{"id":1717,"date":"2023-11-02T18:51:34","date_gmt":"2023-11-02T18:51:34","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=1717"},"modified":"2023-11-02T18:51:34","modified_gmt":"2023-11-02T18:51:34","slug":"cartas-a-cristian-sobre-la-tumba-de-un-lider","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2023\/11\/02\/cartas-a-cristian-sobre-la-tumba-de-un-lider\/","title":{"rendered":"CARTAS A CRISTIAN, SOBRE LA TUMBA DE UN LIDER"},"content":{"rendered":"\n<p>Chayo muri\u00f3 totalmente consiente de cu\u00e1l era su situaci\u00f3n y le pesaba dejar sus tareas sin terminar, porque \u00e9l siempre ten\u00eda sus ocupaciones, su propio campo de acci\u00f3n; en el que gustaba de ser observado. <\/p>\n\n\n\n<p>Le agradaba saber que despertaba comentarios; era su orgullo, ser importante para su comunidad, lo hab\u00eda logrado a base de perseverancia y de haber destinado los \u00faltimos a\u00f1os de su existencia a formar un grupo de solicitantes de tierras; y a pelear la dotaci\u00f3n provisional de aquel predio; viaj\u00f3 un sin n\u00famero de veces a la capital; dejando sola a su nueva familia, en la cual, ten\u00eda cinco hijos peque\u00f1os; para ir a la Ciudad de M\u00e9xico a gestionar los engorrosos y dilatados tr\u00e1mites de oficios, ante la secretaria de la Reforma Agraria: infestadas de una burocracia indolente y ma\u00f1osa.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Chayo recorr\u00eda dependencia tras dependencia; unt\u00e1ndole la mano a empleadillos de segunda; para que le informaran su tr\u00e1mite anterior; a politiquillos de pelo engominado, con acento chilango e \u00ednfulas de gran personalidad; para que le admitieran a tr\u00e1mite y le sellaran de recibido el nuevo oficio.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin dejar de apuntar en la lista de los corruptos; a los funcionarios de segundo nivel del departamento agrario y colonizaci\u00f3n, y a su delegado, con la nada honrosa excepci\u00f3n de que a ellos: se les ten\u00eda que llevar un regalo; invitarlos a comer, y prestarse junto con otros dirigentes campesinos; a juntarles gente; para el famoso ba\u00f1o de pueblo, que tanto le gustaba a los demagogos, y&nbsp; deshonestos; titulares de la tristemente c\u00e9lebre Reforma Agraria:&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dependencia que mucho sirvi\u00f3 para taparle el ojo al macho y para proteger a los grandes y verdaderos latifundistas; o para&nbsp;&nbsp;golpear a los enemigos pol\u00edticos de presidente anterior y a los gobernadores indisciplinados; peg\u00e1ndoles donde m\u00e1s les dol\u00eda: porque los terratenientes eran ellos y sus compadres con toda su parentela.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Chayo viaj\u00f3 y recorri\u00f3 todas aquellas dependencias corruptas; dejando cachitos de los \u00faltimos a\u00f1os de su vida: hasta lograr la dotaci\u00f3n definitiva, que significaba la consolidaci\u00f3n de su ejido.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzaba a sembrar su parcela, que tantos esfuerzos le cost\u00f3 conseguir para \u00e9l y para sus compa\u00f1eros de aventura; comenzaba a realizar el sue\u00f1o de ser parcelero; no dejaban de fluir en su mente las ideas de triunfo y ni de correr por sus venas la sangre de luchador incansable; cuando lo alcanz\u00f3 el destino.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cay\u00f3 enfermo de un terrible mal, que lo postr\u00f3 en cama, que paus\u00f3 su voluntarioso caminar, y detuvo su terca persecuci\u00f3n del \u00e9xito. Le hab\u00eda llegado aquel momento, que \u00e9l nunca imagin\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Porque \u00e9l; era un magnifico ejemplar de los hombres de su tiempo; de voluntad inquebrantable: jam\u00e1s pensaba en la derrota, en su mente no ten\u00eda cabida la debilidad; \u00e9l no se arredraba ante nada.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez era por eso; que se sent\u00eda avergonzado de haber ca\u00eddo en cama, y ser presa de la incertidumbre no saber cu\u00e1ndo podr\u00eda estar al ataque de nuevo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Le preocupaba lo qu\u00e9 pensar\u00edan sus amigos y compadres, de; \u201c<em>si estar\u00eda viviendo, y c\u00f3mo; los \u00faltimos d\u00edas de su vida\u201d:<\/em>&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fuera de su casa y dependiendo totalmente de otros; cuando \u00e9l siempre fue autosuficiente; \u00e9l siempre dependi\u00f3 de sus propios ingresos y llev\u00f3 con dignidad el gasto y las riendas de su casa. Y siempre recibi\u00f3 el respeto y la consideraci\u00f3n de todos sus compa\u00f1eros de lucha.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo presente, como cicatriz en el alma; aquella tarde, en que me convoc\u00f3 a reuni\u00f3n con toda solemnidad; quer\u00eda saber con precisi\u00f3n cu\u00e1l era su estado de salud. Porque el m\u00e9dico evad\u00eda darle respuestas claras cuando le preguntaba; y \u00e9l, necesitaba saber seg\u00fan me dijo: &#8211; \u201c<em>d\u00f3nde estoy parado\u201d<\/em>:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Ni que decir lo dif\u00edcil que fue para m\u00ed; sostener aquella conversaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>En primer t\u00e9rmino; me pidi\u00f3 que tomara en cuenta quien era \u00e9l, y me aclar\u00f3, como si yo no lo supiera: qu\u00e9 \u00e9l era un hombre acostumbrado a enfrentar la adversidad, cuando aquello; era cosa que yo sab\u00eda mejor que nadie, y afirm\u00f3:\u00a0<em>\u201cA m\u00ed<\/em>\u00a0<em>nunca me ha faltado el valor para saber las malas noticias\u201d<\/em>\u2026\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Respir\u00e9 profundo bajo su mirada escrutadora; me ten\u00eda acorralado, ya no podr\u00eda darle paliativos ni evasivas; ni sobrellevarlo con palabras de cari\u00f1o y mentiras piadosas. Hab\u00eda llegado el momento de hablar con la verdad:&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Solo que la verdad&#8230; la verdad era fatal. Y me resultaba impronunciable, me resultaba inaceptable. Yo; no estaba preparado para aquel momento tan dif\u00edcil; no pod\u00eda creer que me estuviera ocurriendo aquello a m\u00ed.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba asistiendo a la ca\u00edda de un hombre que yo cre\u00eda invencible, de un gigante que lo pod\u00eda todo; de un h\u00e9roe que se estaba derrumbando&#8230; y ese hombre que estaba derrotado ante mi ojos; \u00a1era mi propio padre! y yo no pod\u00eda hacer nada por salvarlo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00e9l, no clamaba por su salvaci\u00f3n, s\u00f3lo quer\u00eda saber; s\u00f3lo ped\u00eda lo justo, y lo justo era decirle la verdad; me la estaba exigiendo con palabras de hombre y con su mirada suplicante: &#8211;<em>\u201cMhijo querido, ya no me mientas m\u00e1s\u201d\u2026<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel momento fue doloroso para ambos; \u00e9l estaba urgido por adelantar los hechos; y ahorr\u00e1ndome palabras, con tono imperativo fue al grano, y verbalizando su actitud me inquiri\u00f3 -\u00bf\u00a1<em>morir\u00e9!?&#8230;<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Yo; abatido asent\u00ed inclinando la cabeza\u2026&nbsp;&nbsp;entonces \u00e9l, c\u00f3mo queriendo deslindarse del infinito valor aritm\u00e9tico del tiempo, acot\u00f3: &#8211;&nbsp;<em>\u00bfCu\u00e1nto me queda?<\/em>\u2026 Entonces yo; convertido por las circunstancias en heraldo lapidario; en cron\u00f3grafo sin facultad de regresar el tiempo: apenas pude articular: &#8211;<em>muy poco pap\u00e1<\/em>\u2026 con la barbilla temblando, y sin atreverme a mirarlo de frente; dej\u00e9 resbalar por mis mejillas dos gotitas rebeldes que, desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo pugnaban por salir\u2026&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, ambos guardamos silencio, y cuando volvimos a mirarnos\u2026 tras el interminable instante de estar prendidos por los ojos; c\u00f3mo lo hac\u00edamos siempre que era necesario&nbsp;&nbsp;acordar sin palabras. Y tambi\u00e9n como siempre; yo esper\u00e9, a que fuera \u00e9l, el primero en hablar\u2026 su rostro sufri\u00f3 varios cambios de semblante.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si algo ten\u00eda aquel hombre, que a m\u00ed me dejaba apantallado; era su capacidad de asimilar las peores noticias, y la rapidez con la que sab\u00eda sobreponerse de ellas y tomar decisiones; y \u00e9sta vez no fue la excepci\u00f3n. Porque despu\u00e9s de confirmar sus sospechas, habl\u00f3 con frialdad escalofriante: -\u201c<em>bueno mhijo, eso es todo lo que yo quer\u00eda saber\u201d; y sigui\u00f3\u2026 habl\u00e1ndose a s\u00ed mismo: Total, ni modo de rajarme, ya voy p\u00e1 los ochenta; ya era tiempo\u201d.<\/em>\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin levantar la cara, en posici\u00f3n de abatido; arrug\u00f3 la frente y me miro de abajo hacia arriba,\u00a0a trav\u00e9s de sus cejas revueltas: -\u201c<em>como naiden se muere en la v\u00edspera; vas a tener tiempo de prepararte y, ay ma\u00f1ana, date un tiempecito p\u00e1 que le avises a Mhijo To\u00f1o: dile que estoy malo, acalenturado nom\u00e1s. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>No trai caso hacer mucho aspavientos\u201d. Y\u00a0<\/em>sin aceptar ayuda, se incorpor\u00f3 con dificultad; sin perder la coherencia, a pesar de estar pasando por tan duro momento; con una mueca que quiso ser sonrisa, continuo: &#8211; \u201c<em>mira mhijo, no te espantes, la vida es prestada y que mejor, que devolverla a quien te la prest\u00f3. Es mejor que sea \u00e9l quien te la quite y no otro\u201d<\/em>\u00a0y sigui\u00f3 reflexionando: <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cC<em>uanto tiempo espere yo, cuid\u00e1ndome hasta de m\u00ed sombra, nom\u00e1s esperando<\/em>\u00a0<em>o\u00edr el riatazo, y que me jueran a levantar muerto\u201d.\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y me busco de nuevo la mirada; pero ya me encontr\u00f3 m\u00e1s entero y al notarlo; \u00e9sta vez s\u00ed logr\u00f3 sonre\u00edr: -\u201c<em>Mira pues mhijo<\/em>; \u00a1<em>de cuando ac\u00e1 te apinchas t\u00fa! ay que saber perder mhijo\u2026&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mira mhijo, uno p\u00e1 sentir bien el pesar; no hay c\u00f3mo que te duela, que la vida te pegue onde m\u00e1s te duela; ay mero es donde se pone cabr\u00f3n el asunto\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cMira mhijo, la gente es muy entremetida y le gusta saber, p\u00e1 tener que platicar; y no ha de faltar quien te pregunte, c\u00f3mo ju\u00e9 que yo pas\u00e9 estos d\u00edas: <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>T\u00fa diles, esto que estamos platicando, p\u00e1 que sepan, si eso lo que quieren saber: que Chayo Figueroa Rend\u00f3n; nunca se espant\u00f3 con la muerte de naiden; ni me espanto con la m\u00eda propia\u2026 y que no soy yo tan poquita cosa; p\u00e1 ponerme a cargar el juicio.\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mira mhijo; p\u00e1 empezar, yo no me siento solo, y aunque tengo mucho negocio pendiente, ay lo voy a dejar p\u00e1 que \u00e9l que venga atr\u00e1s de m\u00ed, tenga algo que arriar. Y no estoy disconforme, ni amargao con la vida.&nbsp;&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mira mhijo, yo s\u00e9 muy bien, que t\u00fa te viniste p\u00e1 ac\u00e1, a buscarme a m\u00ed, porque no aguantaste la muerte de la Toya, y cuando te sentiste desamparado, pensaste en juntarte conmigo, hasta ver t\u00fa final. Porque t\u00fa siempre cre\u00edste, que te ibas a ir juntar con ella antes que yo; pero ya ves que no. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ahora va a estar tantito pior p\u00e1 ti. Nom\u00e1s te pido una sola cosa: que te aguantes y no vayas a hacer lo que hizo m\u00ed P\u00e1.\u00a0Porque t\u00fa Tata Sabas, cuando ya no aguant\u00f3 la soled\u00e1; le di\u00f3 por saltar al vac\u00edo\u2026\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>-\u00a1No Pap\u00e1! V\u00e1yase sin ese pendiente. Porque yo tampoco no estar\u00e9&nbsp;&nbsp;solo nunca m\u00e1s\u2026&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Chayo<\/em>\u00a0hasta los \u00faltimos d\u00edas, fue de actitud coyuntural: <\/p>\n\n\n\n<p>Tan fr\u00edo o tan caliente como fuera necesario;\u00a0\u00a0siempre hizo lo que crey\u00f3 que estaba bien hacer, y siempre, concedi\u00f3 a los dem\u00e1s su derecho a ser c\u00f3mo quisieran ser, y respet\u00f3 la potencia que cada quien fuera capaz; sin menoscabo de su propia esencia.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><em>Chayo\u00a0<\/em>fue hombre que sab\u00eda reconocer sin complejos su falta de preparaci\u00f3n, y s\u00f3lo lamentaba no haber logrado sacarle mejor partido a la vida.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Y all\u00e1 en el poblado del Ejido La Flor,\u00a0\u00a0el ejido que el form\u00f3, a partir de un sue\u00f1o: todo se fue quedando atr\u00e1s, y sus peque\u00f1os hijos: Jos\u00e9 Mar\u00eda el m\u00e1s grandecito, Mar\u00eda Elva &#8220;la luz de sus ojos&#8221;, la Blanca Delia y Carmelita su consentida, que no tard\u00f3 en seguirlo; tambi\u00e9n se fueron quedando atr\u00e1s en \u00e9l tiempo, llorando su tristeza y su orfandad. <\/p>\n\n\n\n<p>Y \u00e9l que esto escribe: aunque a nadie se lo dijo, se qued\u00f3 nom\u00e1s pensando; en c\u00f3mo ser\u00eda seguir la vida, sin su mejor amigo y concejero\u2026\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Chayo recorr\u00eda dependencia tras dependencia; unt\u00e1ndole la mano a empleadillos de segunda; para que le informaran su tr\u00e1mite 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