuando las flores, durante la primavera, dejaban caer sus p\u00e9talos, despu\u00e9s de que la magia de las abejas, avispas y mariposas las fecundara con el polen que dar\u00eda paso a un mont\u00f3n de bolitas, su gran mayor\u00eda de color verde. Es cierto, todas empiezan a crecer al mismo tiempo con formas y tama\u00f1os similares, pero poco a poco, conforme la naturaleza hace lo suyo, cada uno de estos frutos ir\u00e1 tomando forma y sabores diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es as\u00ed que empezamos a finales de mayo, cuando los ciruelos empiezan a pintarse de colores amarillos o rojos, seg\u00fan la variedad. <\/p>\n\n\n\n<p>Un \u00e1rbol que en cualquier otra temporada del a\u00f1o se ve feo, seco, de color gris y sin hojas, dando el aspecto de estar muerto, pero retoma vida y pasa a colorearse de tonalidades brillantes en un espectro de verdes intensos, decorado con las primeras frutas de esta temporada c\u00e1lida. <\/p>\n\n\n\n<p>Es un \u00e1rbol al que uno puede subirse con facilidad, e ir cortando las ciruelas, y lanzarlas a alguien que est\u00e9 abajo, ech\u00e1ndolas a una cubeta. <\/p>\n\n\n\n<p>Si han pasado varios d\u00edas, basta con una sacudida de las ramas para que los frutos maduros caigan al suelo. Hizo fama un perro en el rancho, porque disfrutaba las ciruelas m\u00e1s que de las croquetas. <\/p>\n\n\n\n<p>Era su primer verano disfrutando de aquel fest\u00edn, pero fue triste cuando despu\u00e9s de unas horas, el sistema digestivo hizo su trabajo, y aprendi\u00f3 que no deb\u00eda pasarse las semillas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando parece ser que las ciruelas se terminan, las lichis hacen su aparici\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Este fruto afrodis\u00edaco de origen chino que supo echar ra\u00edces en la costa del centro de Sinaloa, en las regiones entre Eldorado y Navolato. Su sabor es dulce, y a pesar de que tiene poca carne, su sabor ex\u00f3tico y su escasez hacen que cualquiera que lo haya probado, lo aprecie sobre todas las dem\u00e1s frutas. <\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo momentos de muy ni\u00f1o, cuando mis t\u00edos nos llevaban a los huertos, para cortar directamente del \u00e1rbol aquellas bolitas rojas rasposas. <\/p>\n\n\n\n<p>Regres\u00e1bamos con el bot\u00edn, y nos los com\u00edamos en ropa interior, a la sombra de un jard\u00edn arbolado entre Costa Rica y Eldorado. <\/p>\n\n\n\n<p>Nos aseguraban que el jugo de la lichi manchaba la ropa, y que no pod\u00eda lavarse, y ni modo, era la condici\u00f3n para poder disfrutar de las frutas que hab\u00edamos cortado.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Esto lo disfrut\u00e1bamos muchas veces mientras empezaba a llover, con nubes oscuras en el horizonte, y un calor sofocante que confirmaba la pr\u00f3xima tormenta. <\/p>\n\n\n\n<p>El olor a tierra mojada llegaba junto con este clima, y sab\u00edamos que era el momento de irnos de los \u00e1rboles, para buscar un refugio donde pudi\u00e9ramos disfrutar del bot\u00edn, sin mojarnos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Es en esta misma temporada, de las primeras aguas, cuando otro milagro de la naturaleza ocurre: las tunas, nacidas en pencas de nopales que sacan agua de las profundidades de la tierra, en los lugares m\u00e1s inh\u00f3spitos del mundo. <\/p>\n\n\n\n<p>Cortarlas es toda una odisea, desde usar herramientas como pinzas para asar carne o ramas de otro \u00e1rbol, intentando no lastimar el fruto y asegur\u00e1ndose de no acabar alhuatado. <\/p>\n\n\n\n<p>Los p\u00e1jaros est\u00e1n al orden del d\u00eda, pues ans\u00edan disfrutar este fruto m\u00e1s que el ser humano, y tienen mejores herramientas para comerlo. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta fruta es tan delicada, que dura muy pocos d\u00edas una vez que ha madurado, pero si logra cosecharse y pelarse, es garant\u00eda de un postre fresco y dulce.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es as\u00ed como llego al cuarto fruto de la temporada: los mangos. Cuando se ha pintado con colores amarillos y anaranjados, el momento ha llegado. <\/p>\n\n\n\n<p>Es el m\u00e1s dif\u00edcil de cortar, muchas veces el \u00e1rbol es alto y las ramas no son tan amigables como la de los ciruelos y las lichis. No queda de otra m\u00e1s que esperar el ruido seco del fruto cuando golpea en el suelo, para competir con los dem\u00e1s, en ver qui\u00e9n es el primero en tomarlo, y saborearlo. <\/p>\n\n\n\n<p>Es impresionante ver las huertas de estos \u00e1rboles, cubrir todo lo que la vista alcanza a tocar desde Escuinapa hasta Rosamorada. <\/p>\n\n\n\n<p>Su aroma, lo inunda todo, y su hueso de menor proporci\u00f3n en comparaci\u00f3n con la pulpa, permite que se disfrute m\u00e1s de la carne. <\/p>\n\n\n\n<p>Es imposible terminar de comerlo sin acabar con las manos pegajosas, y las comisuras de los labios manchadas de su jugo amarillo, pero es parte del ritual para disfrutarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pareciera que lo importante de esta temporada solo es saborear los frutos, pero no, lo m\u00e1gico de este para\u00edso es compartirlo con los dem\u00e1s. Invitar gente a cortar, y a disfrutar es lo mejor. Que te acompa\u00f1en al huerto para recolectar las frutas, en medio del calor, y terminar disfrut\u00e1ndolas abajo del \u00e1rbol, o que pasen a tu casa, por jabas o bolsas repletas de mangos, lichis o ciruelas. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando una amistad te dice que su abuela \u201csiente\u201d el olor del mango con solo ver las im\u00e1genes que les compartiste, y pasa a tu casa a las once de la noche para llevarle a ella y a su madre. <\/p>\n\n\n\n<p>O los momentos cuando una t\u00eda, que valientemente combate un momento complicado, vuelve a sentirse una ni\u00f1a cortando mangos. <\/p>\n\n\n\n<p>Inclusive en reuniones de negocios, cuando consigues lichis para gente de todo M\u00e9xico, y se quedan sorprendidos por el sabor de las frutas. <\/p>\n\n\n\n<p>Las muchas veces que llegan amistades o profesores de secundaria y preparatoria por sus bolsas de fruta, y en medio de la pl\u00e1tica uno recuerda \u00e9pocas pasadas: esa es la belleza de esta temporada. <\/p>\n\n\n\n<p>Porque a todos les trae recuerdo de la infancia, del lugar del que son originario y de vacaciones especiales. El agradecimiento, las memorias y la alegr\u00eda que creas al convidar de este regalo de la naturaleza, no tiene comparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cuando se acaba la temporada, no se termina de disfrutar el sabor de las frutas. <\/p>\n\n\n\n<p>Porque las recetas de las madres, inventadas para prolongar la vida del producto de los \u00e1rboles, ayudan a transformarlos en otros platillos, que pueden durar muchos meses m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo aquel par de veranos donde mi madre hirvi\u00f3 todas las ciruelas en agua con sal, y las dej\u00f3 secar al sol, para despu\u00e9s convertirlas en helados y raspados. <\/p>\n\n\n\n<p>O las tardes pelando los mangos que como ni\u00f1o uno considera podridos, pero que pueden limpiarse, seleccionando la pulpa limpia, para despu\u00e9s congelarla y disfrutarla en mangoneadas, con chile en polvo y lim\u00f3n, o si prefieres el gusto dulce, se mezcla con lechera y hielos para dar un helado de sabor \u00fanico. <\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, las lichis no requieren de ninguna preparaci\u00f3n, pueden pasar meses congeladas sin perder su sabor, solo es necesario dejarlas en agua al tiempo unos minutos, para recordar su sabor de verano.<\/p>\n\n\n\n<p>Parte de la broma, y las quejas de los ni\u00f1os, es que de mayo a agosto, pueden olvidarse de cualquier refresco o t\u00e9, y tienen qu\u00e9 acostumbrarse, porque no hay de otra, a alternar el agua de estas frutas. <\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que uno crece, y est\u00e1 lejos de casa, es que empieza a apreciar el sabor de estas bebidas, que te recuerdan a momentos \u00fanicos de la infancia. <\/p>\n\n\n\n<p>Por parte de la gente citadina, ajena a este para\u00edso, disfruto mucho cuando al invitarlos al rancho, y ven los frutos todav\u00eda verdes, preguntan si falta mucho para que maduren, no tiene precio la cara de ilusi\u00f3n que se dibuja en ellos cuando les dices &lt;&lt;con 30 segundos en el micro y se alcanza a madurar>>, comentario que borra su felicidad cuando tras unos momentos, los dem\u00e1s revientan en carcajadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este para\u00edso es especial, porque te transporta a una temporada particular del a\u00f1o, porque se siente c\u00e1lido, y se huele frutal, cerrar los ojos y probar cualquiera de estas frutas te transporta al momento exacto en que las probaste por primera vez, y a los largos veranos escolares, donde se combinaban los juegos de ni\u00f1o, con subirse a un \u00e1rbol para alimentarse de este regalo de la naturaleza. <\/p>\n\n\n\n<p>Eran estos los dulces que Dios nos regalaba, y nos sigue regalando a trav\u00e9s de los \u00e1rboles, y que desgraciadamente, muchos desperdician. <\/p>\n\n\n\n<p>Por eso es importante compartirlo con otros, ah\u00ed, es donde se encuentra, la verdadera riqueza de quien goza del para\u00edso de la temporada de frutas.<\/p>\n\n\n\n<p>24.305613546800103, -107.36515723538179<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a9 Jos\u00e9 Mar\u00eda Rinc\u00f3n Burboa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y es as\u00ed que empezamos a finales de mayo, cuando los ciruelos empiezan a pintarse de colores amarillos o rojos, seg\u00fan la variedad. 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