{"id":1706,"date":"2023-11-01T04:50:12","date_gmt":"2023-11-01T04:50:12","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=1706"},"modified":"2023-11-01T04:54:06","modified_gmt":"2023-11-01T04:54:06","slug":"neoliberalismo-y-participacion-ciudadana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2023\/11\/01\/neoliberalismo-y-participacion-ciudadana\/","title":{"rendered":"Neoliberalismo\u00a0 y Participaci\u00f3n Ciudadana"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Har\u00e1 cosa de unos 20 a\u00f1os que<\/strong> <strong>Agust\u00edn Coppel y yo nos enzarzamos en un peque\u00f1o zipizape period\u00edstico<\/strong>. No recuerdo exactamente si el desencuentro lo propici\u00e9 yo o \u00e9l fue quien empez\u00f3 la broma, como cantaran los <em>Bee Gees<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El caso era que yo ten\u00eda semanas haciendo cr\u00edtica de los organismos ciudadanos de participaci\u00f3n ciudadana, en mi columna <strong>Hablando en Plata<\/strong>, que se publicaba en Noroeste,&nbsp;en particular del <strong>Consejo Estatal de Seguridad P\u00fablica<\/strong>, que ese momento dirig\u00eda mi pariente <strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Espinosa de los Monteros Torrero<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Corr\u00eda el gobierno del astuto ex gobernador de Sinaloa, <strong>Juan S. Mill\u00e1n<\/strong>, quien con el olfato que le caracteriza <strong>hab\u00eda captado la reciente moda de la participaci\u00f3n ciudadana en tareas de seguridad p\u00fablica<\/strong> e incluso por esos tiempos tambi\u00e9n instituy\u00f3 la <strong>Comisi\u00f3n Estatal para el Acceso a la Informaci\u00f3n P\u00fablica del Estado de Sinaloa<\/strong>, (<strong>CEAIPES<\/strong>), con una vertiente ciudadana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A mi juicio,&nbsp;en aquellos ayeres, los consejos de participaci\u00f3n ciudadana, <strong>no reflejaban una verdadera representaci\u00f3n pol\u00edtica ciudadana<\/strong>, porque se confeccionaban de una forma facciosa, entre un grupo de notables, la mayor\u00eda miembros de <strong>organizaciones empresariales<\/strong> y de la <strong>oligarqu\u00eda local<\/strong> y uno que otro acad\u00e9mico y alg\u00fan miembro de los colegios de profesionistas;&nbsp;pero en el fondo yo criticaba que esos consejos, permit\u00edan,&nbsp;sobre todo el de <strong>Seguridad Ciudadana<\/strong>, que el gobierno se lavara las manos en sus funciones sustantivas de procuraci\u00f3n de justicia, <strong>deviniendo el consejo de seguridad en una caja de resonancias del gobierno de turno<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Agust\u00edn, que en esos tiempos no dirig\u00eda los destinos de <strong>Tiendas Coppel<\/strong>, escribi\u00f3, como columnista invitado en <strong>Noroeste<\/strong>, un art\u00edculo, <strong>en donde sin mencionar mi nombre<\/strong>, sosten\u00eda, que quienes critic\u00e1bamos los consejos, <strong>era por pura envidia<\/strong>, por lo que lo que verdaderamente ansi\u00e1bamos (los cr\u00edticos) era una chamba en esos menesteres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta m\u00eda fue <strong>lapidaria<\/strong>: <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sostuve que era inaceptable circunscribir la cr\u00edtica period\u00edstica a la peregrina idea de utilizarla como un medio para llamar la atenci\u00f3n<\/strong> -en aquel entonces yo oficiaba de abogado postulante- lo que mostraba a mi juicio una gran intolerancia e incomprensi\u00f3n al derecho b\u00e1sico de la libertad de expresi\u00f3n que ten\u00edamos los ciudadanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La historia que siempre nos alcanza<\/strong>, me ha dado la raz\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de que todav\u00eda exista ese consejo de seguridad y otros instrumentos de participaci\u00f3n ciudadana, como es el est\u00e9ril y costoso <strong>Consejo para el Desarrollo de Sinaloa<\/strong>, un organismo inf\u00e9rtil, redundante e inorg\u00e1nico, que le ha costado a los sinaloenses m\u00e1s de 1500 millones de pesos desde su creaci\u00f3n hace 25 a\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La mayor\u00eda de ellos han sido in\u00fatiles y gravosos para la econom\u00eda sinaloense <\/strong>como lo fue tambi\u00e9n Fundaci\u00f3n Ecoregion, un proyecto p\u00fablico\/privado fallido y costoso que dirig\u00eda<strong> Alejandro Sanchez Chavez<\/strong>, concu\u00f1o de <strong>Enrique<\/strong> <strong>Coppel<\/strong>, a la saz\u00f3n Presidente del <strong>Grupo Coppel<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La contenta oligarqu\u00eda tiene a\u00f1os manoteando recursos fiscales de forma arbitraria e irresponsable<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y jugando al t\u00edo Lolo, <strong>porque los efectos de los consejos ciudadanos<\/strong> (salvo CEAIPES) han sido de <strong>rendimientos<\/strong> <strong>decrecientes<\/strong> &#8211;&nbsp;y a las pruebas me remito- en todos los indicadores de nuestra vida p\u00fablica econ\u00f3mica y pol\u00edtica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los centros de pensamiento en <strong>Estados Unidos<\/strong> se financian con <strong>recursos privados<\/strong>, no con recursos p\u00fablicos. <\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego que no me opongo a un estado inversor, a un estado empresarial, como lo propone la economista de la innovaci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> <strong>Mazucato<\/strong>, pero eso es otra cosa. <strong>No es un juego o divertimento de grupos de la \u00e9lite sinaloense que juegan a los innovadores sin dar ning\u00fan resultado y con dinero del pueblo<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como bien sostienen en diversos textos la escritora y fil\u00f3sofa de la Universidad de Chicago <strong>Martha Nussbaum<\/strong>,&nbsp;(<em>La Monarqu\u00eda del Miedo<\/em>, <em>La teor\u00eda de las capacidades<\/em>,<em> La tradici\u00f3n cosmopolita <\/em>y otros textos), pero en particular la investigadora independiente y ensayista mexicana, Irmagard Emmelhanz (<em>Env\u00edos de otros mundos posibles<\/em>: <em>ejercicios de imaginarios radicales<\/em>, <em>La tiran\u00eda del sentido com\u00fan<\/em>: <em>la reconversi\u00f3n post neoliberal de M\u00e9xico<\/em> y otras obras), las organizaciones de la sociedad civil son un derivado pol\u00edtico de la oligarqu\u00eda neoliberal, con los que pretende justificar sus preocupaciones por la justicia pol\u00edtica b\u00e1sica (la seguridad y la vida de las personas, las m\u00e1s&nbsp;importantes), como un <strong>ejercicio de distracci\u00f3n para no enfrentar<\/strong> uno de los m\u00e1s acuciantes problemas no solo de M\u00e9xico sino del mundo: <\/p>\n\n\n\n<p>La enorme injusticia econ\u00f3mica y material, en una \u00e9poca de <strong>abismales diferencias econ\u00f3micas<\/strong> entre una \u00e9lite cada vez m\u00e1s reducida y poderosa y la base de la pir\u00e1mide. <\/p>\n\n\n\n<p>Nadie de la oligarqu\u00eda habla de <strong>salarios precarizados<\/strong>, de la extincion de los sindicatos, de la enorme corrupci\u00f3n y abuso de los banqueros en M\u00e9xico, del brutal efecto nocivo en la econom\u00eda popular de los monopolios como Maseca, Bimbo y en general la industria alimentaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De esta guisa, los organismos de la sociedad civil: <strong>Mexicanos Primero<\/strong>, <strong>Iniciativa Sinaloa y otros tienen el tufo de dispositivos ideol\u00f3gicos y pol\u00edticos<\/strong> al servicio del capitalismo m\u00e1s brutal que la especie humana haya experimentado en siglos. <\/p>\n\n\n\n<p>Por eso creo que le asiste la raz\u00f3n al gobernador <strong>Rub\u00e9n Rocha Moya<\/strong> cuando fustiga el \u201c<em>zopiloteo<\/em>\u201d de organismos ciudadanos financiados por la oligarqu\u00eda local, que quisieran presenciar el enrojecimiento de las p\u00e1ginas del diarismo regular y digital, para olvidarnos de la tragedia econ\u00f3mica promovida por el neoliberalismo de nuevo cu\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Seguiremos abundando<\/strong>.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los organismos de la sociedad civil: Mexicanos Primero, Iniciativa Sinaloa y otros tienen el tufo de dispositivos ideol\u00f3gicos y 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