{"id":2579,"date":"2024-03-04T21:31:38","date_gmt":"2024-03-04T21:31:38","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=2579"},"modified":"2024-03-04T21:31:38","modified_gmt":"2024-03-04T21:31:38","slug":"marilyn-cuento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2024\/03\/04\/marilyn-cuento\/","title":{"rendered":"Marilyn (Cuento)"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Le\u00f3nidas Alfaro Bedolla<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8220;El cronista Luis Antonio Garc\u00eda Selpulveda se inconform\u00f3 conmigo porque, seg\u00fan \u00e9l, en mi novela En el casi ombligo del mundo, lo incluyo como personaje de manera impropia, porque en una parte de su aparici\u00f3n advierte que lo describo como gay, y en venganza cre\u00f3 la historia siguiente, que lejos de indignarme, me sorprendi\u00f3 por su ingenio; lean y juzguen. Cuento Marilyn.&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p>Autor: Luis Antonio Garc\u00eda Sep\u00falveda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>E-mail:luis_antonio51@hotmail.com&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco Mart\u00ednez, conocido en los c\u00edrculos policiacos como Comandante \u00c1guila,\u00a0 flanqueado por dos polic\u00edas, lleg\u00f3 a la barra de \u201cEl Guayabo\u201d, famosa cantina de Culiac\u00e1n. Varios parroquianos hablaban en voz baja, cuando Francisco sac\u00f3 la placa y se la mostr\u00f3 al\u00a0 cantinero, todas las miradas lo enfocaron y el silencio invadi\u00f3 el local. El Zurdo, mesero de\u00a0 la cantina, cabizbajo y nervioso secaba con un trapo, un vaso de cristal, al ver la insignia\u00a0mir\u00f3 a la cara al portador.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Qiubo mi Zurdo, \u00bfAvisaste qu\u00e9 tienes un muertito por aqu\u00ed? Le pregunto Mart\u00ednez. -\u00a1Si mi comandante! Respondi\u00f3 nervioso&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfD\u00f3nde lo tienes?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; En la sala del cabildo&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfC\u00f3mo que en la sala del cabildo? \u00a1Que! \u00bfSe lo llevaron al palacio municipal? El Zurdo Rosas, hombre de m\u00e1s de sesenta a\u00f1os, moreno, de rostro adusto pero de risa&nbsp; f\u00e1cil, mesero de profesi\u00f3n por m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, sonri\u00f3 con la pregunta del oficial. -No mi comandante, as\u00ed le pusieron al sal\u00f3n que est\u00e1 all\u00e1, el otro se llama \u201cSala de&nbsp; Acuerdos\u201d. Acomp\u00e1\u00f1eme por favor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Zurdo sac\u00f3 una llave y abri\u00f3 la puerta del sal\u00f3n. Depositado en el piso estaba el cad\u00e1ver&nbsp; de un hombre, ten\u00eda la cara tapada con un trapo blanco, de esos con los que secan los&nbsp; vasos. El comandante le descubri\u00f3 el rostro, el hombre ten\u00eda alrededor de 65 a\u00f1os, no&nbsp; presentaba huellas de violencia, y en su cara ten\u00eda dibujada una sonrisa. Al verlo parec\u00eda&nbsp; que dorm\u00eda pl\u00e1cidamente, su cuerpo no ten\u00eda rigidez, acababa de morir.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su camisa est\u00e1 rota, \u00bfFue una pelea? Pregunt\u00f3 el comandante&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-No, el Dr. Ter\u00e1n trat\u00f3 de revivirlo, le dio masaje al coraz\u00f3n, pero fue in\u00fatil, le dio un&nbsp; ataque cardiaco fulminante.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY el doctor, d\u00f3nde est\u00e1?&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Se tuvo que ir, le hablaron de emergencia del Hospital Civil, dijo que all\u00e1 lo pueden&nbsp; interrogar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El comandante asinti\u00f3, conoc\u00eda muy bien al doctor Eusebio Ter\u00e1n, director del hospital. -\u00bfConoc\u00edas al difunto? Le pregunt\u00f3 al Zurdo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1No mi comandante, era la primera vez que ven\u00eda a la cantina! Fue la respuesta. -Mmmm, \u00bfNo ha llegado la ambulancia ni el Ministerio P\u00fablico?&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-No se\u00f1or, ustedes son los primeros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Bueno esperemos que lleguen, \u00bfVen\u00eda acompa\u00f1ado?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-No se\u00f1or lleg\u00f3 solo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfDiscuti\u00f3 o se enoj\u00f3 con alguien?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-No se\u00f1or\u2026 aunque a decir verdad, si estaba enojado con alguien,&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Ha! ya va saliendo el peine, con cu\u00e1l de los presentes se enoj\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>1&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Con ninguno!&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfEntonces?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Bueno es que \u00e9l estaba platicando y en un momento de su pl\u00e1tica maldijo a los Kennedy&nbsp; -\u00bfLos Kennedy? &#8211; El comandante frunci\u00f3 el ce\u00f1o&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfA qu\u00e9 kennedys te refieres?&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Bueno, a John y a Robert Kennedy.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfA esos Kennedy?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Si se\u00f1or&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY ellos qu\u00e9 tienen que ver con el difuntito?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Es que \u00e9l los acusaba de matar a Marilyn Monroe\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Comandante Mart\u00ednez interrumpi\u00f3 al Zurdo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Conozco la historia, se dice que Marilyn ten\u00eda relaciones sexuales con el presidente de los\u00a0Estados Unidos, y con su hermano Robert que era Senador, y que el FBI la mat\u00f3 para\u00a0 evitar un esc\u00e1ndalo que har\u00eda caer al gobierno americano. \u00bfPero? \u00bfQu\u00e9 tienen que ver\u00a0 Marilyn y los Kennedy con este se\u00f1or?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El Zurdo que en ocasiones tartamudeaba, ante la situaci\u00f3n, su nerviosismo al hablar se&nbsp; multiplic\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Eees que \u00e9l conoci\u00f3 a Marilyn, y eestaba enamomorado de eella\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-A ver, me dijiste que no lo conoc\u00edas y ahora resulta que hasta sabes que \u00e9l conoci\u00f3 a&nbsp; Marilyn Monroe, \u00bfC\u00f3mo est\u00e1 eso?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El mesero ante el cuestionamiento y la mirada severa del comandante Mart\u00ednez, empez\u00f3 a&nbsp; sudar, sac\u00f3 un pa\u00f1uelo y sec\u00f3 la frente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00c9l me, me platic\u00f3 eeso y fue cuando se muri\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento llegaron los param\u00e9dicos de la Cruz Roja, uno de ellos le tom\u00f3 los signos&nbsp; vitales, finalmente mir\u00f3 al comandante y movi\u00f3 la cabeza certificando que estaba muerto.&nbsp; Uno de los guardias le cuchiche\u00f3 algo al comandante, este cogi\u00f3 de un hombro al nervioso&nbsp; mesero y le dijo al o\u00eddo,&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Acomp\u00e1\u00f1ame lleg\u00f3 el Ministerio P\u00fablico, \u00e9l te tomar\u00e1 la declaraci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un joven licenciado de alrededor de treinta a\u00f1os, con cara muy seria realiz\u00f3 varias&nbsp; preguntas y despu\u00e9s examino visualmente al difunto y orden\u00f3 que un polic\u00eda lo esculcara&nbsp; para encontrar alguna identificaci\u00f3n. En la cartera encontraron cerca de mil pesos en&nbsp; efectivo, algunas tarjetas de cr\u00e9dito y una credencial que identificaba al cad\u00e1ver como&nbsp; Le\u00f3nidas Alfaro Bedolla. Despu\u00e9s de que la funeraria se llev\u00f3 el cuerpo, el Ministerio&nbsp; P\u00fablico en compa\u00f1\u00eda del comandante llevaron al Zurdo al sal\u00f3n llamado \u201cSala de&nbsp; Acuerdos\u201d y ah\u00ed le tom\u00f3 la declaraci\u00f3n al mesero, qui\u00e9n narr\u00f3 la pl\u00e1tica que tuvo con el&nbsp; occiso. El Comandante Mart\u00ednez intrigado por el caso, se qued\u00f3 a escuchar la declaraci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Yo me encontraba atendiendo a los clientes como siempre, hoy, como es lunes hay pocos&nbsp; parroquianos, el se\u00f1or entr\u00f3 y se sent\u00f3 en la barra, se puso a escribir y luego me empez\u00f3&nbsp; a hacer pl\u00e1tica, como estaba aburrido, me puse a escucharlo. \u2013De pronto el Zurdo se&nbsp; acord\u00f3 de algo y de su pantal\u00f3n saco una libreta.<\/p>\n\n\n\n<p>2&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Ah por cierto, se le cay\u00f3 este cuaderno! Ah\u00ed \u00e9l hizo unas anotaciones sobre lo que me&nbsp; platic\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El agente del Ministerio P\u00fablico, abri\u00f3 el cuaderno en una hoja que le se\u00f1al\u00f3 el mesero y&nbsp; comenz\u00f3 a leer en voz alta:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHoy me enter\u00e9 como fue ejecutado el asesinato de Marilyn Monroe, y eso me envenena&nbsp; el alma. Yo tuve la fortuna de conocerla personalmente, el 22 de febrero de 1962,&nbsp; Marilyn lleg\u00f3 a M\u00e9xico para comprar muebles para su nueva casa en California, ella se&nbsp; hosped\u00f3 en el Hotel Continental Hilton, donde yo trabajaba como botones. Era un&nbsp; jovenzuelo de apenas diecisiete a\u00f1os. La presencia de ella caus\u00f3 conmoci\u00f3n entre los&nbsp; chicos de la prensa. De hecho se organiz\u00f3 una conferencia en el sal\u00f3n Virreyes de ese&nbsp; hotel. A m\u00ed me toc\u00f3 la suerte de subirle a su suite las maletas, ella me pidi\u00f3 que abriera las&nbsp; cortinas de su habitaci\u00f3n y as\u00ed lo hice, cuando regres\u00e9 a la sala, ella estaba sentada con un&nbsp; hermoso vestido que dejaba ver sus blancas y torneadas piernas. Era bell\u00edsima, yo estaba sumamente impresionado, y por contemplarla, tropec\u00e9 y tumbe una jarra de agua y unos&nbsp; vasos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marilyn me mir\u00f3 divertida, yo muy apenado me inclin\u00e9 a recoger lo que hab\u00eda tirado. Me&nbsp; encontraba agachado frente a ella cuando coquetamente esa diosa de mujer abri\u00f3 sus&nbsp; piernas. Para mi asombro, no tra\u00eda calzones, con la iluminaci\u00f3n de la habitaci\u00f3n pude ver&nbsp; perfectamente su vello p\u00fabico y la l\u00ednea rosa de sus labios vaginales. Me qued\u00e9 inm\u00f3vil,&nbsp; con la boca abierta como un idiota, ella me observaba y se divirti\u00f3 al ver la expresi\u00f3n de&nbsp; mi rostro.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No pude evitar tener una erecci\u00f3n inmediata. Coincidentemente ese d\u00eda yo tampoco me&nbsp; hab\u00eda puesto ropa interior, ya que la noche anterior un ratero me rob\u00f3 una maleta, en ella&nbsp; guardaba toda mi ropa, un vecino me presto una camisa y un pantal\u00f3n, afortunadamente&nbsp; mi ropa de trabajo, la guardaba en un locker del hotel.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En ese momento entr\u00f3 a la suite Jos\u00e9 Bola\u00f1os, un tipo joven y apuesto, amigo o amante&nbsp; de ella, no lo s\u00e9, tambi\u00e9n entr\u00f3 un tipo de modales finos, era su peluquero, y una se\u00f1ora&nbsp; que despu\u00e9s me enter\u00e9 se llamaba Eunice Murray, qui\u00e9n trabajaba como su ama de llaves. Marilyn cruz\u00f3 sus piernas y yo me levant\u00e9, pero me dio mucha verg\u00fcenza porque mi&nbsp; erecci\u00f3n se notaba claramente en mi pantal\u00f3n, ella me mir\u00f3, abri\u00f3 grandemente sus&nbsp; hermosos ojos azules y lanz\u00f3 una carcajada.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los se\u00f1ores no se fijaron en m\u00ed, su vista estaba centrada en Marilyn, yo iba a salir de la&nbsp; habitaci\u00f3n muy avergonzado cuando escuch\u00e9 que ella me llamaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Boy! Please came hare.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Me regres\u00e9 caminando rid\u00edculamente con la jarra y los vasos en mis brazos tratando de&nbsp; cubrir mi erecci\u00f3n, entonces al acercarme ella saco de su bolso un billete de cincuenta<\/p>\n\n\n\n<p>3&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>d\u00f3lares y me lo dio, pero al hacerlo discretamente ella me acarici\u00f3 la mano. \u00a1Marilyn Monroe acarici\u00f3 mi mano!&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me sent\u00ed el hombre m\u00e1s feliz de la tierra. Le di las gracias y antes de salir, en el umbral de&nbsp; la puerta, volte\u00e9 a verla, ella me observaba, y con uno de sus hermosos ojos, me hizo un&nbsp; gui\u00f1o, sonre\u00ed, sal\u00ed de la suite y nunca m\u00e1s la volv\u00ed a ver en persona. Esa noche varias veces&nbsp; so\u00f1\u00e9 que le hac\u00eda el amor. A\u00fan sue\u00f1o con ella y recuerdo perfectamente su bello rostro,&nbsp; su pelo rubio, el riqu\u00edsimo olor de su perfume Chanel No. 5, la blancura de sus piernas, el&nbsp; bosque de su pubis, la sensual mirada de sus ojos, el n\u00e1car de sus dientes y sus labios rojos y carnosos que me sonre\u00edan coquetamente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dijeron que se suicid\u00f3 seis meses despu\u00e9s que la vi; pero yo sab\u00eda que no. Una mujer&nbsp; como ella que amaba la vida y que era querida y asediada por todos los hombres m\u00e1s&nbsp; ricos del mundo, no ten\u00eda por qu\u00e9 suicidarse. \u00a1Malditos los Kennedy! Ellos la mandaron&nbsp; matar, para cubrir las apariencias, \u00a1Hip\u00f3critas! \u00a1Malditos! \u00a1Malditos!&#8230;\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Zurdo, trag\u00f3 saliva e interrumpi\u00f3 al agente del Ministerio P\u00fablico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00a1Eso! cuando \u00e9l me platicaba eso empez\u00f3 a maldecir a los Kennedy con mucho coraje,&nbsp; fue entonces cuando se llev\u00f3 las manos al pecho, lanz\u00f3 un grito y se desplom\u00f3. Pero a pesar del dolor que sent\u00eda, hubo un momento que la expresi\u00f3n de su rostro cambio, se&nbsp; dulcific\u00f3 y grit\u00f3 \u00a1Marilyn!, abri\u00f3 mucho los ojos, como si la estuviera viendo, alz\u00f3 su mano&nbsp; como queriendo tocarla y muri\u00f3, as\u00ed como lo ven, sonriente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al terminar el relato, el comandante Mart\u00ednez y el Ministerio P\u00fablico intercambiaron&nbsp; miradas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Aqu\u00ed no hay delito que perseguir- Coment\u00f3 el agente del Ministerio P\u00fablico, cerrando el&nbsp; cuaderno que ten\u00eda en sus manos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos hombres se levantaron y salieron del sal\u00f3n donde se encontraban; en la cantina no&nbsp; quedaban parroquianos, el comandante Mart\u00ednez, pase\u00f3 su mirada por el local, su vista entrenada para localizar objetos que est\u00e1n fuera de lugar localiz\u00f3 una vieja y amarillenta fotograf\u00eda tirada debajo de un banco. Se acerc\u00f3 y la levant\u00f3.&nbsp;&nbsp;La observ\u00f3, en ella estaba Marilyn Monroe rodeada por periodistas. En una de sus manos&nbsp; sosten\u00eda una copa de champ\u00e1n. Cuando alz\u00f3 una de sus piernas para cruzarla, en ese&nbsp; momento el fot\u00f3grafo capt\u00f3 la imagen. Su vello p\u00fabico se ve\u00eda en medio de la blancura de&nbsp; sus piernas. El comandante suspir\u00f3, le dio vuelta a la foto y atr\u00e1s estaba escrito: <em>M\u00e9xico,&nbsp; D.F. Hotel Continental Hilton, jueves 22 de febrero de 1962. Fotograf\u00eda tomada por&nbsp; Antonio Caballero Rodr\u00edguez<\/em>. El comandante Mart\u00ednez, movi\u00f3 la cabeza de un lado a otro. Con la mirada busc\u00f3 al agente del Ministerio P\u00fablico, este ya se hab\u00eda marchado. Abri\u00f3 su&nbsp; saco, guard\u00f3 la foto en el bolsillo, y sali\u00f3 con paso firme del local, afuera le esperaban sus&nbsp; escoltas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un joven licenciado de alrededor de treinta a\u00f1os, con cara muy seria realiz\u00f3 varias\u00a0 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