{"id":1653,"date":"2023-10-24T05:43:32","date_gmt":"2023-10-24T05:43:32","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=1653"},"modified":"2023-10-24T05:50:25","modified_gmt":"2023-10-24T05:50:25","slug":"capsula-para-mascar-no-64","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2023\/10\/24\/capsula-para-mascar-no-64\/","title":{"rendered":"C\u00e1psula para mascar No. 64"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Culiac\u00e1n, Sinaloa, a 23 de octubre de 2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda escuchado de \u00e9l que es un ser misterioso, al que recurren con frecuencia personas de su barrio Las Coloradas, con el fin de pedirle orientaci\u00f3n o consejo sobre tal asunto o problema; en su mayor\u00eda de car\u00e1cter dom\u00e9stico que ocurren entre vecinos; los m\u00e1s recurrentes en las barriadas pero no por ello dif\u00edciles de resolver; son los asuntos que m\u00e1s fama le han dado, pero existen otros de m\u00e1s dificultad y de mayor resonancia. <\/p>\n\n\n\n<p>Por eso lo visitan quienes tienen necesidad de consejos. <\/p>\n\n\n\n<p>Uno de aquellos, fue un vecino de la colonia que gracias a sus saberes, logr\u00f3 convertirlo en gestor ante el gobierno municipal, para resolver las dificultades para obtener mayor atenci\u00f3n para los servicios p\u00fablicos, de salud y hasta de beneficio cultural para los j\u00f3venes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Encontr\u00e9 a don Casimiro Prieto y Blanco sentado en una vieja poltrona de madera, con respaldo cubierto baqueta; para llegar hasta \u00e9l, sub\u00ed cinco escalones y llegu\u00e9 al piso de su atalaya; un peque\u00f1o tejaban bordeado con un barandal de madera, un jarr\u00f3n de barro en una esquina con orejones de s\u00e1bila, y del otro extremo surge una higuera que se ha extendido hasta el techo que ha cubierto provocando un ambiente de frescura. <\/p>\n\n\n\n<p>Desde all\u00ed, se mira gran parte de la calle. Imagino que don Casimiro tiene la oportunidad, no de ver, pero s\u00ed de escuchar y oler todo lo que llega. <\/p>\n\n\n\n<p>Luce un sombrero de palma un poco ra\u00eddo y lentes muy oscuros. <\/p>\n\n\n\n<p>Por sus movimientos parcos y lentos, me doy cuenta que est\u00e1 ciego; sin embargo, todo lo hace con exactitud. Luego de cruzar saludos de inmediato me pregunta: <\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfQu\u00e9 andas haciendo? T\u00fa viene de lejos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Tiene raz\u00f3n, don Casimiro. Se puede decir que vengo de lejos porque el cami\u00f3n hace m\u00e1s de media hora, y apenas son cinco kil\u00f3metros de distancia. Eso s\u00ed, muchas vueltas.<\/p>\n\n\n\n<p>-Y varios embotellamientos. \u2013Complet\u00f3 \u00e9l, y agreg\u00f3: <\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 te <em>tra\u00ed<\/em> conmigo? \u2013 Es que <em>Lalo<\/em> L\u00f3pez, el joven que acaba de ser nombrado candidato a regidor, me ha contado cosas interesantes de usted. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Ese muchacho es listo, seguro t\u00fa, eres periodista y quieres saber m\u00e1s sobre \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Un poco de eso s\u00ed, pero la verdad me pic\u00f3 mucho el inter\u00e9s por conocerlo a usted. <\/p>\n\n\n\n<p>Alarg\u00f3 su mano derecha y alcanz\u00f3 una cajetilla de cigarrillos, de manera mec\u00e1nica encendi\u00f3 uno con un encendedor, dio una profusa fumada y\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY qu\u00e9 es lo que quieres saber?, el muchacho se abre camino \u00e9l solo, no necesita <em>bules<\/em> pa\u00b4 nadar, aqu\u00ed se ha ganado el aprecio de todos. Nada se le atora, sabe c\u00f3mo meterse. <\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00e9l, nos han visitado algunos funcionarios del Ayuntamiento y un<em> quiotro <\/em>diputado.<\/p>\n\n\n\n<p>-Ni hablar, con eso est\u00e1 dicho todo. Pero haber, cu\u00e9nteme. \u00bfC\u00f3mo ve usted el panorama? Quiero decir, \u00bfsiente que las cosas pol\u00edticas nos favorecen? Se escucha el motor de un pesado cami\u00f3n de carga. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2013Hay viene Sim\u00f3n Jaques, trae cargado el cami\u00f3n con cemento. <\/p>\n\n\n\n<p>En efecto pasa frente a nosotros y el chofer saluda con un grito: -\u00a1Don Casi, ya casi casi! -\u00a1\u00c1ndale, p\u00edsale que la Lola te pone&nbsp; el cuerno si no llegas! -\u00a1La lengua se te haga chicharr\u00f3n\u2026viejo cabr\u00f3n! La risotada no se hace esperar. <\/p>\n\n\n\n<p>Da otra fumada y voltea hacia m\u00ed, tal si me mirara; sonr\u00ede. <\/p>\n\n\n\n<p>Las cosas van muy bien desde que lleg\u00f3, \u00a1por fin! <\/p>\n\n\n\n<p>Un gobernante que en verdad nos est\u00e1 cumpliendo, yo, al igual que muchos de mi rodada, pens\u00e9 que nunca \u00edbamos a tener un presidente honesto y justiciero como L\u00f3pez Obrador. Este fin de semana fue algo muy especial.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY eso por qu\u00e9, don Casi\u2026 perd\u00f3n Don Casimiro? Se r\u00edo, alz\u00f3 el brazo y me apunt\u00f3 con el \u00edndice derecho. Don Casi, est\u00e1 bien, es c\u00f3mo todo mundo me nombra y conoce. <\/p>\n\n\n\n<p>El viernes, la parca nos hizo justicia, se llev\u00f3 a uno de los m\u00e1s odiados caciques del sindicalismo en Pemex, Carlos Romero Dechams, un tipo ambicioso y sin escr\u00fapulos al extremo; \u00bfestuvo robando m\u00e1s de 25 a\u00f1os! <\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed haremos fiesta para celebrarlo, y le pediremos a Jes\u00fas Malverde, nuestro santo Culichi, siga interviniendo por nosotros ante nuestro Dios todopoderoso para que se lleve este a\u00f1o, al menos otros 3 de los muchos que est\u00e1n en la palestra. <\/p>\n\n\n\n<p>Y el viernes tambi\u00e9n empez\u00f3 a llover, tres d\u00edas seguidos sin reposo, eso nos sirvi\u00f3 para que nos repusiera, nuestro padre Dios, toda el agua que nos faltaba. <\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan dijo el se\u00f1or Gobernador Rub\u00e9n Rocha Moya, que en todo est\u00e1, que son 8 mil millones de metros c\u00fabicos de agua los que ocupamos para que se cubran todos los cultivos del Estado; le llevar\u00e9 sus flores y veladoras a mi santo Malverde p\u00e1 que no deje de ayudarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>No me di cuenta cuando don Casi orden\u00f3 caf\u00e9, el caso es que una jovencita nos puso sendas tasas de un buen arom\u00e1tico, y seguimos platicando. Entre muchas otras cosas, me cont\u00f3 del porqu\u00e9&nbsp;de su fervor por el Bandido Generoso. <\/p>\n\n\n\n<p>En una pr\u00f3xima entrega les contar\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por sus movimientos parcos y lentos, me doy cuenta que est\u00e1 ciego; sin embargo, todo lo hace con exactitud.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1654,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[19,3],"tags":[],"class_list":["post-1653","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entretenimiento","category-local"],"aioseo_notices":[],"views":22,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1653","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1653"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1653\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1657,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1653\/revisions\/1657"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1654"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1653"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1653"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1653"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}