{"id":1217,"date":"2023-08-16T17:23:13","date_gmt":"2023-08-16T17:23:13","guid":{"rendered":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/?p=1217"},"modified":"2023-08-16T17:30:03","modified_gmt":"2023-08-16T17:30:03","slug":"palco-premier-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidapublicarevista.com\/index.php\/2023\/08\/16\/palco-premier-6\/","title":{"rendered":"Palco Premier"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Fernando Valenzuela, el m\u00e1s grande de todos los tiempos en el beisbol mexicano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>=Breve repaso a momentos hist\u00f3ricos<br>= Un d\u00eda de la Independencia memorable<br>= Aquella serie mundial de 1981 ante Yankees<br>= Retirado su numero (34) de Dodger Stadium<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ciudad de Los \u00c1ngeles, California, martes 04 de julio de 1985. D\u00eda de la independencia de los Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fernando Valenzuela intercambia impresiones con su manager, Tom Lasorda, antes de emprender, paso a paso, su camino al centro del diamante, arropado por una multitud que atiborra el Dodger Stadium, ubicado en el Este de la ciudad, tambi\u00e9n llamado como \u201cCh\u00e1vez Ravine\u201d por los ya muy viejos aficionados a la pelota. <\/p>\n\n\n\n<p>Es d\u00eda de fiesta nacional -la fecha m\u00e1s importante en el calendario c\u00edvico del vecino pa\u00eds del Norte- y los angelinos quieren celebrarlo con una victoria sobre los Rojos de Cincinati. <\/p>\n\n\n\n<p>Ya no hay lugar para nadie m\u00e1s en el emblem\u00e1tico coso beisbolero. <\/p>\n\n\n\n<p>Pausada, lentamente, como si partiera plaza en tarde de Toros, Valenzuela llega a la lomita de pitcheo e inicia sus lanzamientos preparatorios a la mascota de Mike Scioscia, el c\u00e1tcher que mejor se acomodaba a sus disparos, sin menospreciar a Steve Yeager, que tambi\u00e9n le recibi\u00f3 durante algunas temporadas al afamado serpentinero mexicano.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre el terreno de juego, una aut\u00e9ntica constelaci\u00f3n de estrellas, del m\u00e1s alto nivel. <\/p>\n\n\n\n<p>Para frotarse los ojos antes de comprobar si aquello era una realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Dodgers alinea con Scioscia; Steve \u201cEl Se\u00f1orito\u201d Garvey, en la primera almohada; Dave L\u00f3pez, en la segunda; Ron Cey, en tercera; Bill Rusell, en el campo corto y Pedro Guerrero, Candy Maldonado y Ken Landreux, en los jardines. <\/p>\n\n\n\n<p>Rojos con Dan Billardello, en la receptor\u00eda -inmerso en una misi\u00f3n imposible: que los seguidores de los Reds se olvidaran de Johny Bench -; Tony P\u00e9rez, en la inicial; Ron Oester, en la intermedia -tambi\u00e9n con el papel de sustituir a Joe Morgan -; David Concepci\u00f3n, en el terreno corto; Pete Rose, en la antesala y Cesar Cede\u00f1o, Dave Parker y Eric Davis, sobre las praderas.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien esto escribe, participe de la emoci\u00f3n que presagiaba el espect\u00e1culo, en una butaca de una fila que corr\u00eda paralelamente a la l\u00ednea de tercera base. <\/p>\n\n\n\n<p>Formamos parte de un grupo de periodistas sinaloenses invitados a la ceremonia de toma de posesi\u00f3n de Tom Bradley como Mayor de la ciudad de los \u00c1ngeles, cuyo equipo de comunicaci\u00f3n nos correspondi\u00f3 con esa experiencia en Dodger Stadium. <\/p>\n\n\n\n<p>Algo que deseaba fren\u00e9ticamente: que Fernando nos obsequiara con una de sus grandes actuaciones, tan frecuentes en sus primeros a\u00f1os en Grandes Ligas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y Fernando nos escucha: solo dos imparables admitidos a lo largo de las primeras siete entradas; pero falta la cereza del pastel. <\/p>\n\n\n\n<p>En el cierre del s\u00e9ptimo inning, Valenzuela batea con Rusell en segunda y conecta l\u00ednea de hit al derecho-central, que empuja a Bill con la \u00fanica carrera del partido, la de la diferencia a final de cuentas.<\/p>\n\n\n\n<p>Como era habitual por aquellos a\u00f1os, Valenzuela lanza el partido completo y con el out n\u00famero 27, el estadio se ilumina con miles de fuegos artificiales que celebran la independencia de los Estados Unidos, mientras Fernando llega a la casa-club entre las felicitaciones de sus compa\u00f1eros; la ovaci\u00f3n de la multitud y algunas banderas mexicanas que se agitan en distintos puntos del imponente coso angelino. Una blanqueada m\u00e1s. Faena redonda.<\/p>\n\n\n\n<p>El epilogo del viaje no pod\u00eda haber sido mejor.<br><br>\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s recuerdo de Fernando Valenzuela?<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad muchas de sus actuaciones, pero la abrumadora mayor\u00eda de ellas, a trav\u00e9s de la magia de la televisi\u00f3n. Obvio: el tercer juego de la serie mundial de 1981 entre Dodgers de los Angeles y Yankees de Nueva York. <\/p>\n\n\n\n<p>Valenzuela abri\u00f3 ese tercer encuentro -no fue el primero porque \u00e9l lanz\u00f3 y gan\u00f3 el \u00faltimo de la serie por el campeonato de la Liga Nacional frente a Expos de Montreal \u2013 y se repuso de un 0-3 adverso para encaminar a su equipo a una victoria que marc\u00f3 el camino de los Dodgers al campeonato mundial. <\/p>\n\n\n\n<p>Por cierto, Aurelio Rodr\u00edguez, otro estelar del beisbol mexicano, cubr\u00eda la tercera base del plantel de Manhattan.<\/p>\n\n\n\n<p>Como el m\u00e1s ambicioso de todos los guiones de pel\u00edcula, Fernando estaba programado para pitchear en el s\u00e9ptimo partido de la serie mundial en Yankee Stadium -nominado ya para el Premio Cy Young, el novato del a\u00f1o, el bat de oro, el MVP y quien sabe cuantas cosas m\u00e1s -; pero ya no fue necesario: <\/p>\n\n\n\n<p>Los Dodgers se apuntaron el triunfo en los siguientes tres encuentros y evitaron la prolongaci\u00f3n del desaf\u00edo a la instancia suprema. Ni al mejor director de cine se le hubiese ocurrido una trama con estas caracter\u00edsticas. <\/p>\n\n\n\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s, en una convenci\u00f3n del beisbol profesional mexicano celebrada en la peque\u00f1a ciudad de Ajijic, Jalisco, a las orillas del lago de Chapala -a la que acud\u00ed invitado por don Juan Manuel Ley L\u00f3pez (qepd) \u2013 las salas de trabajo se quedaron vac\u00edas, repentinamente, ante el anuncio de que llegar\u00eda, en vivo, la transmisi\u00f3n de un partido entre Dodgers de los Angeles y Mets de Nueva York, por quienes lanzar\u00edan los mejores del momento: <\/p>\n\n\n\n<p>Fernando Valenzuela y Dwight Gooden; ambos, en una temporada de ensue\u00f1o. Todo mundo en el sal\u00f3n central. Nadie quiso saber nada m\u00e1s -en esos momentos \u2013 de la agenda del evento. <\/p>\n\n\n\n<p>Y bueno, Valenzuela y Gooden correspondieron a la expectaci\u00f3n. Faltaba m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p>El juego cerr\u00f3 0-0 a la novena entrada y vinieron los adicionales: Gooden sali\u00f3 a la conclusi\u00f3n de la d\u00e9cima segunda y Fernando se sostuvo todav\u00eda una m\u00e1s para acreditarse la victoria, en uno de los duelos de pitcheo m\u00e1s espectaculares de que se tenga memoria en la historia del beisbol de las Ligas Mayores. Morir en la raya, era la consigna.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY que decir del Juego de Estrellas de 1986 entre las ligas Nacional y Americana? Valenzuela ponch\u00f3 a los seis bateadores a los que hizo frente en una demostraci\u00f3n b\u00e1rbara de calidad. El \u00faltimo \u201cchocolate\u201d, por cierto, se lo recet\u00f3 a su compatriota Teodoro Higuera. Y as\u00ed. No m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p>Pudi\u00e9ramos escribir muchos cap\u00edtulos m\u00e1s; pero no es necesario. No vamos a convencer a quien ya est\u00e1 convencido de eso: Fernando Valenzuela ha sido un grande; el m\u00e1s grande de todos los mexicanos en las Ligas Mayores. \u00bfNo? Y bueno.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto ha venido a colaci\u00f3n por el gran homenaje que la directiva de los Dodgers de los \u00c1ngeles rindi\u00f3 a Fernando Valenzuela el s\u00e1bado pr\u00f3ximo pasado, precisamente en Dodger Stadium, el principal escenario de sus grandes triunfos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Dodgers retiraron su n\u00famero, el 34 y decretaron el 12 de agosto, como el d\u00eda de Fernando Valenzuela, lo que implica que lo recordaran a\u00f1o con a\u00f1o, seguramente. <\/p>\n\n\n\n<p>Todo por m\u00e9ritos propios, inobjetablemente. Profunda satisfacci\u00f3n en este beisbolista -nacido en Etchohuaquila, a un ladito de la ciudad de Navojoa, en Sonora -; para su familia y amigos; para toda la legi\u00f3n beisbolera y para nuestro pa\u00eds en general. Enhorabuena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ciudad de Los \u00c1ngeles, California, martes 04 de julio de 1985. 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